84 KiB
| type | language | title | date | activity | author | city | state | country | duration | thumbnail | draft | youtube | video | audio | booklet | simple | updated | related | translations | files |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| activities | El Espíritu Santo obrando en el avivamiento del tiempo final a través de Sus escogidos | 2025-07-16 | 1 | Dr. José Benjamín Pérez Matos | Cayey | PR | true | 2025-12-20T15:33:52.000Z |
(Primera publicación)
Estamos conscientes que estamos viviendo en el tiempo más grande y más glorioso de todos los tiempos; el tiempo en donde Dios prometió un avivamiento. Era el avivamiento que el hermano Branham decía: [WMB] “¿Vendrá otro avivamiento?, ¿veré otro tiempo?”*.
*[Citas, pág. 166, párr. 1485: 65-1128M “El único lugar provisto por Dios para la adoración”, párr. 6] [Compilación de extractos “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”, pág. 107]
Ahora, vean que allá, la Primera Venida del Señor estaba cumpliéndose en medio del pueblo que tendría esa promesa, la cual era el pueblo hebreo.
Y la promesa que había hablado Moisés: “Profeta de en medio de ti levantará el Señor” [Deuteronomio 18:15-18]; promesa que había hablado Isaías, promesa que había tipificado o reflejado David mismo en su vida; ¿ve?, todos apuntaban a ese avivamiento y a esa persona, y a ese instrumento que iba a llevar a cabo esa Obra.
Cuando lleva Dios a cabo un Programa, Él no lo lleva solamente en el tiempo que Él está cumpliendo ese Programa en ese tiempo; sino que Él, además de cumplir el Programa de ese tiempo, como todavía faltaba un Programa por delante…, hablando en estos cuerpos terrenales y en esta dimensión y este reino; porque luego, después que el reino de los gentiles sea quitado, ya después de ahí viene un Programa ya, pero es un Programa bajo la Dispensación del Reino que termina al final del Milenio, pero con otro tipo… Vamos a empezar a… a dividir, vamos a decir: la parte del cuerpo, ya ese es un cuerpo glorificado lo que los hijos de Dios tienen; ya es un Reino de paz; ¿ve?, es distinto ese Programa.
Pero hablando del Programa estando en estos cuerpos la raza humana, que iba a llegar a la parte culminante de la resurrección y la transformación, pues antes de eso, mientras Dios estaba cumpliendo Su Programa en cada tiempo, y estaba llevando a cabo lo que Él ya en Su Programa tenía, en Su Plano tenía, para llevar a cabo en ese tiempo; además de eso, Él con eso estaba señalando también lo que sería más adelante; y el otro mostraba lo de ese tiempo, cumplía lo de ese tiempo, y reflejaba, señalaba, lo que Dios iba a hacer más adelante.
Dios iba engrandeciendo Su profecía, a medida que iba pasando el tiempo, hasta que llegó el cumplimiento de todo lo que los profetas del Antiguo Testamento trajeron: en Jesús. Siempre es en Piedra Angular y siempre es una culminación de algo; de lo cual también el mismo Jesús habló de Su Segunda Venida.
O sea, siempre es un avivamiento hablando de uno que ha de venir. Pero iba a llegar un momento en que iba a llegar uno que ya con ese iba a coronar todo, porque iba a ponerle fin a los sistemas mundiales, al cosmos, e introducir el Milenio.
Si iba a haber una introducción, pues tenía que haber un movimiento, un avivamiento, que Dios llevaría a cabo para que eso fuera una realidad.
Cuando él dice que [WMB] el Séptimo Sello es el fin de todo, y aun del mismo Séptimo Sello*, es porque iba a llegar un momento en donde todo iba a llegar a una parte culminante, pero iba a haber resultados.
*[Los Sellos, pág. 464, párrs. 138-139]
¿Y cuál era el resultado del avivamiento en el tiempo de Jesús, en donde el Séptimo Sello llegó a su final con Su crucifixión? Pues que con Su muerte, sepultura y resurrección, iba a llevar a cabo la resurrección de los del Antiguo Testamento; y, además de eso, todo aquel que en dos mil años iba a estar recibiéndolo como su Salvador, iba a estar naciendo de nuevo; hubo un resultado.
En este tiempo, el Séptimo Sello, al llegar a su final, por consiguiente, tiene que haber un resultado; y el resultado va a ser la resurrección, la transformación, y la entrada a ese glorioso Reino Milenial luego de la Cena de las Bodas del Cordero.
¿Ve?, que siempre hay un resultado de cada avivamiento. Cada avivamiento tiene un resultado.
Ahora miren, en este mensaje que estuve leyendo, titulado así mismo: “EL AVIVAMIENTO”, él dice:
EL AVIVAMIENTO
Dr. William Soto Santiago
Domingo, 5 de julio de 1981
Cayey, Puerto Rico
Pero también tenemos que entender que muchas personas no se han dado cuenta que, cuando Dios obra, cuando Dios se mueve a la escena, en Su movimiento divino, en Su avivamiento, el diablo no se queda con los brazos cruzados.
Siempre el diablo ha estado vigilando el avivamiento divino, el movimiento divino, ¿para qué? Para tratar de interrumpirlo, para tratar de impedir que la gente reciba la bendición de Dios. Y cuando el diablo se mueve para interrumpir a la gente que ha entrado en ese movimiento divino, en ese avivamiento [divino] de Dios, trata de confundirlos; trata de engañar a aquellos que se dejen engañar, y luego los usa como instrumentos…
[JBP] ¿Ve? Hay un lugar que él dice que [WSS] los usa a su gusto*; o sea, los… los unge el diablo (esos son los falsos ungidos) y los usa a su gusto; pues, así como Dios usa a Su gusto Sus instrumentos.
