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activities La Gloria de Dios siendo vista para el que cree 2025-06-16 1 Dr. José Benjamín Pérez Matos Cayey PR 9280b8dd-3257-4b38-9820-c3f6dd652dc5 true https://youtu.be/n1lbOA5SoIM 2025-07-04T23:15:18.000Z

(Primera actividad)

Muy buenas tardes a todos los presentes, en estos momentos en donde están despidiendo el cuerpo donde moró nuestra hermana Mirna Galicia de Cruz, esposa de nuestro hermano Isaac Cruz Gallegos; también a sus hijos: Isaac Cruz Galicia, Mirna Cruz Galicia, Sadrac Cruz Galicia; y demás familiares, hermanos y amigos de nuestra hermana Mirna: expreso mis más sinceras condolencias por su partida, la cual llegó ella hasta sus días finales en esta Tierra en ese cuerpo terrenal, corruptible y temporal, pero se encuentra en la sexta dimensión disfrutando de las bendiciones que Dios tiene para todos los creyentes en Él.

De lo cual el mismo Jesús nos habló en el Evangelio según San Juan, en el capítulo 14, verso 1 en adelante, donde nos dice:

San Juan 14:1

1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

[JBP] Ahí nos habla de la Primera Venida del Señor llevando a cabo esa Obra; la cual, con la muerte en Su Primera Venida como Cordero de Dios, y llevar a cabo esa Obra de Redención para todo aquel que creyere en Él: obtuviera así un nuevo nacimiento y obtuviera ese cuerpo teofánico de la sexta dimensión; para, cuando la persona al terminar sus días en este planeta Tierra, va a ese lugar en donde hubo un nacimiento, y va a ese cuerpo que nació; cuerpo que recibió cuando la persona recibió al Señor en Su Primera Venida. Ese nacimiento fue bajo la Dispensación de la Gracia.

Para obtener el cuerpo glorificado y eterno: se recibe en este tiempo final cuando se entra por la Puerta, que es Cristo, el Mesías, el Ungido en Su Segunda Venida; y así se obtiene ese cuerpo eterno y glorificado que está prometido tanto para los que han partido como para los que quedemos vivos.

Y la promesa de San Pablo que nos habla en Primera de Corintios, capítulo 15, verso 49 en adelante, y de Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, verso 3 en adelante, que dice que “a la Final Trompeta; se estaría tocando la Trompeta y los muertos resucitarán primero, y luego nosotros al verlos seremos transformados”.

O sea que hay un orden establecido por Dios ya, para llevar a cabo en este tiempo final la resurrección y la transformación.

[Dr. José B. Pérez] En el libro del Evangelio según San Juan nos muestra la ocasión en donde llamaron a Jesús, porque estaba enfermo Lázaro; era amigo de Jesús, una familia que era amigos íntimos de Jesús. Y en esa ocasión, ¡a quién mejor que al mismo Señor llamarlo para que restaurara la salud de Lázaro!

Ahora, miren ustedes, cuando se llega el tiempo para que la gloria de Dios se manifieste en una persona, aunque esté la Vida allí —en este caso Jesús, o sea, Dios, el Verbo allí, el Dador de la vida—, no puede irse por encima del Programa que ya Dios tiene para cada persona.

O sea, podemos decir: Dios es bien estricto con la historia de cada persona, que ya está destinada desde antes de la fundación del mundo, y ni siquiera Él puede invalidar, cambiar esa historia.

Miren, por eso es que Dios se molestó tanto con Moisés: Moisés no podía herir la roca por segunda vez [Números 20:1-13]. Él se enojó tanto ¡que aun a Su propio profeta dispensacional no le permitió entrar a la tierra prometida estando vivo! [Números 27:12-14, Deuteronomio 32:48-52]. Miren el error tan grande y tan grave que hizo Moisés; ahora vean, todo por el enojo, la ira. Muchas veces la ira y el enojo no conlleva a nada.

Por eso es que en este tiempo la victoria es en el amor divino. Porque con ira la persona puede hablar, o decir, o actuar locamente, y luego ya es tarde.

Porque vean, miren, cuántas veces él le pidió a Dios, ¡un profeta que intercedió por el pueblo!…; y que con eso estaba tipificando al Señor en Su Primera Venida intercediendo por la humanidad. Pero miren, Él, eso Dios se lo contó, porque él le dijo: “Mira, si no, ráeme del Libro”, o sea, que lo borrara del Libro; cosa que no podía hacer Dios, porque él estaba escrito en el Libro de la Vida del Cordero; y aún así él dice: “Ruego yo, me… - ráeme del Libro; pero no destruyas este pueblo” [Éxodo 32:31-32].

Ahora, miren cómo para él, para la bendición de él, él no pudo hacer nada; por más que luchó: “Señor, te ruego que me dejes pasar a la tierra esa, buena y ancha”, y la describe y todo, y le dice lo buena que es; él creía que esa tierra Dios se la daría; y Dios le dijo: “¡Basta! No voy a hablar de ese asunto” [Deuteronomio 3:25-27]. O sea, Dios estaba bravo con Moisés por lo que hizo; por lo tanto, no podía cambiar él ese Programa que ya Dios tenía ya trazado para el cumplimiento de la Segunda Venida del Señor; de lo cual, en el cumplimiento de la Segunda Venida del Señor estaría siendo crucificada la Palabra, el Verbo, y estaría siendo blasfemado, criticado, burlado; y eso sería contado como una segunda crucifixión.

Ahora miren, allí estaba Lázaro enfermo, y era de las familias más cercanas a Jesús. Y nos dice en el Evangelio según San Juan, capítulo 11:

San Juan 11:1

1 Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.

