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activities La Novia se va. ¡Todo estará bien! 2025-08-09 1 Dr. José Benjamín Pérez Matos Villahermosa Tabasco MX ce67ea41-aaea-418f-a38f-0f23d00a5f52 true https://youtu.be/LnpN6b7kU_g 2025-12-27T02:20:58.000Z

(Primera publicación)

Muchas gracias, misionero Miguel Bermúdez Marín. Que las bendiciones del Dios Creador de los Cielos y de la Tierra, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sean sobre todos nosotros en esta hermosa mañana, que nos concede estar aquí en este lugar. Le hemos glorificado, le hemos exaltado Su Nombre y estamos listos, prestos, para recibir de Su Palabra.

Que Dios te bendiga, Miguel, grandemente; y para mí es una bendición poder verte, poder saludarte (ya lo apreté ayer), y… lo bien que te ves. Y deseamos que Dios lo mantenga así, fuerte y con buena salud, hasta su transformación. Ese es mi deseo, hermano Miguel, de corazón; lo deseo para ti, y para todos ustedes también. Que Dios nos mantenga fuertes, y de buena salud espiritual y física.

Para todos los que están también conectados a través del satélite Amazonas y el satélite Eutelsat 8 allá, por África, y todo el Medio Oriente, donde está llegando la señal también: que Dios los bendiga grandemente.

Para esta ocasión tenemos una Escritura, o dos Escrituras para leer. En Primera de… o Segunda de Pedro: Segunda de Pedro, capítulo 3, verso 1 en adelante, dice… de Segunda de Pedro:

2 Pedro 3:1

1 Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento,

2 para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles;

3 sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,

4 y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? ([JBP] Dibuja una Estrella de David a la derecha). Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.

5 Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste,

6 por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua;

7 pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.

8 Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

9 El Señor no retarda su promesa ([JBP] ahí dibuja una Estrella de David a la izquierda), según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,

12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!

13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

14 Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.

15 Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito,

16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.

17 Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.

[JBP] Pueden tomar asiento, si tienen la bondad.

[Dr. José B. Pérez] También nos dice en el libro del Apocalipsis, en el verso 1, en donde nos muestra allí esa nueva tierra; miren, dice:

Apocalipsis 21:1

1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.

3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.

6 Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

7 El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo.

[Dr. José B. Pérez] En el mensaje “EL FUTURO HOGAR DEL NOVIO CELESTIAL Y LA NOVIA TERRENAL”*…, ese mensaje él lo predicó un domingo: domingo, 2 de agosto; y el día sábado antes de él predicar ese mensaje, hubo una anécdota, un testimonio de un hermano; el cual pues está en una de las revistas; y este hermano pues dejó el testimonio allí. Eh… vamos a decir, el tema que le colocaron allí en el - en la revista, es: “La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker; él es de California, California Sur, Baja California; no sé si está todavía vivo esa persona. Pero miren, quiero compartir con ustedes este testimonio, que fue el día antes del hermano Branham predicar ese mensaje ese día domingo (pues el día sábado); y él comienza a relatar, este hermano; dice:

*[64-0802 “El futuro Hogar del Novio celestial y la Novia terrenal”]

Cleveland, Gerald. (1990). “The Healing of Sister Smith and the Miracle of the Studebaker” [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]. Only Believe, Issue 8, Vol. 3 (2), pp. 21-22. Recuperado de (inglés):

https://onlybelieve.com/wp-content/uploads/2020/10/Only-Believe-Roy-Roberson.pdf

Artículo en español disponible en:

https://www.solocreed.com/temas/la-sanidad-de-la-hermana-smith-el-milagro-del-automovil-studebaker

«Deseo dar mi testimonio para el beneficio de los santos de Dios a través de todo el mundo, de cómo creo que Dios preordenó un encuentro que tuve con el hermano Branham allá en el año 1964.

En aquel tiempo era muy difícil hablar con el hermano Branham por razón de la mucha gente que lo buscaba».