*[Estudio “Protegidos bajo las Alas de Moisés y Elías”, 2024/abr/24 (miércoles), págs. 8, 10-11 (f), págs. 46, 48-49 (T4)]: RM 2011-11-07-2 “El Vencedor se sentará con Jesucristo en Su Trono”
“A Su gusto” ¿por qué?, porque es Su Programa; y Su Programa es llevar a cabo lo que Él prometió; pues los usa a Su gusto. Pues el diablo tiene un programa, y el programa del diablo es destruir el Programa Divino: que no se cumpla; eso es lo que quiere el diablo siempre: que no se cumpla el Programa Divino; y usa a esos instrumentos para que no se cumpla.
Todo lo que ustedes vean en contra del Programa Divino son espíritus del diablo, que se dejan usar las personas para interrumpir.
Siempre todo lo que es negativo, y todo lo que está fuera de la voluntad y la línea de Dios, del Programa Divino, es del diablo. Punto. No es un término medio: un medio Dios, un medio diablo; no. O es de Dios o es del diablo.
Y uno tiene que identificar de qué espíritu es cuando la persona está obrando o haciendo algo. Siempre enfocándose que sea de esa dimensión de la cual pertenecemos; no reflejar de la quinta.
Enojo, ira, contienda, todo eso es de la quinta dimensión; y muchas veces las personas no se dan cuenta.
Si son malcriados, eso es de la quinta dimensión. Una persona malcriada, que no respeta los ministerios que Dios pone en las personas, eso es un espíritu del diablo.
Él siempre nos decía: [WSS] “Nosotros bromeamos y hacemos bromas hasta cierto nivel (pero siempre decía), pero siempre respetando el ministerio que tiene cada persona”. Ya sea que lave los baños, barra o viaje, ¡todos somos iguales delante de Dios! Ni uno es mayor que otro.
—“No, porque yo sé más”.
¡Tú no sabes nada! Tú sabes porque Dios te permitió entender y ser un instrumento para hacer esa labor; pero si no estuvieras tú, estuviera otro. O sea que nadie es indispensable.
Ahora, dice:
[WSS] (…) Toda persona que se deja usar del enemigo está siendo instrumento de destrucción en la Obra de Dios. Y por causa de estar tratando de destruir el avivamiento de Dios, el movimiento de Dios, que Él está llevando a cabo, esa persona se encontrará en [graves] grandes problemas con Dios: será juzgada por Dios; y serán testigos los que estén en ese avivamiento divino que hayan permanecido fieles a la Palabra.
[JBP] Miren, allí en el tiempo de Jesús, ¿quiénes fueron los testigos de ese que entregó la Palabra? ¡Los mismos discípulos! Cuando vieron a Judas, que se había ido, y luego regresó con toda esa gente, allí ellos mismos fueron testigos del que estaba interrumpiendo ese avivamiento era Judas Iscariote; que… ahí acá decimos: “by the way” [de paso/por cierto] era un cobarde; porque después que hace todo el escante por allá, hablando mal del Maestro y poniéndolo por el piso (todo lo que habló ese hombre por allá en contra de Jesús), después viene con la cara fresca a darle un beso al Maestro [Mt. 26:47-50, Mr. 14:43-45, Lc. 22:47-48].
Y fíjense ustedes que ahí Él le dice: “¿A qué vienes, (le dice hasta) amigo? ¿Con un beso entregas al Maestro?”; y él: como si no hubiese hecho nada… Como ya le había dado la señal…, ¡porque (vuelvo y repito) es tan cobarde!, que entonces viene…: “Cuando yo… ustedes vean que yo dé el beso, ese es”. Porque en la noche, entre todos, quizás, se parecían: sus barbas, cómo estaban vestidos; no sabían identificar bien.
Porque tú dirías: “Pero es que todos conocían a Jesús, era un hombre que había nacido hasta en el medio del pueblo. ¿Cómo que no lo van a conocer? ¿Por qué tenía que darle la señal?”.
Ahora, ahí nos está mostrando muchas cosas, tanto de confianza que tenían ellos… Porque vean ustedes, muchas veces dicen: “No, que un amigo es un amigo para siempre”. Pues, ¿y qué de ese caso? Ningún amigo es un amigo para siempre.
El único Amigo que tenemos es Dios, ese es el Amigo de amigos.
Porque miren, Él llamó a Judas “amigo”, era Su amigo; y mira lo que le hizo.
Por eso el único Amigo es Dios; y si Dios está en los escogidos de Dios, entonces ahí uno conoce los verdaderos amigos. ¿Ve - vieron? ¡Esos son los verdaderos amigos!: en donde Dios está habitando, en donde están en el avivamiento de ese tiempo; ¡esos son los verdaderos amigos!
Un amigo que esté (como Judas) en el avivamiento y luego se va, y luego hace el escante que hace por allá, hablando en contra de ese que había dicho que era amigo, ese no es un amigo. Ahí, delante de Dios queda como un traidor.
Y vean, luego…, que él dice: “Cuando ustedes vean que yo dé… Al que yo dé el beso, ese es”. Por lo que les digo: en esa noche ¿cómo iban a identificarlo? Quizás estaban cubiertos, si hacía frío; o no se veía bien claro. Y va y lo besa. Y luego se va calladito.
Ahí no aparece que Judas le tocó un pelo a Jesús, solamente con sus labios lo besó en la mejilla. Algo que se veía tierno, pero con eso estaba entregando al Maestro. Lo que aparentaba ser algo bueno, ya detrás había hecho todo el desastre para que esos otros lo cogieran preso.