2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.)

[JBP] Ahora miren quién era María: de la cual criticaron a Jesús y dijeron: “Si supiera quién le está lavando los pies, ¡jum!, esa mujer de mala fama; si supiera. Si llega a ser profeta, Él hubiese sabido, o sabría quién es ella” [San Lucas 7:36-50]*. Pero vean, no es la condición de la persona, y no es la forma en que las personas ven a las personas humanamente, sino es cómo Dios ve a la persona. Ellos miraron la vida de esa mujer y sus hechos; Dios a través de Jesús miró su corazón, miró la sinceridad de ella; eso es lo que contó delante de Dios.

*[Estudio “Colocándonos del lado del Ungido, 2024/dic/01-1 (domingo), Estudio completo (T1)]

Y miren, era la hermana de Lázaro. Eran bien amigos, porque más adelante vemos exigiéndole a Jesús que si Él llega a estar allí, no hubiese muerto Lázaro, su hermano.

Ahora miren, sigue diciendo:

3 Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

[JBP] Si ella am-… si Él amó a María, su hermana, la que le estaba enjugando los pies, también amaba a sus hermanos: amaba a Lázaro, amaba a Marta; por consiguiente, era un hogar amado de Jesús. Sin importar lo que esa familia era para los fariseos y saduceos, y el sumo pontífice, aunque era una familia quizás despreciable, para Dios era la familia amada de Su Hijo Jesús.

Y uno prefiere ser amado por Dios, el Eterno, el Creador de los Cielos y de la Tierra, que ser odiado por los hombres… - o ser visto de otra manera por los hombres, terrenalmente, y ser amado por Dios. O sea que el amor de Dios cubre todo lo que terrenalmente pueda usted verlo cualquier ser humano.

Ahora, vean que Él, luego que ocurrió eso allí, cuando ella le estaba enjugando los pies, ella estaba identificándose con Él; y sus cabellos representan ese velo, el cual con sus lágrimas enjuagaba los pies de Jesús. De lo cual podemos hablar en otra ocasión, ese acto de María; es uno de los actos más importantes en la vida de Jesús con un creyente en Él.

Ahora miren, dice:

4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

[JBP] ¿Ven que todo obra para bien?; aunque aparentemente para la familia era una situación difícil, de seguro era el hombre que traía a su hogar el sustento; no habla la Escritura que había otra forma de ingreso en cuanto a las cosas, pues, de ellas; pues eso es privado de ellas. Porque allí rápido la señalaron como una persona que no era de buena fama. Pero ¿qué le importaba a ellos la vida de ella?, cuando ella lo que buscaba era el perdón de Dios, el arrepentimiento. De lo cual Jesús tomó esa sinceridad. Y vean, delante de Dios, hoy ¿dónde están aquellos que la acusaron, y dónde está ella? Esa es la pequeña diferencia.

Allí quizás se aprovecharon de la situación, y tanto señalaron a esa mujer como señalaron a Jesús. Ese gozo les duró poquito. ¿Pero ahora dónde están?, ¿dónde está cada uno de ellos? ¿Ve?

5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.

[JBP] ¿Ven que los amaba a los tres? Era un amor sincero.

6 Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

[JBP] Ahí es donde les estaba hablando hace unos minutos: que aunque fueron al lugar correcto, o sea, al Dador de la vida, eso no era cuestión de que Jesús saliera corriendo para allá, si en el Programa Divino estaba para que la gloria de Dios se manifestara Él yendo allá. Como fue - le fue dicho por sus hermanas, que le mandaron a decir; no era para salir corriendo para allá, si la gloria de Dios se iba a manifestar. Estaría rompiendo el Programa Divino que Él estaría llevando a cabo para Lázaro; o sea, estaría quebrantando lo que más adelante Él iba a hacer, lo cual sería tipo y figura de la resurrección por la Palabra hablada.

No siempre las cosas humanamente se ven de la forma en que los seres humanos las ven. Hay que mirarlas siempre a través de las Escrituras, y ver escrituralmente cómo Dios estaría cumpliéndolo y cómo sería en la perfecta voluntad de Dios. Y siempre lo que deseamos es cumplir Escrituras.

Ahora, dice:

7 Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez.

[JBP] O sea, ya estaba Jesús dos días, y allí en ese lugar se quedó dos días más; y ahora dice: “Vamos a tal lugar”. O sea, Él siguió Su Programa. Aunque la situación era difícil para esa familia amada, eso no lo detuvo, sino que Él siguió cumpliendo Escrituras.

8 Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?

[JBP] Porque no lo recibieron aquella vez.

9 Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo;

[JBP] Y esos son los hijos de Dios de edad en edad, de dispensación en dispensación: andan en la Luz, en el mensajero correspondiente a esa edad, que es la Luz de Dios alumbrando esa edad; y por medio de esa Luz son guiados esos escogidos y son colocados en esa edad correspondiente. Y los que andan en tinieblas, dice:

10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.

[JBP] O sea, no ve el camino, no ve el Guía; y por cuanto el reino de la oscuridad, de las tinieblas, es el diablo, pues el único que los está guiando en las tinieblas es el diablo.

Pero los que andan en Luz, ellos van mirando y siendo guiados hacia esa meta, hacia ese premio que está determinado para cada escogido de Dios; los cuales, si terminan sus días en esta Tierra, pues van al Paraíso, a la sexta dimensión a descansar.

11 Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.