[JBP] Ahora, cómo Dios nos ha permitido en este tiempo tener todos los adelantos; y ya sea de texto, ya sea por e-mail, podemos tener algún consejo, algún consuelo, alguna bendición, alguna palmadita de esfuerzo: ¡sigue adelante, esfuérzate, falta poco! Alguna felicitación de cumpleaños…

Miren, tantas… tantos sentimientos que hay ahí al momento. Yo les he dicho que hay veces que tengo que entrar en ese ambiente de luto con la persona, porque partió algún hermano, algún familiar, y está destruido ese hermano… Aunque tenemos las promesas, pero somos humanos y sentimos cuando se nos va un ser querido; y ahí uno se mete en ese ambiente…; y le da tristeza también, porque se une uno también a ese dolor.

Pero a la misma vez ahí está otro: “Hermano, acaba de nacer mi bebé”. —“Hermano, felicítame que hoy cumplo año”. —“Hermano, ore por mí, por mi salud”. —“Hermano, ore por mí para que el negocio se me dé”; y ahí hay que cambiar los switches.

Dios me ha ayudado mucho; y veo que es Él, porque una persona normal, con todos esos escritos y audios, y… que las personas envían, y uno tener que contestar cada una de ellas conforme al sentimiento correspondiente, hay que tener una mente de Dios.

Pero vean, Dios ha dado todos esos adelantos para que tengamos las contestaciones lo más rápido posible.

Acá* se le hacía muy difícil a los hermanos mandar una carta; y de aquí a que la abrieran…; imagínate, si esa carta se caía por el ladito del escritorio…, o que Billy recogiendo la ponía, y las abría, y la carta se resbaló (porque podía pasar); ese hermanito quedaba esperando esa contestación.

*[El Dr. JBP señala los folletos del hermano Branham Ed.].

Ahora, vean, otra cosita más de la cual tenemos que dar gracias a Dios, ¿ven?, porque en ese tiempo era muy difícil; y aquí este hermano está diciendo eso; ya era algo normal. Ellos, hasta donde llegaba la forma de acercarse al profeta allí, ellos estaban conscientes que era difícil; cada uno buscaba lo mejor; y lo buscaba en la Palabra, porque todo está ahí, pero ¿quién no quiere ir al mensajero para directamente pedirle o hablarle? ¡Imagínese!

Y él dice [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]:

«… por razón de la mucha gente que lo buscaba.

Pero en agosto de 1964 me entró un deseo ardiente de ir a Jeffersonville, Indiana. Traté de conseguir que me acompañara un amigo, porque él tenía un buen vehículo, y en cualquier otra ocasión él hubiera ido. Pero esta vez él no sentía deseos de ir. Me hizo la pregunta: “¿Sabes que el hermano Branham va a estar allí?”.

[JBP] O sea que hubo el rumor, que el hermano Branham iba a estar ese domingo ahí en Jeffersonville.

Dije: “No, no sé, pero tengo el deseo de ir y voy a ir”.

[JBP] O sea, que estuviera o no estuviera el hermano Branham, él iba, comoquiera, a ir allí, a Jeffersonville.

Era un viaje de 465 millas, y el único carro que tenía disponible era un Studebaker Champion, modelo del 1950. Con un carro de catorce años de edad y el viaje siendo tan largo, no sé por qué aún tenía tantos deseos de ir. Pero sentía que mi carro podía ir y venir.

Comencé a llamar para ver quiénes más desearían ir conmigo. Tenía a mi hija, la cual era pequeña en aquel tiempo, y me la iba a llevar. Llamé al hermano y la hermana Smith, y me dijeron que sí gustarían ir. Entonces muy temprano al día siguiente, nos subimos al carro y viajamos hasta Jeffersonville, Indiana, llegando en la tarde del mismo día, el primero de agosto ([JBP] ¿ve?, ese fue el 1, que fue el sábado). Nos hospedamos en el Hotel Riverview, que estaba en las riberas del río Ohio.

Tenía conocimiento de un lugar llamado Becks Grill, era un comedor y no quedaba muy lejos del hotel. Yo había comido allí anteriormente y me había gustado, y decidimos ir allí a tomar algo.