Y la gente se piensa que están escondidos atrás mandando a personas a hacer cosas, tirando la… la piedra y escondiendo la mano (o sea, las demás personas haciendo las cosas y ellos detrás), y ellos se creen que Dios no los ve. Y nosotros seremos testigos, luego, de esas personas quiénes son.
No se preocupe, que así fueron testigos aquellos allí en el tiempo de Jesús: viendo a Judas que era - que había sido él. Luego nosotros en este tiempo veremos el equivalente, lo mismito: veremos los que estaban detrás tratando de interrumpir el Programa Divino, tratando de interrumpir el avivamiento de Dios para este tiempo.
[“EL AVIVAMIENTO”]
[WSS] Toda persona debe cuidarse siempre cuando hay un avivamiento de Dios, cuando hay un movimiento de Dios, en el tiempo en que vive. ¿Por qué? Porque las personas pueden ser instrumentos de Dios o instrumentos del diablo; y todo el mundo quiere ser instrumento de Dios. Por eso cada persona tiene que vigilar, tiene que ver el Mensaje para ese tiempo.
[JBP] Más adelantito dice:
[WSS] (…) En este tiempo tenemos que entender estas cosas. ¿Para qué? Para que no nos pase a nosotros lo que les pasó a aquellos que no siguieron la Voz de Dios.
¿Dónde estaba la Voz de Dios? Estaba en un hombre; ese hombre era un profeta. Ese profeta, oía esa Voz, y la transmitía (como un transmisor) al pueblo de Dios. Ese es el orden de Dios, el orden de Dios en todos los avivamientos.
[JBP] Dios no puede cambiar Su patrón; ese es el orden divino: Dios hablando por un profeta al pueblo.
Y si Él prometió que en el fin del tiempo se iba a estar levantando una Gran Carpa Catedral, en donde se iba a estar dando, revelando, el misterio del Séptimo Sello, donde se iba a estar dando, revelando, los Truenos, dando a conocer así —en Su Venida— la Fe de Rapto, pues tiene que tener una boca para hablar.
Porque si no, entonces se van a poner a pensar: “No, es que cuando regrese…, porque él estaba hablando de él”; o este otro mensajero: “Es cuando regrese, porque estaba hablando de sí mismo”.
Lo que leímos el domingo: los tipos y figuras, los símbolos, los reflejos, las sombras, todo muestra lo que es la realidad. Y cuando llega la realidad, como muchas personas no lo estaban esperando quizás de esa forma, dicen: “No, así no puede ser. Eso no puede ser, porque yo lo espero de esta forma. Además, él dijo que era en él”.
Y miren, se quedan…, llegan a viejos, se mueren, y se quedan esperando algo que no era lo que Dios estaba cumpliendo. ¡Y Dios cumpliendo en sus narices lo que ellos estaban esperando!; y no… y nunca lo pudieron ver. Y si lo vieron, ya era demasiado tarde.
Porque la tristeza más grande de un ser humano es que estuvo luchando y batallando en contra de ese avivamiento y que después se dé cuenta. Eso es lo más terrible, porque después vendrá el lloro, el crujir de dientes; y después, ya, si se cruza la línea, ahí no hay oportunidad, ahí no hay quien meta la mano por eso.
Miren, el mismo hermano Branham le dio la oportunidad a aquel hombre (leímos hace poco) ¿cuántas veces…? Ahí se ve no menos de dos. Le dio la oportunidad:
— [WMB] “No, usted está bien”.
—“Pero es que yo estoy…”.
— [WMB] “Pues Su gracia soberana llegó a usted. Siga”*.
*[63-1124E “Tres clases de creyentes”, párrs. 203-219 / Estudio “La Venida del Creador”, 2024/feb/03 (sábado), págs. 27-32 (f), págs. 63-68 (T1) / Estudio “Fieles administradores de los misterios de Dios - Parte 2”, 2025/mar/01 (sábado), págs. 5-10 (f) (T1)]
¡Y no, empeñado!
Porque nos ha sido dicho que para llegar a la quinta dimensión y regresar a donde es, número uno: la persona tiene que ser de ahí; y número dos: tiene que lucharlo, tiene que trabajarlo, tiene que esforzarse.
¡Oye, y… pero como trabajan bien en eso! Y tú los ves y se esfuerzan, y hacen las cosas que tú te quedas como que: “Pero ¿y por qué tan efusivos?” (¡jmjm!), ¡empeñado en sacar… (¿Magna cum laude es qué se dice?) [Summa]. ¡Summa cum laude: perfección! Pero vean, todos ellos se van a graduar para obtener esa posición: la quinta dimensión.
Pero los hijos de Dios nos estamos graduando, nos estamos perfeccionando, para recibir las promesas que Dios tiene para este tiempo.
O sea que siempre van a haber esos grupos. El hermano Branham dice que [WMB] siempre en los avivamientos está el incrédulo, está el manufacturado y está el creyente*. Y en un mensaje unió a los incrédulos con los manufacturados; o sea que si - serían dos grupos.
*• Estudio “La Venida del Creador”, 2024/feb/03 (sábado), pág. 35 (f), pág. 71 (T1): 65-0725E “¿Cuál es la atracción en el Monte?”, párr. 46 - [WSS] «Los tres clases de creyentes son atraídos».