[Dr. José B. Pérez] Eso es en lo que en la… - eso es lo que la Segunda Venida del Señor en este tiempo final hablará, y los muertos resucitarán; porque ellos oirán la Voz del Hijo de Dios, como nos dice en San Juan, capítulo 5, verso 25 en adelante:

San Juan 5:25

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

[JBP] O sea, no todo el mundo escuchará la Voz del Hijo de Dios. No todo el mundo recibirá ese llamado de salir fuera de los sepulcros, ¿ve?, porque son solo los que están en la sexta dimensión.

Ahora, esa Voz será oída en carne, será hablada por ese hijo de Dios en carne humana, y estará hablando esa Palabra de resurrección. De lo cual Él había en una predicación hablado eso [San Juan 6:39-40], y Marta luego se la dictó, o sea, hizo referencia a esa predicación.

Como nosotros, que tenemos los mensajes del hermano Branham… - tenemos la Biblia: Antiguo y Nuevo Testamento, tenemos los mensajes del hermano Branham, tenemos los mensajes de nuestro hermano William, tenemos la Enseñanza bajo Carpa; y podemos citar alguna porción de las Escrituras o de los mensajes (que son Escrituras también), y podemos decir: “En tal día se habló esto (¿ve?). En tal día se habló de esta promesa. En tal día se habló de que en el fin del tiempo se estaría viviendo en el tiempo final, en donde Dios estaría impartiendo la Fe de Rapto a Su Iglesia en una Gran Carpa Catedral. ¡Oh!, y aquí está la promesa, la profecía siendo cumplida, y estamos recibiendo esa bendición; porque mira, fue hablado aquí, en este y en este y en este extracto”. ¿Ve?

Así hizo Marta, le consiguió el extracto en ese momento. No sabemos si ellos tenían alguna forma de anotar, o tenían buena… mejor memoria que ahora; porque entre tanto trabajo y tantas cosas, quizás la mente…; como nos decía nuestro hermano William en un escrito: que [WSS] la libreta viene a ser como una extensión de la mente*, donde —para que no se nos olvide— anotamos, lo escribimos; o en nuestro celular, o en nuestra tablet; todo moderno tenemos ahora. Pero vean, quizás los adelantos hacen también que se llene de tanta información el cerebro, que muchas veces decimos: “¡Ay! Se me olvidó tal cosa, no lo apunté”. ¿Ve?

*[Plática con los obreros de LGCC, 2023/may/03-1 (miércoles), pág. 14 (f), pág. 80 (T1): [WSS] «la memoria extendida es el lápiz y la libreta».]

En ese tiempo, de seguro, pues tenían un poquito menos de ajetreo que ahora; y allí Marta le recordó eso, tenía buena memoria.

[Dr. José B. Pérez] Porque miren lo que Jesús dijo, que luego se lo leyó, o se lo dijo de la mente, o como haya sido en ese tiempo; Él dijo en el Evangelio según San Juan, en el capítulo 6, en el verso 39, dice

San Juan 6:39

39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él ([JBP] ¿ve?, se requería creer en el Hijo de Dios), tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

[JBP] Es una promesa que ya Él había hablado en ese mensaje; lo cual más adelantito vuelve a repetirlo. Miren, en el verso 54 vuelve a decir:

San Juan 6:54

54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

[JBP] O sea, una confirmación más de ese evento que se estaría llevando a cabo, que luego el Espíritu Santo por boca del apóstol Pablo lo habló más claramente, y nos dio más luz de lo que sería la resurrección.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, vean aquí, en esta ocasión en donde murió Lázaro; allí en el verso 12, sigo leyendo:

San Juan 11:12

12 Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.

[JBP] Ellos pensaban que estaba durmiendo de un sueño humano acá. Jesús se refería a que había muerto; ahora se lo aclara más adelante; porque los santos, los hijos de Dios, los escogidos de Dios, no mueren, o sea, no terminan sus días eternamente cuando terminan aquí en la Tierra, sino que duerme, la persona. Pero para entender mejor en términos humanos, pues se dice “murió”; que eso es lo que Él les dijo aquí, porque dice:

13 Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.

14 Entonces Jesús les dijo claramente ([JBP] ¿ve?, ya ahí les…, vamos a decir, ya no les habló entre líneas): Lázaro ha muerto;

15 y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.

[JBP] Ahora vean cómo llegaba el momento para Él ir, para que la gloria de Dios se manifestara; no era cuando lo mandaron a buscar.

Ahora, vean ustedes que esa ocasión que lo mandan a buscar, quizás humanamente decimos - diríamos: “Pues si hubiese ido antes, Lázaro se hubiera recuperado”. Pero ¿de qué le valía recuperarse a Lázaro y no ser una persona que ahora en las Sagradas Escrituras aparece como el que resucitó; tipo y figura de la resurrección en este tiempo final, que ocurriría a todos los creyentes que han partido de las edades y de nuestro tiempo?; porque más adelante iba a morir.

Ahora, sabemos que Lázaro cuando resucitó, luego murió, y es uno de los que pertenece a la resurrección del Día Postrero. Porque si Lázaro no llega a resucitar allí, hubiese resucitado con los santos del Antiguo Testamento, iba a pertenecer a los santos del Antiguo Testamento. Pero por cuanto Lázaro resucitó, viene a ser parte (porque luego murió), viene a ser parte de la resurrección que ocurrirá en este tiempo final.

Ahora dice, verso 16:

16 Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.

[JBP] Recuerden que Tomás es uno de los que no creyó que Jesús había resucitado; era… Por eso decimos: “Oye, tú eres como Tomasito: que si no ves, no crees”. Porque él decía: “Si no meto el - la mano en el costado, o mi dedo no lo meto en Sus manos, no voy a creer”.