Ya era la tarde del día sábado, y cuando estábamos terminando con nuestro alimento en este lugar, el hermano Smith me hizo señas y me dijo: “Mira ([JBP] le hizo [con los labios, estirando la trompa]), allí viene entrando el hermano Branham”.

Tenía puesto su sombrero y tuve que mirar otra vez para estar seguro de que era él ([JBP] y como quien dice… [hace la expresión con su mirada, observando de nuevo impactado] ¡wao!, imagínate). El hermano Smith me dijo: “Hace quince días soñé al hermano Branham, y lo vi con ese sombrero”.

Pues, ustedes se imaginan, era algo emocionante para nosotros. Yo había visto al hermano Branham en el púlpito, pero nunca había tenido el privilegio de saludarlo o estrecharle la mano. Recogí las cuentas de la mesa, y dije: “Esta vez me voy a acercar lo suficiente como para estrecharle la mano”».

[JBP] O sea, él…: “Dame el ticket, dame el ticket; y… vamos así*… y se iba acercando a donde estaba el hermano Branham. Como cuando va uno: “la-la”, haciendo…, para llamar la atención, pero no tanto.

*[El Dr. JBP va como caminando de ladito para irse acercando]

Y dice:

«“Esta vez me voy a acercar lo suficiente como para estrecharle la mano”.

Él había llamado por teléfono y solo había pasado para recoger la orden ([JBP] o sea, había ordenado la comida, y solamente era pasar y recogerla). Llegué hasta donde estaba y dije: “Hermano Branham, quiero decirle que es un gran privilegio poder estrecharle la mano”.

Y mientras lo saludaba, él me preguntó: “¿Han venido ustedes para la reunión del día de mañana?”.

Dije: “Sí señor, a eso hemos venido”.

Yo tenía las cuentas en mi mano izquierda ([JBP] acá, las tenía acá), y sin saber cómo lo hizo, él extendió la mano y me las quitó, y dijo: “Estas cuentas las pago yo” ([JBP] dice el hermano Branham).

Dije: “Hermano Branham, nosotros podemos pagarlas”.

Él dijo: “No. Ustedes son mis hijos”.

[JBP] Miren, es, el mensajero en cada edad, el padre de esos hijos, esos creyentes. Hoy yo estoy agarrando las cuentas de ustedes. ¡Esas cuentas son mías! ¡Yo las voy a pagar! Y eso es el cumplimiento pleno de Apocalipsis 11.

En ese momento el Sr. Beck le entregó su orden. Con él estaba su hijo José…

[JBP] José andaba con él; ahí tenía él 9 años, porque nació en el 55: 19 de mayo del 55; y ya era agosto (o sea que ya había cumplido, en mayo); o sea que José tenía ahí 9 años.

Con él estaba su hijo José, y los dos pasaron a la mesa donde estaban sentados el hermano y la hermana Smith. El hermano Branham se quitó el sombrero y se inclinó hacia la hermana Smith, como un genuino caballero de la parte sur de los Estados Unidos. Tiempo después la hermana Smith dijo: “Una cosa sí puedo decir: que en toda mi vida he conocido cuando menos a un genuino caballero”.

El hermano Branham se quedó parado allí junto a nuestra mesa por largo rato, y nos comenzó a hablar del Mensaje que Dios le había revelado respecto al futuro hogar de la Novia terrenal y el Novio celestial.

[JBP] O sea, le dio un adelanto de lo que iba a predicar el domingo. Vamos a decir que tuvo una plática allí, en la mesa allí, una plática con ellos, así en el común.

Y nos comenzó a decir cosas que Dios le había mostrado al respecto.

Mientras estaba allí parado frente a nosotros, alzó las dos manos a la cabeza y dijo ([JBP] o sea [lleva sus manos a su cabeza]): “Le pregunté al Señor: Dios, ¿eres Tú o estoy perdiendo la mente?. Y el Señor me aseguró que era Él”.