• [65-0725M “Los ungidos en el tiempo del fin”, párrs. 177-178 / Estudio Bíblico #437, 2024/ago/11-2 (domingo), pág. 33 (f), pág. 207 (T2)]
Ahora, sigue diciendo [“EL AVIVAMIENTO”]:
[WSS] Usted no puede quitar ese orden. Lo único que usted puede hacer es: estar dentro de ese movimiento, de ese avivamiento, escuchando la Voz de Dios, el Mensaje de Dios, y haciendo de acuerdo a como dice el Mensaje; hacer otra cosa es rebelarse en contra del avivamiento de Dios.
¿Y qué significa eso entonces? Eso entonces significa que usted, en vez de ser instrumento de Dios, se ha convertido en instrumento del diablo; aun estando dentro del movimiento de Dios, aun estando dentro del avivamiento que Dios está llevando a cabo ([JBP] ¡aun estando dentro!), usted viene a ser uno como [de] aquellos que se rebelaron en el tiempo de Moisés, y en el tiempo de los profetas del Antiguo Testamento, y también los que se rebelaron en el tiempo de los apóstoles y en el tiempo de las siete edades de la Iglesia.
Pero nadie quiere ser [de] esa clase de persona. Y para no ser [de] esa clase de persona, hay que sujetarse al Mensaje de Dios, que viene de la manera que Dios ordenó: viene a través, siempre, del hombre que Dios tiene para traer ese avivamiento. Ese avivamiento es el movimiento de Dios en poder divino para [este] ese tiempo, es el movimiento que Dios respalda. Los que se rebelan en contra de ese movimiento, de ese avivamiento, aunque estén dentro, recibirán la recompensa a su rebelión. Así ha sido a través de la historia bíblica.
Y por eso no queremos que nadie se rebele en estos días finales; queremos que todos estén en el Plan de Dios haciendo lo que Dios dice en Su Palabra. ¿Para qué? Para recibir la recompensa de la obediencia a la Palabra de Dios.
[JBP] Más adelantito dice:
[WSS] (…) En todos los tiempos han habido aquellas personas que se han rebelado, se han creído sabias en su propia opinión, y no saben que están pecando en contra de sus propias vidas y se están destruyendo ellos mismos; la ley divina de la siembra y la cosecha les será aplicada, y cosecharán lo que han sembrado. ¿Han sembrado qué? Han sembrado enemistad con Dios, por haberse puesto en contra del Plan de Dios.
[JBP] Y eso aplica también a individuos, a individuos que están dentro del movimiento; no tan solo estos que están dentro del movimiento (aparentemente) y se rebelan y están en contra, sino aquellos que aún están dentro, que creen el avivamiento y están ahí, pero entonces se dejan usar por esos espíritus y comienzan las contiendas. Eso no es de Dios.
Siempre debemos de vigilar nuestras actitudes para no caer en ser instrumentos del maligno.
Miren, mejor, en esos casos, es uno irse a un rincón a orar, o irse a coger un aire fresco. Porque muchas veces se cometen errores, y uno puede decir: “Es que no pensé eso”. Usted siempre piensa lo que va a hablar; porque si no, entonces tiene algo mal. Mejor es uno retirarse y orar a Dios, pedirle a Dios la guianza, y volver.
[WSS] Muchas personas algunas veces dicen: “¡Ah, pero yo no lo sabía!”. Siempre hay excusas; pero delante de Dios usted no tiene excusas. ¿Por qué? Porque conocemos la Palabra para esta hora, conocemos las promesas para esta hora, conocemos lo que Dios ha dicho para esta hora; y hemos estado viendo lo que Dios está haciendo en esta hora, hemos estado viendo el avivamiento de Dios para esta hora.
Y tenemos que caminar de acuerdo al movimiento de Dios para el día en que vivimos. Caminar diferente es caminar en contra de Dios; y nadie de los que han caminado en contra de Dios, ninguno ha tenido [la] victoria.
[JBP] Ahora miren, el hermano Branham dijo en las “Palabras a la Novia”* que el grupo, la Novia, que está unida…, dice: [WSS] “El diablo no procurará que ustedes se queden así”. Hay una parte ahí en las “Palabras a la Novia”, ¡búsquenlo! O sea, él va a ver esa unión, ¡él va a procurar que esa unión se rompa!; punto.
*[Estudio Bíblico #274, 2023/ene/20 (viernes), págs. 17-22 (f), págs. 27-32 (T4): “Palabras a la Novia”, 63-0728 “Cristo es el misterio de Dios revelado”, párrs. 80-87]
Marcador: https://imprenta.carpa.com/es/materiales/separador-unas-palabras-para-la-novia/
De alguna forma… [WMB] “él va a buscar a alguien”, dice. Alguien que le siga, ¿de qué? - alguien que le sirva ¿de qué?, ¡de instrumento!, ¿ve?; porque el diablo obra por y con sus instrumentos, por medio de sus instrumentos. Y él va a usar ¿a quién? A un instrumento de ahí mismo. Dice: [WMB] “él levantará a alguien que le sirva de instrumento”; puede ser un incrédulo o puede ser a un mismo creyente, si se deja usar.
Y la persona pues debe de, entonces, ver eso: no correr con eso. Él dice: [WMB] “Más bien ore por ella, para que ya sea que se una, o se salga y se vaya”.
Porque fíjense que él… al ser el tiempo —y eso se cumple plenamente hoy—, al ser el tiempo de la Venida de los Ángeles Segadores, es el tiempo de separación. Ahí no hay tiempo de personas tibias dentro, que estuvieron en todas las edades: los hipócritas, los que están dentro, los tibios.
Por eso él decía: “¿Pero quieres que arranquemos la cizaña?”. —“No-no-no, déjala quietecita”. Número uno: el mensajero no tenía los ministerios; y podía arrancar a un familiar o a alguien, y se puede - se podía ir por ahí mismo el suegro, el yerno, el papá, la esposa o alguien.