Ellos representan - o él representa a las vírgenes fatuas*, los que en este tiempo final estarán en esa posición del grupo que, hasta que vean la manifestación en la Tercera Etapa de los grandes milagros y maravillas, no van a creer; y eso incluye de los del Mensaje que se han ido, y también incluye los de las denominaciones. Unos son representados en los Tomasitos, otros —pertenecientes a las mismas vírgenes fatuas—, otros no tuvieron la oportunidad de recibir el Mensaje, o fueron engañados por los falsos profetas, falsos ungidos**; pero que llegará el tiempo en donde, al la Tercera Etapa estar en esa manifestación de los milagros y maravillas, ahí sí van a decir: “¡Oye, pero en verdad era!”. Ahí podrán decir cómo Tomás: “¡Señor, ahora sí creo!”.

*[Estudio Bíblico #436, 2024/ago/09-2 (viernes), págs. 24-26 (f), págs. 96-98 (T2): 65-0718M “Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios”, párrs. 101-103 - [WSS] «Tomás y las vírgenes fatuas».]

**[Los Sellos, pág. 481, párr. 191]

[Dr. José B. Pérez] Vamos a ver si conseguimos esa parte de Tomás, en donde ahí Él le censuró esa incredulidad. Eso está en San Juan, capítulo 20, verso… verso 24, miren, dice:

San Juan 20:24

24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.

25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.

[JBP] Lo mismo que en este tiempo, vean, muchos han dicho: “Hasta que yo vea esos milagros… ¿Por qué no ha ocurrido la resurrección? ¿Por qué no ha hecho milagros? ¿Por qué no ha hecho esto? ¿Por qué no ha hecho lo otro? Cuando yo vea eso, yo voy a creer”.

Pues tiene que esperar, sentarse en una esquinita a esperar, porque estamos en la etapa de la Enseñanza de la Fe de Rapto; la cual fue hablado que en esa Visión que le fue mostrado al reverendo William Branham había predicación*. Pues tenemos que pasar por esas etapas primero, no podemos desesperarnos, y esperar a que se cumplan todas las fases de la Tercera Etapa; para entonces, al final, ver la vindicación, que son los milagros.

*[Citas, pág. 12, párr. 97: Marzo, 1956 “Magazín de la Voz, Vol. IV, No. 2”] [Compilación de extractos “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”, pág. 306]

Ya para el que espere a ese tiempo: se le va a hacer tarde, o se le va… o se le haría tarde, o se le va a hacer tarde prepararse para Fe de Rapto. Ya más bien ahí lo que estará recibiendo son fuerzas para pasar por la gran tribulación.

Y recuerden que cada grupo, cada persona, cada individuo, es necesario; como lo hemos leído en estos últimos Estudios*: Todo grupo, todo individuo, es necesario, aun los malos.

*[Estudio Bíblico #522, 2025/jun/06 (viernes): Las Edades, pág. 405, párr. 141]

Porque, vean (el domingo cuando leímos), si una persona va a recibir… o van a hacerle cosas malas a una persona, pues tiene que haber personas malas que aparezcan*. Si esa persona va a recibir cosas buenas, pues tiene que aparecer cosas buenas para que esa persona reciba cosas buenas. O sea que todo tiene un propósito en el Programa Divino.

*[Estudio Bíblico #525, 2025/jun/15-3 (domingo): 2010-04-21 “La hora de segar ha llegado”]

Y lo que nos corresponde a nosotros en este tiempo, en esa Enseñanza bajo Carpa que estamos recibiendo, es lo que en San Mateo, capítulo 13, nos muestra: de esa separación, esa segregación; lo cual le da un conocimiento amplio a los hijos de Dios, los escogidos de Dios, y pueden así identificar a esos grupos. Lo cual en las edades, y aun en el tiempo de la brecha, no se podía identificar: estaban todos juntos, todos se veían como trigo.

Pero él decía: [WSS] “En todo lo que yo he hablado… (en un mensaje), todo esto que yo he hablado ha caído en toda esa clase de tierra. Ahora identifíquese usted (dice), los que me escuchan, identifíquese usted en qué tierra está; porque esto que yo he hablado ha caído en una de esas tierras que fue sembrada esa Palabra”*. O sea que había el grupo mezclado en ese tiempo todavía.

*[Estudio “La encarnación de la Palabra en los hijos de Dios”, 2025/feb/15 (sábado) / Plática “La Crucifixión actualizada”, 2025/abr/18-1 (viernes): 2011-01-23 “Discernir la Palabra”]

Pero fue prometido que en el fin del tiempo Dios enviaría a Sus Ángeles Segadores para llevar a cabo la separación, la segregación*; y ahí se estaría mostrando, ya abiertamente y con las actitudes, de qué grupo y a qué grupo pertenecía cada persona, o sea, más claramente; porque estamos en la Edad Eterna, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino, en donde está el Sol de Justicia, en donde la Justicia Divina está en medio de Su Iglesia y del mundo entero, en favor tanto del Israel celestial como del Israel terrenal también.

*[Citas, pág. 141, párr. 1260: 65-0118 “La simiente de discrepancia”, párr. 19] [Compilación, pág. 147]

Ahora, Él aquí le dice: “Ocho…”, o sea, dice él que hasta que meta su dedo en el lugar de los clavos o mete su mano en el costado, no iba a creer. Dice:

26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas ([JBP] porque ese cuerpo no tiene limitaciones), y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.