Mientras que hablaba de las glorias de aquel lugar ([JBP] o sea, de ese lugar, que hemos leído algunas porcioncitas), yo me estaba llenando por dentro y comencé a llorar ([JBP] o sea, el hermano; el hermano Gerald). Con las lágrimas corriendo por las mejillas, dije: “Hermano Branham, con todo eso que usted está diciendo me estoy volviendo muy nostálgico”.

Se me acercó, y con un brazo sobre mi hombro me miró en los ojos y dijo: “Hermano, ya no falta mucho. Estamos en el último trecho de la carretera [carrera]”».

[Dr. José B. Pérez] Ahora, miren, en la página 131 del libro de Citas, que es un extracto de este mismo mensaje que él predicó ese día domingo…; ahí nos dice, en esta porcioncita aquí: página 131… Ahora, ese último trecho de la Dispensación de la Gracia era la séptima edad, y ya la próxima era esa brecha; pero vean ustedes que ahí está unido esa parte que corresponde aún a la Dispensación de la Gracia. Y él dice allí…, ese mensaje…, y está en este extracto 1174:

[Cita 1174: 64-0802 “El futuro Hogar del Novio celestial y la Novia terrenal”, párrs. 214-217] [Compilación de extractos “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”, pág. 92] [Estudio Bíblico #265, 2022/dic/18 (domingo), págs. 44-47 (f), págs. 122-125 (T3)]

1174 - “Siete días ofreceréis ofrenda encendida al Señor; al octavo día… al octavo día tendréis santa convocación…”.

[JBP] Ahí dibuja una Piedrita Angular, las edades, y la flecha hacia la Piedra Angular.

Y encima escribe (o sea, en el margen, encima): [WSS] «8vo Día = La eternidad».

1174 - “‘… (viene otro tiempo santo)… santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida al Señor; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis.

214 Ahora, tenemos un octavo día. Ahora, solamente hay siete días, mas aquí hablamos de la santa convocación del octavo día, convocación. Noten: No trabajen en él. ¿Qué es el octavo día? ¡Otra vez al primer día! Claro, habla de la eternidad, mientras ella rueda a la redonda sin un lugar de parada. ¡Amén! ¿Lo ven ustedes?

215 Noten, también estaba sobre este octavo día. El último día, de la fiesta de los tabernáculos, noten, después de eso, después del último día de fiesta, después de la última edad de la Iglesia, después de todos los últimos siete días sobre la Tierra, después del Milenio viene esta Santa Convocación”.

[JBP] Recuerden que la séptima edad representa la Fiesta de los Tabernáculos.

Y aquí en la esquinita, en la página 131, en la esquinita a la derecha, dibuja una Piedra Angular, las edades, y en la séptima un [WSS] «7», y en la Piedra Angular escribe: [WSS] «8».

1174 - “216 Recuerden, esto es la fiesta del tabernáculo… tabernáculos, lugares de recogimiento. ¡Amén! Estamos En el Milenio (la Biblia dice) edificarán casas, las habitarán.

217 Pero en la Nueva Tierra Él ya se ha ido y preparó el lugar, está construido. Nosotros no tenemos nada que ver con la construcción de ella. ¡Amén! ¡Eternal! ¡Oh, yo verdaderamente amo esa Palabra! ¡Vaya! Hubo una Santa Convocación, el octavo día (de lo cual solamente hay siete días). Entonces en el octavo día, lo cual regresa nuevamente al primer día (regresa al primer día), el Octavo día es una Santa Convocación”.

[JBP] Ahí a la izquierda hacia arriba escribe: [WSS] «Santa Convocación».

Y en la esquinita, ahí a la izquierda, dibuja una Piedra Angular, las edades; y enumera las últimas tres: [WSS] «5, 6, 7», y en la Piedra Angular escribe: [WSS] «8». Y también escribe ahí: [WSS] «8vo Día» (afuerita).

[JBP] Ahora, vean lo que está representado en la séptima edad, y lo que está representado en la Edad de la Piedra Angular, lo que está siendo representado hoy.