—“Deja eso quietecito, déjalo hasta el final, que Yo enviaré los Ángeles Segadores para que hagan ese trabajo. Él sabrá identificar quiénes son” [San Mateo 13:24-30, 13:36-43].
¿Cómo? ¡La misma Palabra! Por lo que esté trayendo o por lo que hable, es lo que va a ocurrir en cada persona si es o no es: o se va a despertar ese avivamiento, o la persona va a señalar y va a decir: “Eso no es”. ¿Qué? La misma Obra.
¿Qué es lo que ha pasado en este tiempo? Eso es lo que ha estado pasando, en una forma tan sencilla que ni los mismos que se han quedado de dentro, y han creído y han agarrado ese avivamiento, ni los que se han ido afuera, quizás han entendido lo grande y la Obra grande que Dios está llevando a cabo; no han entendido completamente eso.
Pero sí, claro, por supuesto, los escogidos han entendido mucho más. Pero de esa labor que se está llevando a cabo de la segregación, hay cosas que ni se imaginan cómo Dios las ha estado llevando a cabo; y como es en una forma tan sencilla, las personas que tienen que salir salen, de una forma o de otra; no hay manera que se quede dentro.
Y la persona que está dentro no hay forma, ¡pero no hay manera!, que se despinte que una persona sea transformada; no hay forma. Pase lo que pase, las luchas que pase…; aunque no quiera; ya Dios en Su Programa lo tiene: que va a ser transformado.
Miren a David, un hombre conforme al corazón de Dios, un hombre en el cual tenía esa ambición de sentarse en ese trono; ¡pero miren todo lo que pasó David! Pero no por eso Dios dejó de pensar, o de borrar en Su Programa, que él se iba a sentar en el trono. Él siempre se sentó en el trono. Pasó lo que pasó, se sentó en el trono.
Así mismo vemos en cada mensajero. Como Jonás: no quería ir allá, empeñado en no ir; pues miren, comoquiera fue, porque ese era el Enviado, el profeta. Dios no puede cambiar a Su profeta.
Y usted puede ver que Dios, al ser tan soberano en todo, muchas veces tú dices: “Pero ¡¿cómo aquí pasó esto?!”. Y Dios, en cierto sentido…
No es que hayan tenido consecuencia los profetas, pero… Miren, Él dice en Su Palabra, en Su Ley: “No matarás” [Éxodo 20:13, Deuteronomio 5:17]; ¡y manda a un profeta dispensacional y mata a alguien! Pero eso no lo dejó de ser un profeta*.
*[Estudio “La Venida del Creador”, 2024/feb/03 (sábado), pág. 16-17 (f), págs. 52-53 (T1): 1982-05-16 “Vigilando el tiempo”]
O sea, son cosas que tú te quedas… humanamente pensando: tropezarías. Por eso no podemos tropezar.
Por eso Pablo decía: “Tenemos que tener (¿qué?)… Y tenemos la Mente de Cristo” [1 Corintios 2:16]. Al tener la Mente de Dios, entonces venimos a ser cada uno de nosotros soberanos; y podemos ver las cosas de otro ángulo: del ángulo profético, divino; del ángulo en donde no tropezamos, sino que miramos el blanco, la meta, y seguimos hacia adelante.
Ahora, miren, en este tiempo final hay una promesa de que ese Hijo de David, que viene por esa simiente y esa línea de Judá, él se va a sentar en el Trono.
Pase lo que pase, ataquen lo que ataquen, digan lo que digan, se van a tener que… (acá hay un…) [Jejeje]. O sea, ellos, por lo menos —los escogidos—, no van a tener a esas personas en el Milenio: los que están en contra. Y ellos, que no se preocupen; porque como no lo quieren como Rey, pues entonces estarán guardados en otro sitio mil años; y después de los mil años van a levantarse.
No crean que se van a levantar en cuerpos glorificados. Los que van a ser echados al lago de fuego van a resucitar en esos mismos cuerpos; y, vean ustedes, serán juzgados y serán echados al lago de fuego.
Pero como les decía: ¡No hay quién despinte que ese se va a sentar en el Trono de David! Pase lo que pase, ¡ese es el Rey! Tan sencillo como eso.
¿Que vendrán luchas cada vez más fuertes? ¡Claro que sí!
Mira, ahí hicieron un videíto hace poco, diciendo que ese ministerio está hablando y diciendo ciertas cosas; pues nos hizo un buen trabajo, porque hizo un resumen de lo que Dios está llevando a cabo.
Y también para ellos se cumple la Palabra: [WMB] “Estuvieron en cultos como este”. O sea que no hay quién le despinte a ellos esa Escritura del hermano Branham: que [WMB] “habían escuchado todas esas cosas (porque mira que las escuchan toditas). Ellos sabían y habían encarado lo que esos profetas habían predicho. Despreciaron la misericordia de Dios por última vez”*.
*[Los Sellos, pág. 369, párr. 194]
O sea que todas las Escrituras ustedes las ven que están siendo cumplidas al pie de la letra, ¡todo se está cumpliendo! Y, por otro lado, tú ves a las personas que no se dan cuenta: no pueden mirar y no pueden ver que están siendo instrumentos del diablo. Pero eso es lo que fue prometido y hablado que sería en este tiempo final.
Y uno dice: “¿Pero prometido eso?”. Bueno, porque cada ser humano, cada individuo, va a cumplir su rol en ese… en esa Agenda, en ese Programa, que Dios tiene.