27 Luego dijo a Tomás:

[JBP] Ahí se fue directo a Tomás. Y recuerden que la Tercera Etapa es para la Iglesia-Novia, para las vírgenes fatuas y es para los perdidos*. Y aquí está Jesús dirigiéndose a las fatuas.

*[Citas, pág. 119, párr. 1057: 63-1229E “Apartando la mirada hacia Jesús”, párr. 49] [Compilación, pág. 287]

Si en la Tercera Etapa de Jesús tuvo un enfrentamiento con el diablo en la quinta dimensión (los perdidos), luego tiene el enfrentamiento aquí con Tomás (las fatuas), y luego tuvo una manifestación de lenguas de fuego repartidas en el Día de Pentecostés…; ahí están los tres grupos. Cada uno recibió la condenación; o sea, uno recibió la condenación: los que estaban allá en la quinta dimensión, que fueron desobedientes al tiempo de Noé; luego censuró la incredulidad de Tomás: las vírgenes fatuas; pero que luego Él había hecho la promesa que iba a enviar al Consolador, el Espíritu Santo, en medio de Su pueblo; y allí el Día de Pentecostés, ¡oh!, les habló, y fue lleno ese grupo pequeño del Espíritu Santo [Hechos 2:1-4]. Ahí están los tres grupos marcados. Él obró en las tres… en la Tercera Etapa de Él obró en los tres grupos.

Ahora, aquí está censurando la incredulidad de Tomás:

27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

[JBP] No le dio la palmadita: “Hola, Tomás, tanto tiempo… hacía tres días que no te veía; qué bueno que estás aquí”. No, Él le censuró su incredulidad.

28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!

29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

[JBP] ¿Ve? Llegará el momento en que… lo que el hermano Branham habló en “ALMAS ENCARCELADAS”: que [WMB] “en la Tercera Etapa tendrán que reconocerlo”*.

*[Estudio “En la 3ra Etapa: Tuvieron que reconocerlo”, 2022/nov/17 (jueves), pág. 14 (f), pág. 24 (T3): 63-1110M “Almas encarceladas hoy”, párr. 279 - [WSS] «En la 3ra Etapa: tuvieron que reconocerlo».] [Compilación, pág. 276]

Reconocerán en este tiempo final al Ungido, al Hijo del Hombre manifestado, el cual ha estado llevando a cabo lo que Dios prometió, que fue precursado por el reverendo William Branham y que fue traído en el Mensaje del doctor William Soto. O sea que en esta Tercera Etapa aun los Tomás, al final tendrán que reconocerlo; y ahí será el lloro y el crujir de dientes.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, aquí también está Él, en este caso de Lázaro, y está viendo todo eso que está ocurriendo también allí. “Vino pues…”, verso 17 del capítulo 11:

San Juan 11:17

17 Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.

[JBP] Cuatro días; o sea que cuando le avisaron a Jesús, todavía no había muerto. Se quedó dos días más allí, más dos días más, porque Él dice que… había dicho que quería ir a Judea; y ya aquí cuando llega a donde está Lázaro, ya va - ya pasó cuatro.

Recuerden que el cuarto día… y [WMB] “el cuatro (dice el hermano Branham que) es liberación”*. Y es en la cuarta etapa de la restauración del Árbol-Novia…; lo cual comenzó esa restauración en Lutero (luego…): justificación; luego Wesley: santificación; luego el reverendo William Branham en la séptima edad y parte de la brecha: bautismo del Espíritu Santo; y luego en la cuarta, que es la restauración completa de ese Árbol-Novia** en donde ahí aparece el Hijo del Hombre con Sus Ángeles; ya es en la cuarta vigilia, que es de 6 a 9 de la mañana, la cual se está cumpliendo en este tiempo final, que son los primeros 125 años de este séptimo milenio. Y 1 hora equivale a 41 años con 8 meses; por consiguiente, en la primera hora debe llevarse a cabo la resurrección y la transformación.

*• [“LAS EDADES” sin editar, pág. 621, párrs. 272-273 / 61-0108 “Apocalipsis, Capítulo Cuatro, Parte 3”, párrs. 266-267] [Estudio “El precursor de la Palabra venidera”, 2024/abr/06 (sábado), págs. 36-37 (f), págs. 140-141 (T1): [WSS] «el 4 = el número de la Tierra, de liberación».]

[61-0108 “Apocalipsis, Capítulo Cuatro, Parte 3”, párrs. 266-267] [Estudio Bíblico #489, 2025/feb/09-2 (domingo), págs. 14-15 (f), págs. 118-119 (T2): [WSS] «4 es el número de liberación».]

**• [Citas, pág. 68, párr. 592: 62-0422 “La restauración del Árbol-Novia”, párrs. 510-514] [Compilación, págs. 48-49] [Estudio Bíblico #475, 2024/dic/22-3 (domingo), págs. 22-26 (f), págs. 142-146 (T4)]

[62-0422 “La restauración del Árbol-Novia”, párrs. 504-514 / Estudio Bíblico #473, 2024/dic/15 (domingo), págs. 68-73 (f), págs. 142-147 (T3)]

[Estudio Bíblico #337, 2023/ago/27 (domingo), págs. 42-43 (f), págs. 168-169 (T4)]

Ahora, tenemos que ver si es el tiempo en donde Dios va a estar restaurando el Trono de David (y David reinó 70 años)… Todo eso Dios nos estaría mostrando en este tiempo, en donde la media hora de silencio tiene que ver con esa primera hora de este séptimo milenio.