[Dr. José B. Pérez] Ahora vean, ahí él le dice [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]:

«“Hermano, ya no falta mucho. Estamos en el último trecho…”».

[JBP] O sea, es dándole una palabra de ánimo.

Como hoy, yo les puedo decir: “Hermanos, ya estamos en el último tramo. Esta es… este es el último… eh… (cuando se…) el último relevo”; cuando un mensajero le fue dando el bastón.

Vamos a decir, en una carrera de relevo, y todavía va por el tercero; pues está ya en esa recta final; y ya cuando va del sexto al séptimo: “Ya, bueno, ya falta poco”. Pero ya cuando ese le pasa al último, y ya después no hay más ninguno, entonces todos los porristas allí, todos… [lo expresa con sus manos] le echan…, todos se unen a echarle ánimo a ese último.

Ya, el último tramo, es el más importante; porque de ese depende la victoria de todos los demás.

Ese es el siervo fiel y prudente. Sin la victoria de ese último, los demás no pueden vencer completamente; porque ellos vencieron en su edad, hasta donde Dios les permitió.

Ahora, eso fue lo que dijo: [WMB] “Ruego que yo entregue esta Espada a otro que sea honrado y lleve la verdad”*. Libro de Los Sellos. ¿Ve?, entregando la Palabra.

*[Los Sellos, pág. 479, párr. 188]

Ahora, sigue diciendo [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]:

«Al día siguiente fuimos al Tabernáculo, y él predicó el mensaje: “El futuro Hogar de la Novia terrenal y el Novio celestial”».

[JBP] ¿Ve? Al siguiente día predica lo que les dio allí, esas poquitas - poquitos tips que les dio.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, eso nos recuerda esa pequeña historia que el hermano Branham relata, lo cual está en el libro de “LAS EDADES” sin editar, página 500 (el libro grueso). Creo que también aquí en el libro de la… el folleto, sería la página 11. En la página 500, el párrafo 61, allí nos relata el hermano Branham; dice [“APOCALIPSIS, CAPÍTULO CUATRO, PARTE I”]:

[60-1231 “Apocalipsis, Capítulo Cuatro, Parte 1”, párrs. 59-76]

59 Vamos solo a leer eso. ¿Les gustaría leer estas Escrituras mientras nosotros proseguimos? Muy bien. Vamos a tornarnos a Revelación 19. Muy bien, señor, Revelación 19. Empecemos en el versículo 7, Revelación 19. Esto es cuando la Iglesia aparece otra vez, nunca aparece otra vez hasta el capítulo 19.

Gocémonos y alegrémonos y démosle honra; porque son venidas las bodas del Cordero, y su esposa se ha aparejado.

60 ¡Oh! Yo podría predicar de eso hasta medianoche y ni la mitad decir. Miren: “Su Esposa se ha aparejado”.

61 Charlie, Nellie y ustedes todos, justamente de lo que estábamos hablando allá abajo, y Rodney, el otro día. ¿Ve? Cuando Eliseo tiró el manto sobre Elías… o Elías lo puso sobre Eliseo; él lo alcanzó, y lo tomó otra vez, se lo puso y caminó con este puesto hasta que cruzó el Jordán, y subió el monte y se levantó en la carroza, y lo dejó caer atrás.

62 Cuando un cristiano es primeramente salvo, su fe es tornada hacia Cristo, entonces él ha obtenido algo en sí mismo para hacer. Él tiene que, la próxima cosa, santificarse a sí mismo de todo hábito sucio: “Poniendo aparte toda carga, aparejándose. ¡La Esposa se ha aparejado!”.

63 Me acuerdo de una pequeña historia, y debo decirlo antes de continuar ([JBP] ahí a la izquierda él escribe, hacia arriba): [WSS] «santificación = aparejarse». Aquí afuera en el oeste, hace algún tiempo, muchos años, había esta gran Compañía Empacadora Armour y Swift. Como lo hacen, ellos vienen de allá y compran ganado y compran ranchos. Y ellos poseen mucho dinero y compran todos los ranchos pequeños, y tienen millones de acres de ranchos como ese, corren ese gran y buen ganado Hereford en secciones. Su propio… poseen sus propios ferrocarriles y cosas que traen su ganado de un pastadero a otro.