Por lo tanto, eso es un programa; cada uno está cumpliendo su programa. Las cosas que la persona, desde antes de la fundación del mundo, ya Dios tenía para llevar a cabo, ahí la está cumpliendo; y no se puede eso cambiar.
Ahora, Dios tiene siempre Su misericordia extendida. Y puede entrar raspando (como entró el ladrón en la cruz), puede entrar la persona ya última… ya ahí, a lo último, y tener una posición tan y tan grande, o más grande que muchos que ya están adentro.
¡Miren, lo vemos en Pablo! San Pablo, un perseguidor de la Iglesia (mucho daño le hizo desde el principio); mas sin embargo, recibió el ministerio de apóstol (el que tenía Judas Iscariote)*, y vino a ser el primer mensajero de la edad - de la primera edad. ¿Ven?
*[Las Edades, pág. 296, párr. 92] [Estudio “La Obra de un hijo de Dios adoptado”, 2023/mar/29 (miércoles), pág. 14 (f) (T1)]: 1993-10-07 “El nacimiento de una dispensación”
Y uno dice: “Pero… ¡pero si era un perseguidor! ¡No se merecía eso!”. Ajá, pero eso ya es Dios con Su profeta.
Él, si usted se fija, Dios no le había puesto el switch en on [encendido] de ese ministerio. Podían verlo a él, un perseguidor…, ¡y terrible que era! Él no tenía… como decimos: “pelos en la lengua”; él… él lo que mandaba, eso hacía; y los azotaba; ¡y eso era terrible! Y luego… venir predicando a Cristo como Salvador; y dicen: “No, pero este me per-… ¿Cómo voy a creer en este?, ¡si este hizo esto, esto, esto, esto y esto!”.
Y así pasó con el mismo Jesús: “¡¿Pero cómo va a venir a… este a decir que es el Mesías, el Cristo?, si este es un amigo de publicanos y rameras, y bebedor de vino y medio mundo! ¡Este no puede ser!”.
Cuando Dios comenzó a llevar a cabo ese… - esa Obra Mesiánica en Jesús, ya era otra cosa; y ahí es donde las personas entonces tropiezan.
Así pasó con…, vean, con Pablo y con muchos mensajeros. Pero Dios, al tener en Su Programa que ese es el mensajero de esa edad, haga lo que haga, ya es ese mensajero con Dios.
Y un profeta no puede ser juzgado; el único que lo juzga es Dios. Por lo tanto, eso se lo dejamos en las manos de Dios.
Como también a nuestros hermanos: cada uno ya es un individuo con Dios. O sea, no podemos juzgar a nuestros hermanos; sino que, como Dios entre los gentiles obra como individuo, ¿quién es usted para juzgarlo? Cada uno con Dios.
Ahora, para terminar ya aquí este que estamos leyendo; dice [“EL AVIVAMIENTO”]:
[WSS] … y hemos estado viendo lo que Dios está haciendo en esta hora, hemos estado viendo el avivamiento de Dios para esta hora.
Y tenemos que caminar de acuerdo al movimiento de Dios para el día en que vivimos. Caminar diferente es caminar en contra de Dios; y nadie de los que han caminado en contra de Dios, ninguno ha tenido [la] victoria.
[JBP] “Podemos ver”… Un poquito más adelante:
[WSS] (…) Podemos ver que el avivamiento es algo más grande y glorioso de lo que nosotros pensamos.
Pero tenemos que cuidarnos mucho, porque queremos que sea el Espíritu de Dios el que esté en cada persona…
[JBP] Eso es lo que queremos: que sea el Espíritu de Dios el que esté en cada persona.
Por eso él decía (Pablo): “Ira, enojo, déjenlo a un lado; eso no conviene” [Efesios 4:31-32]. Y si se descuida la persona, puede agarrar uno de esos espíritus y puede hacer mucho daño en el avivamiento que Dios está llevando a cabo; y viene a ser contado como un instrumento en esa - en ese momento…; aunque después se dé cuenta, se arrepienta; pero pasa por tristezas; porque… o él mismo se ha hecho daño, o ha herido verbalmente o con acciones o con actos a un compañero; a un compañero que lo va a tener por el Milenio y la eternidad.
[WSS] … porque cualquiera que se descuide puede ser tomado por un espíritu maligno, como aconteció en los tiempos pasados.
En cada una de las edades ([JBP] o sea que esto no es nuevo, ya esto pasó), cuando salía cada mensajero el movimiento de Dios comenzaba; ese era el avivamiento de Dios. Pero también el diablo se movía para interrumpir, y espíritus malignos tomaban a algunas personas y los utilizaban como instrumentos para interrumpir la Obra de Dios. Y esas personas, ¿dónde estaban? Estaban dentro del pueblo, dentro de los que estaban en el avivamiento de Dios; pero se descuidaban y eran tomados de esa manera, y traían muchos problemas en medio del pueblo.
Tenemos que entender que tenemos que ser cuidadosos siempre.
[JBP] Y más aún… Miren, las personas que se han ido, muchos que han estado dentro, pues con el conocimiento que tienen pues tienen más armas para atacar.
Miren, el que hace más daño no son los de afuera; son los mismos de adentro, que conocen todo cómo se mueve.
Ahora, Dios comoquiera, aunque tengan conocimiento que tengan - el que tengan, y hagan el daño que hagan, no se preocupen: Dios siempre va a cumplir Su Programa; y al final (como dijo ahí al principio) seremos testigos de quiénes fueron los que estuvieron en contra de ese avivamiento final; el avivamiento que el hermano Branham ya había dicho; dice que [WMB] “con esta fe que tenemos (dice), apenas tenemos suficiente fe para sanidad divina. Se necesitan esos siete Truenos para despertarla”*.