Ahora, debe ser en la hora de estos primeros 125 años, de estas primeras tres horas delante de Dios; tenemos que verlo a la luz de las promesas y las profecías, y que fue dicho que en una Gran Carpa Catedral Dios iba a culminar Su Programa en medio de la raza humana; que eso sería lo final.

Por lo tanto, tenemos que ver la Carpa, tenemos que ver que hay ahí un ministerio llevando a cabo una Obra, tenemos que ver cómo está el mundo, tenemos que ver todo lo que está ocurriendo en el campo espiritual.

Porque vean, esa lucha que uno ve en Israel e Irán, el Israel terrenal con esa nación, vean que en lo espiritual, el Israel celestial, también se ve una lucha, una batalla, que ha venido tomando cada vez más y más impulso, porque fue hablado de una apretura; pero ¡ay de aquel por el cual esa apretura venga!

Ahora, todo lo que está ocurriendo en el campo espiritual viene a manifestarse en este planeta Tierra.

Y como escogido de Dios, ya a esta altura…, podemos decir en dichos acá: “a estas alturas del juego”, pero tenemos que decir “a estas alturas del Programa Divino”, ya somos bastante maduros en ver y reconocer todo lo que está sucediendo y el por qué está sucediendo todo; lo cual todo obra para bien.

Y aunque aparenta ser que es algo que para Israel (el Israel terrenal allí), es algo que es terrible, pero vean, todo eso va a tornarse para bien, todo va a obrar para bien. Dios no abandonará a Israel.

Aunque sabemos que pasará por momentos muy difíciles todavía, porque hay profecías que se van a estar cumpliendo; y que aun así, al final, Dios ha establecido desde antes de la fundación del mundo que Israel como nación, como territorio, y Jerusalén como capital, seguirá siendo no tan solo la capital de Israel, sino que vendrá a ser la capital del mundo.

Ahora, ¿todo obrará para bien o no obrará para bien para el Israel terrenal? ¡Claro que sí! Ya sabemos lo que le espera y la bendición tan grande que le espera a Israel, al Israel terrenal.

Ahora, si para el Israel terrenal es así —porque vemos promesas que hay en las Sagradas Escrituras prometidas para Israel—, ¡cuánto más para el Israel celestial! Por lo tanto, todo lo que al Israel celestial le ocurra y le esté pasando y le seguirá pasando hasta la transformación, todo obrará para bien.

Sigan mirando la meta, sigan mirando ese blanco, y sigan preparándose, escuchando la predicación, el Mensaje, la Enseñanza de los Truenos siendo pronunciados, siendo hablados, como fue prometido en los mensajes del reverendo William Branham, que fue lo que él precursó. Él no precursó otra cosa sino esto que está ocurriendo.

Ahora, él sigue diciendo en el verso 18 del capítulo 11 de San Juan:

San Juan 11:18

18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;

19 y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.

20 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.

21 Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.

[JBP] Ahí empieza a reclamarle un poquito, o sea, la confianza que le tenía a Jesús; era una confianza de amistad, de amigos íntimos ellos.

22 Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

[JBP] De seguro Marta había visto todas las obras que Jesús había hecho, y sabía que la ocasión hacía cuatro días que había enviado por Jesús, ella sabía: “Si Jesús viene para acá antes que le llegue el momento de morir a Lázaro, yo sé que al venir Él lo va a sanar, lo va a restaurar”. Pero no era lo que ella quería, ni María, sino era lo que Dios ya tenía en Su Programa.

Nosotros podemos pedir, desear, anhelar cosas, y Dios conoce nuestro corazón y nuestra intención, y Dios comoquiera va a cumplir lo que ya tiene en Su Programa para usted. Ahora, lo que corresponde a usted siempre, siempre es clamar, pedir: “Pedid y se os dará” [San Mateo 7:7-8, San Lucas 11:9-10]; porque todo lo que Él vaya a llevar a cabo va a ser siempre lo mejor para usted.

Ahora, no haga cosas que entonces después esté pidiendo… acá dice: “pidiendo cacao”, o sea, porque no esté después tratando de buscar una bendición…

Como, por ejemplo, le pasó a Esaú: después que vende la Primogenitura, entonces viene a exigirle a su padre que lo bendiga. Pues si tú hiciste un mal negocio, ¡el culpable eres tú! ¿Qué te está - le estás echando culpa a Jacob, si él luchó por esa bendición?, y vienes tú ahora a decirle a tu padre: “Él vino con engaño y…”. Pero si - ¿cómo que vino con engaño?, ¡pero si tú fuiste el que hiciste eso! No le estés echando la culpa a otros; enfréntalo como un buen machito y recibe lo que queda de la bendición.

Y eso fue lo que hizo Jacob: “Bueno, él, ya yo lo bendije, y será bendito” [Génesis 27:30-40]. Y ese es el pequeño detalle que Esaú nunca entendió: que su hermano recibió la Bendición de la Primogenitura y fue bendito; y todo lo que hiciera Esaú en contra de Jacob le iba - se le iba a tornar en contra.

Y todo aquel que maldiga al Israel terrenal y maldiga al Israel celestial, y haga cosas en contra del Hijo primogénito como nación y también Su Iglesia-Novia: será maldito, se le retornará para atrás.

Ahora, el que bendiga a Israel, al Israel terrenal y al Israel celestial, va a recibir grandes bendiciones de parte de Dios. Eso es escritural.

22 Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

23 Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.

24 Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.