64 Y la Armour y Swift tenía un rancho grande, y un día ellos tenían un capataz allí, el superintendente, este era del rancho, y él tenía como cuatro o cinco hijas. Y supieron que uno de los hermanos asociados de la Armour iba… no hermano, pero el hijo ([JBP] o sea, el hijo) iba a visitar el rancho. Y él era un joven soltero. Y todas estas muchachas estaban seguras que iban a conquistar a este muchacho tan pronto como él viniera. Y así todas ellas estaban preparándose, arreglándolo todo para que llegara.

[JBP] Arriba él había escrito, aquí en este folleto: [WSS] «La visión de la Novia, aparece otra vez».

65 Cuando él llegó allí, ellas salieron a recibirle y a mostrarle uno de los viejos días de frontera, ataviadas con sus trajecitos, con sus flecos, pistolas [calibre] .44 en sus cinturas ([JBP] ahí a la izquierda él escribe): [WSS] «viejos días = años viejos» ([JBP] escribe): [WSS] «las muchachas» ([JBP] también), y sus sombreros en la parte trasera de sus cabezas, ustedes saben ([JBP] o sea, el sombrero no puesto, sino tirado para atrás; aquí, enganchados aquí [en el cuello]; y la pistola ahí, la .44 —eso era un pistolón—; y todas ataviadas). Y ellas iban a aparecer naturales del oeste, y cada una de las muchachas iban a atrapar… Una de ellas iba a conquistar este muchacho.

66 Y ellas tenían una primita allí huérfana de padre y madre. Ella era una prima, y era casi la esclava de todos los que vivían allí. Y todos los trabajos sucios, tenía que hacerlos, lavar los platos y todo. Y no tenía ropa, tenía que tomar lo que le daban.

[JBP] Y escribe a la derecha: [WSS] «La prima».

67 Y así cuando se cumplió el tiempo en que el muchacho había de llegar, todas ellas se montaron en sus carretas [y a lo lejos], hasta la estación ellas fueron a recibirle ([JBP] aquí sería hasta el aeropuerto; pero allí era hasta la estación de ferrocarril). Y ellas disparaban sus pistolas y los caballos relinchaban y demás. Ellas lo trajeron al rancho. Y esa noche ellas tenían un alboroto. Y ellas se sentaron sobre el montón de heno y en la cerca del corral, y ellas cantaron y bailaron toda la noche. Él estuvo allí por dos o tres días.

[JBP] Eso lo circula mucho ahí.

[67] Él estuvo allí por dos o tres días.

68 Esta pequeña prima…

Ahora, yo voy a comparar esto con algo ahora. Nuestras primas, que están todas muy bien vestidas, grandes torres y finas iglesias, y se ve como si hubiese algún nombre sucio, que tuviese que ser dado a los pentecostales, algo que está mal. Ellos hacen cosas erróneas, también, pero estas nunca se oyen, ustedes pueden ver. Ellos son de cierta clase, así que ellos no oirán eso. Pero deje que algún ministro pentecostal cometa un error una vez, y, hermano, les digo, ellos lo pondrán a través del país en todo periódico ([JBP] /hoy se / hoy se podría decir: en todas las redes sociales). Sí, señor. Deje que algún hermano pentecostal ore por un niño, y muera, todo periódico en el país pondrá eso: “Sanidad divina es fanatismo”.

69 Bien, ¿entonces por qué no ponen cada caso que pierde el doctor en el periódico? “Salsa para gansos, eso es salsa para gansos” [“Ley pareja, no es dura”]*. ¿Ve? Por lo tanto, si ellos hicieran eso, no tendrían suficiente espacio en las columnas de los periódicos para escribir de todos los muertos. Si yo fuera allá al cementerio y dijera: “Todo el que alguna vez murió bajo sanidad divina póngase en pie”, y luego dijese: “Todo el que alguna vez murió bajo tratamiento médico póngase en pie”, le excedería un millón a uno.