*[Los Sellos, pág. 104, párr. 37; pág. 212, párr. 104]
Un avivamiento vendría a la Iglesia, pero en cierto tiempo; y antes de eso iba a venir una etapa, que fue la etapa en donde allá el Arcángel Gabriel le estaba hablando a María.
Todo eso ha sido abierto en este tiempo, para luego entonces Dios cumplir en una Gran Carpa Catedral lo que Él prometió. ¿Y qué fue lo que él dijo? Ahí había un ministerio en donde la Columna de Fuego le estaba hablando a alguien más arriba, y en donde se estaba dando la Enseñanza de los Truenos.
Por eso él escribe: [WSS] «La Enseñanza» - o [WSS] «La Carpa = la Enseñanza»*. Pues si tiene que haber una Enseñanza…, si hay una Enseñanza, pues tiene que haber una boca para hablar y dar a conocer esa Enseñanza.
*[Estudio “La Carpa y la enseñanza”, 2022/jun/14-4 (martes), pág. 6 (f), pág. 270 (T1) / Estudio “Octavo Día = el día de venganza”, 2022/jul/23 (sábado), pág. 16 (f), pág. 54 (T3) / Estudio “La enseñanza apostólica en la Carpa”, 2022/ago/18 (jueves), págs. 13, 15-16 (f), págs. 83, 85-86 (T2) / Estudio Bíblico #258, 2022/nov/25 (viernes), pág. 37 (f), pág. 105 (T4): [WSS] «La Carpa y la Enseñanza». [WSS] «La Enseñanza en la Carpa = Los 7 Truenos, Copas, las 7 Trompetas». [WSS] «Enseñanza apostólica en la Carpa». [WSS] «La Carpa y la Enseñanza apostólica».]
¿O usted va a la universidad o a la escuela: “Aquí van a enseñar matemáticas”, y se sienta y no aparece nadie? Pues usted viene a aprender matemáticas. ¿Dónde está el que enseña? ¡Ahh!, entra un ser humano con dos pies y comienza a hablar esa materia.
Pues así mismo Dios hace en Su Programa. Siempre Dios tiene una boca por quien hablar; y en este tiempo lo está cumpliendo.
Ahora, no todo el mundo va a recibirlo; porque ya eso ha pasado en otros tiempos: que en el grupo están los creyentes, las fatuas - o los manufacturados, y los incrédulos.
Pero se ha llegado el tiempo en donde ya el incrédulo, dice el hermano Branham que [WMB] “mira, ve; ese no se queda mucho, ese arranca y se va”.
El problemático, o el peor, es el manufacturado; [WMB] “ese… (dice) ese se queda hasta el final”*. Ese es peor que laílla**. (No sé si… ¿Laílla es?) ¡Puff!, ¡chacho!, porque ese hinca, hinca, hinca. Y… pero ese está hasta el final. Pero también se va para afuera. ¡Jamás podrá llegar a ser un escogido!
*[63-1124E “Tres clases de creyentes”, párrs. 186-187 / Estudio Bíblico #482, 2025/ene/17 (viernes), págs. 46-48 (f), págs. 90-92 (T3) / Estudio “Creer, y luego les será revelado”, 2025/feb/01 (sábado), págs. 49-50 (f) (T1)]
**[Laílla (ladilla): persona fastidiosa]
Nosotros debemos de cuidarnos de todas estas cositas que hemos hablado, y cada vez madurar más y más; porque ya estamos en un tiempo que no hay que estar dándole biberón a las personas; ya estamos suficiente maduritos para comprender todo eso; y saber distinguir, aun en nosotros mismos, cualquier espíritu que pueda venir, que sea contrario, y uno conocerlo y combatirlo. No ser usado por ese espíritu; ¡más bien echarlo! Y cuando venga el espíritu maligno, uno decir: “Esto no es de Dios”.
Pero cuando uno está obrando y Dios obrando por medio de uno, entonces usted ve que todo marcha bien. Cuando hay un espíritu que no es de Dios, las cosas no marchan bien; siempre hay problemas y dificultades en todo. Así son los avivamientos en cada edad y en cada dispensación.
Queremos, en este tiempo final, en este avivamiento del Día Postrero, que sea el Espíritu de Dios en nosotros, y que sea siempre el Espíritu de Dios en nosotros; y que podamos echar a un lado todo espíritu negativo, ¡no importa quién sea!
Y tampoco estamos para reírle las gracias, o las malas crianzas, a nadie. El que lo haga no tiene mi aprobación ni tampoco de Dios.
No estamos llamados a ser malcriados ni faltarnos al respeto; más bien nos ha sido dicho que nos cuidemos cada uno las espaldas, nos ayudemos los unos a los otros, que es lo que no hace el diablo. El diablo más bien le gusta exponer las cosas; pero allá él, ese es su trabajo, esa es su labor.
Por eso yo les decía hace poco: No platique, no hable con el diablo. ¿O con quién usted quiere hablar? ¿O usted también es un chismoso? El único chismoso es el diablo.
Manténgase mirando el Arca, la Palabra; y deje ese trabajo para ellos, que lo están haciendo muy bien, y tienen que seguir haciéndolo para que se ganen lo que van a recibir. Y los que están detrás también (no crean que eso es solamente los que se ven de frente), los que están detrás también.