[JBP] Ahí está lo que hace unos minutos les dije: que sacó la libretita (vamos a decir), el apunte de esa predicación anterior, de esos días anteriores; o vamos a decir: tenía buena memoria: “¡Tss! ¡Ay!, Jesús, yo sé, pues si Tú nos lo dijiste en tal mensaje, ¿recuerdas?, que lo mencionaste como cuatro veces. Eso se me quedó tanto en la mente que ya yo - para mí eso es ASÍ DICE EL SEÑOR. Yo sé que va a haber una resurrección y yo sé que él va a resucitar en esa resurrección”.

O sea, vamos a decir, ya ella estaba resignada que ya su hermano iba a resucitar en esa resurrección que Jesús le había dicho que iba a ocurrir en el Día Postrero.

Por lo tanto, por esa confesión de Marta allí delante del Dador de la vida, fue muy clave, porque ahí se demostró y ella demostró que tenía fe en las promesas de Dios; aunque la esperanza ya se le había ido, porque ya ella allí, vamos a decir, enganchó los guantes: “Señor, si hubieses estado aquí mi hermano no habría muerto”, ¿ve? Ya para ella ya la esperanza se había ido. “Aunque…”, ¿ve? Entonces dice:

22 [Aunque] sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.

[JBP] ¡Oh!, esa es una fe que verdaderamente es digna de admirar, porque ya al ver allí a su hermano muerto, pero también ver allí la Vida, ella sabía que si ese Hombre hablaba la Palabra su hermano iba a resucitar.

Cuando Jesús le dijo eso: “Tu hermano resucitará”, ¡si le estaba diciendo que iba a resucitar! Porque ya ella al decirle: “Aunque sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”, aunque ella no dijo: “Resucítame a mi hermano, por favor”, ella dentro de sí estaba clamándolo. Y como Dios ve, oye las intenciones del corazón de cada persona… No crea que lo que usted aparenta por fuera, o lo que habla, lo que escribe o lo que actúa, solamente es lo que Dios ve (¡ts-ts-ts-ts!), no; Dios ve lo que hay en tu corazón: la intención que tú haces cada cosa, cada detalle, cada acto, todo Él lo ve. No hay nada que se oculte de ese Dios eterno.

Ahora, ella enseguida le saca la Escritura, la Palabra que Él había hablado, esa promesa, y ella entonces se va al futuro: “Está bien, yo sé que mi hermano resucitará en el Día Postrero”.

Ahora vean cómo luego ahí sigue diciendo:

25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

[JBP] O sea, ya ahí le está diciendo: “Bueno, eso que tú estás hablándome, que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará; y eso que me estás diciendo de que resucitará en el Día Postrero; ahora Yo te estoy diciendo que Yo soy esa Resurrección, que Yo soy la Vida; y que el que cree en Mí…”; y ella estaba creyendo en Él, o sea que tenía un trayecto ya bastante adelantado o totalmente adelantado.

Ahora le faltaba la confesión, porque ella ya estaba hablando allí las palabras proféticas que Él había hablado de esa resurrección en el Día Postrero, pero todavía le faltaba una acción a Marta; porque entonces Él le hace la pregunta; dice:

25 … Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?

[JBP] Ahora, ¿por qué le tenía que hacer esa pregunta a Marta? Allí Él necesitaba que ella hiciera esa confesión de fe en Jesús, en que Él era capaz de, esa promesa que Él había dicho, que en el Día Postrero iba a resucitar a los creyentes en Él, que Él también podía hacerlo en ese día, en ese momento. Y ella le dijo:

27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.

28 Habiendo dicho esto,

[JBP] ¿Ve? Tenía ella que hablar la Palabra.

Miren lo importante que es hablar la Palabra, y que sea la palabra correcta: colocar esa Palabra correcta que el reverendo William Branham en la página 254 de Los Sellos, cuando él dijo: [WMB] “Cuando ese grupo de escogidos pueda colocar la Palabra bien”*, ¿ven? O sea, no es tan solo tomar la Palabra, leerla y decirla y hablarla; no. Hay que saber colocar esa Espada bien: colocar la Palabra primero en el alma, en el corazón, en el lugar santísimo de cada uno de Sus hijos, de cada uno de nosotros, para poder —esa Palabra— ser hablada, colocándola en la posición correcta, para que haga aquello para lo cual esa Palabra es hablada.

*[Los Sellos, pág. 254, párr. 106]

Así le pasó a Moisés: colocó la Palabra en mal lugar, usó la Espada en una forma que no tenía que usarla, y causó que no entrara; pero vean ustedes, aun así dio agua.

Porque cualquiera podrá decir: “Miren, hablé esto y funcionó”, pero si no estaba en la perfecta voluntad de Dios, va a traer eso consecuencias. No crea que porque salga algo por haber hecho algo usted, con un temperamento - con su temperamento, o haciendo algo que perjudica a los demás; eso, aunque ocurra algo, usted va a decir: “¡Mira, me salió!”, pero recuerde que va a traer consecuencias, si no hace las cosas conforme a la perfecta voluntad de Dios.

La Palabra hay que saber usarla y saber colocarla en el lugar correcto; si no, trae y traerá graves consecuencias.

28 Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama.

29 Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.

30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.

31 Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.

32 María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.

[JBP] ¿Ve?, le dice lo mismo que le había dicho Marta.

33 Jesús entonces, al verla llorando,

[JBP] No era la primera vez que había visto a María llorar, por consiguiente ella, en la primera vez y en esta ocasión, lloró sinceramente. No eran (como decimos acá) “lágrimas de cocodrilo”; no, eran lágrimas de sinceridad.

Dios aun ve si las lágrimas son de verdad o son para tratar de aparentar cosas que no son. Hasta eso quedará y queda abierto ante los ojos de Dios. No crea que porque alguien llora está llorando sinceramente.