Y ellos saben quiénes son - ellos saben que yo sé quiénes son; porque aun la listita que él puso allí, están todos los nombres allí. Él me dejó todito allí. Así que lo que ya me había confirmado - o me había dicho, ya está confirmado allí. Pero eso lo dejamos quieto; ya con las obras es que se muestra quiénes son. Tan sencillo como eso.
Y al ser el tiempo en donde Dios estaría llevando a cabo Su Programa, y en el fin del tiempo Él iba a estar llevando a cabo esa Obra de segregación, de separación, pues podemos ver esa Obra y podemos ver esos grupos siendo separados: unos colocados en el Alfolí, en el Reino de Dios; y otros echados afuera: al mar, y eso es: al mundo; y ahí es donde el diablo los usa a su gusto.
Que Dios ayude a esas personas que Dios en Su Programa tenga para que reciban al final, y obtengan vida eterna. Porque uno siempre piensa en que no se pierdan. Porque es tan triste que una persona haya pasado por la Tierra y que luego desaparezca; y más aún cuando uno las ha conocido; pero uno ve que no están en la línea del avivamiento; más bien lo que le da es tristeza, porque sabe lo que le espera.
Y si Dios me diera a escoger: “¿Cuántos de estos tú deseas que se salven?”. Yo diría: “¡Todos!”; porque nosotros no deseamos que nadie se pierda, más bien que todos procedan ¡a arrepentimiento!
Por eso cuando él dice: [WMB] “Despreciaron la misericordia de Dios por última vez”, ¡pues si la tenían ahí!; ¡era cuestión de ir ahí!
Pero miren, hay algo que el diablo tiene, y es que es tan orgulloso y tan egoísta con él mismo. El orgullo, eso es algo tan terrible que no lo deja a él, en esa persona (porque el diablo obra por - con las personas), no lo deja aceptar; no acepta que está mal.
Y dentro, bien adentro (pero bastante adentro, casi en el fondo), sabe que hay algo que Dios está llevando a cabo, que hay algo que Dios está cumpliendo. Y ve todo lo que Dios está llevando a cabo, cómo el escogido de Dios está recibiendo ese avivamiento y cómo se están preparando, y cómo el mundo va también. O sea, no tan solo lo que Dios está cumpliendo —que fue lo que Él prometió en una Gran Carpa Catedral—; no tan solo eso, sino viendo todo lo que se está moviendo, al fondo saben que hay algo ahí.
En su tranquilidad, allá en su hogar, quizá cuando el diablo lo deja un poquito, ahí hay algo, y dice: “Pero aquí hay algo. Pero no puedo hacer esto porque me va a dejar el pastor”; o si es pastor: “No voy a hacer esto porque me van a dejar fuera, me van a echar, y me voy a quedar ahí sin nada; se van a ir todos”.
Pero… vuelvo y repito: yo deseo que se arrepientan, que entiendan y comprendan, que Dios les abra el entendimiento, ¡y que se salven! Porque es terrible lo que le vinieron - lo que le vino a esas personas que se colocaron en contra del Programa de Dios en tiempos pasados. Y cuando uno ve eso y ve el equivalente de lo que las personas hacen en este tiempo, y ve allá lo que les pasó a aquellas, ya uno sabe que lo que le viene no es nada bueno para esas personas.
Y muchos de nosotros tenemos familiares que están en esos pasos. ¿Y quién desea (de ustedes) que su familiar se pierda? ¡Ninguno! Más bien intercedemos por ellos. ¡Si ellos supieran que tienen un grupo adentro pidiendo por ellos!; y ellos luchando en contra de uno, de nosotros.
La Palabra tiene que ser hablada, le guste o no le guste a las personas; porque es un trabajo y una Obra del Espíritu Santo, y es la que hace la Obra en el tiempo en que estamos viviendo. No es que el instrumento quiera llevarlo a cabo. Pero como ellos no comprenden y no entienden que Dios está cumpliendo lo que Él prometió que sería el Séptimo Sello, y no fue a su manera, pues entonces, al no identificarlo como el mensajero, entonces ahí tropiezan.
Siempre es el velo de carne en donde el ser humano ha tropezado en tiempos pasados, y en este tiempo también.
Bueno, ha sido para mí un privilegio grande poder platicar con ustedes en estos momentitos, y darles a conocer así por encimita, con esta lectura, lo que es el avivamiento en este tiempo y lo que Dios está llevando a cabo.
Y que seamos instrumentos de Dios en este avivamiento, que seamos personas que Dios obre a través de nosotros con Su Espíritu. ¡Que sea el Espíritu de Dios en nosotros llevando a cabo toda labor que el escogido de Dios está llevando a cabo!; sea la labor que sea. Sea siempre el Espíritu de Dios en nosotros.
Bueno, que Dios les bendiga y les guarde.
Y: “EL ESPÍRITU DE DIOS OBRANDO EN EL AVIVAMIENTO FINAL”. O sea, es el Espíritu Santo.
“EL ESPÍRITU SANTO OBRANDO EN EL AVIVAMIENTO FINAL A TRAVÉS DE SUS ESCOGIDOS”.
Ese ha sido el tema para esta pequeña plática de esta ocasión de hoy, miércoles 16 de julio de este año 2025.
Dios les bendiga y les guarde, y hasta muy pronto; porque ya tenemos compromisos. Y esperamos que Dios se glorifique en todo, y se tenga todo lo que se va a tener en estos días, para la gloria y el engrandecimiento de Dios, de Su Obra, de Su Programa.
Bueno, que Dios les bendiga y les guarde a todos.
“EL ESPÍRITU SANTO OBRANDO EN EL AVIVAMIENTO DEL TIEMPO FINAL A TRAVÉS DE SUS ESCOGIDOS”.