Ahora, dice:

33 Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,

34 y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.

35 Jesús lloró.

[JBP] Ahora miren cómo también Jesús tenía sentimientos; Él era un hombre que padecía como nosotros. Ahí estaba Jesús como hombre.

Pero cuando Él creó los panes y los peces, cuando Él le dio vista a aquel ciego, cuando Él sanó a aquel paralítico, cuando Él le dijo a aquella mujer de mala fama en el pozo su vida: ese era Dios, ese era Dios en Jesús.

Pero aquí vemos a Jesús como hombre llorando; era un hombre que tenía sentimientos también, aun siendo Dios; porque Dios es Amor.

Ahora, la parte donde a la gente no le gusta mencionar es la que también dice que Dios es Fuego consumidor [Deuteronomio 4:24, Hebreos 12:29]. Y es mejor ver a un Dios amoroso que a un Dios con ira.

Ahora:

36 Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.

37 Y algunos de ellos dijeron:

[JBP] Ahora miren, yo vi a alguien llorar primero que todos ustedes por algo que va a ocurrir, porque él tanto ama a ese instrumento como también a todos los escogidos; y Dios, en esa manifestación, expresó Su Amor por cada uno de nosotros; lo cual también lo expresó en ese ministerio del cuarto Elías en el reverendo William Branham, el cual amaba a su pueblo; y así con cada mensajero en cada edad.

Ahora, sigue diciendo:

37 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía este, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?

[JBP] ¿Ven? Ahí ya muchos estaban también diciendo: “Pero si este hombre todo lo que hizo, ¿que no resucite a Lázaro? O sea, ¡Él puede!”. Pero miren, aun todos aquellos que vieron a Jesús hacer todos esos milagros, al final aun así lo dejaron solo. ¿Ven que no es cuestión de milagros que se vean, ni físicos ni espirituales, para que una persona crea? Porque todo es por predestinación.

Ahora, dice:

38 Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.

39 Dijo Jesús: Quitad la piedra.

[JBP] Ya hay una segunda acción ahí: “Ahora manos a la obra; ya creíste, ahora vamos a la acción”. Hay tres etapas aquí.

39 … Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.

40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto.

[JBP] Ahí enseguida: “Vamos a quitarla”. Segunda acción: quitaron la piedra.

Primera acción: fue un testimonio de creer: “Creo en ti, ¡claro que sí, Señor! Yo sé, yo he creído que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios”.

Segunda acción: “Quita la piedra, quita esa piedra denominacional de encima de ti. Quita la piedra, haz esa acción, da ese paso (¿para qué?), para recibir y ver la gloria de Dios”.

41 … Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo:

[JBP] Ahí va la parte divina ahora, la cual ya el ser humano no puede ir más allá.

Marta y los que estaban allí podían testificar y hablar y decir: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios. Creemos en Ti”, luego podían todos ir a la cueva a mover la piedra, sacarla de en medio: “¿Y ahora qué hacemos? Hasta aquí, no podemos hacer más nada”. ¿Ven que siempre uno tiene que llegar al límite como humano?, hacer todo lo que esté a nuestro alcance, llegar hasta las últimas consecuencias: “Ahora, Señor, ya no puedo ir más nada, ya no puedo moverme; ahora eres Tú, Señor. Muévete a la escena”, ¿ve?, y ahí entonces se mueve a la escena. Ya entra esa parte de la desesperación.

Y como señal, ya la había pronunciado ella, ya había actuado ella, y ahora faltaba desesperar: “Okey, ya ahora… ¿ahora qué hacemos?”. ¡Oh!, ahora se mueve el Hijo de Dios.

41 … Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!

[JBP] O sea, ya ahí le tocó a Jesús, le tocó a Dios manifestado en Jesús, el Verbo, hablar la Palabra:

43 … ¡Lázaro, ven fuera!

44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

[JBP] Aquí estamos viendo la gloria de Dios siendo manifestada en la resurrección de Lázaro.

Por lo tanto, en este tiempo final estaremos viendo la gloria de Dios siendo manifestada con la resurrección de los que han partido y la transformación de nosotros los que vivimos. Estemos con nuestros ojos espirituales bien abiertos, porque pronto esa promesa se hará una realidad.

[Dr. José B. Pérez] De lo cual el apóstol Pablo, en Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, verso 13 en adelante, donde nos dice:

1 Tesalonicenses 4:13

13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.

15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

[JBP] Que estas sean palabras de consuelo para el esposo de nuestra hermana Mirna Galicia de Cruz: nuestro hermano Isaac Cruz Gallegos; para sus hijos: Isaac Cruz Galicia, Mirna Cruz Galicia, Sadrac Cruz Galicia; y demás familiares; y todos los creyentes en el Señor de este tiempo final que se encuentran en estos momentos allí; y que estén conscientes que pronto la volveremos a ver.

Ella dedicó 33 años de enseñanza a los niños, enseñanza bíblica, y también fue de gran bendición para los que hoy son ministros, y si - son muchos jóvenes, también cantantes, también hay algunas maestras que salieron de esa obra dedicada que ella dio en favor de los niños y de la juventud. “Las obras con ellos siguen” [Apocalipsis 14:13], dice la Escritura.

Por lo tanto, pronto la veremos, a Mirna Galicia de Cruz.

Que la paz reine en vuestros corazones; y pronto la veremos en ese cuerpo jovencito, representando de 18 a 21 años de edad.

LA GLORIA DE DIOS SIENDO VISTA PARA EL QUE CREE”.

Que Dios les bendiga y les guarde, y que la paz reine en vuestros corazones.