*[“Lo que es bueno para el uno, es bueno para el otro”]

[JBP] Ahí escribe: [WSS] «Sanidad divina y los médicos».

[JBP] No es que estamos en contra de los médicos. Dios los ha estado usando y los seguirá usando en favor del pueblo; y ellos hacen hasta donde pueden. Pero está haciendo esta comparación ahí. ¿Por qué no ponen eso en las columnas? Si se le muere alguien a un doctor, casi nadie se entera; pero un ministro va y ora por una persona, y esa persona se muere, ya entonces empiezan a señalar: “¡Miren!, eso es fanatismo; y total, se le murió”.

Dice:

[69] Y eso es exactamente correcto. De manera que si ellos van a criticar a uno, critiquen al otro. Eso es correcto. Pero ellos matan millones al año con medicinas y operaciones, y ustedes nunca oyen una palabra sobre ello. ¿Ve?

70 Por lo tanto, esta muchachita, tenía que hacer todo el trabajo rudo. Así que entonces, repentinamente, el muchacho… una noche, después de la cena y ellas haber tenido las danzas y cada una de estas muchachas se habían embellecido, ustedes saben. Y esta pobre muchachita tenía que usar un viejo trajecito harapiento. Y una noche ella estaba sentándose en el pasillo del rancho después de acabada la cena, y había lavado los platos, y ella corrió a través del patio posterior para botar fuera el agua sucia del fregadero. ¿Ve? Cuando ella se volteó de dio la vuelta por la cerca del corral, allí se paró él, apoyándose a en la cerca del corral. Él dijo: “Hola” ([JBP] o sea, se apoyó así; y estaba ella… le dijo: “Hola”; imagínense, se asustó).

71 Ella estaba tan avergonzada, porque ese era el muchacho del superintendente, el hijo del dueño del rancho. Ella dejó caer los platos, dejó caer la cacerola, de manera que él no se diera cuenta que ella estaba tan andrajosa, y empezó a retroceder, con sus pies descalzos, mirando hacia atrás, así.

[JBP] O sea, estaba mirando así, mirando para atrás - caminando hacia atrás.

72 Y él caminó hacia ella, y dijo: “No me tengas temor”. Dijo: “Deseo decirte algo”. Él dijo: “Vengo aquí para un propósito: vengo a buscar una esposa”. Y dijo: “He estado buscando dondequiera”. Dijo: “No quise casarme con ninguna de las muchachas allá en la ciudad, deseo obtener lo que pensé que era una verdadera esposa”. Y dijo: “De todas las que he visto, te he estado observando hasta aquí ([JBP] o sea, la venía… pegándole el ojo, o sea, tirándole el ojo). Y he averiguado por algún medio que usted es una prima” ([JBP] Como: “Oye, averíguate quién es aquella, chequéate a ver”).

Dijo: “Eso es cierto, señor”.

73 Dijo: “Deseo preguntarle algo: ¿Se casará conmigo?”. [Razón por la cual] ella no sabía qué hacer. Estaba tan perpleja, ella no—ella no sabía cómo contestarle al hombre.

74 Oh, yo solo me imagino cómo ella se sintió. ¿Verdad? Cuando yo, una vez pecador, bueno para nada…

[JBP] O sea, ¿ve?, miren cómo él coloca esto, y ella no sabía qué contestarle. Dice: “Yo, como estoy vestida, quién soy, qué es lo que hago y todo eso, ¡y ahora este hombre me está pidiendo que me case con él!”. Y el hermano Branham dice:

74 Oh, yo solo me imagino cómo ella se sintió. ¿Verdad? Cuando yo, una vez pecador, bueno para nada, hijo de un borrachón, Jesucristo dijo: “Te quiero para Mí”.

[JBP] ¡Uish! ¡Así Él lo ha hecho con usted y conmigo!: no importa su vida, no importa cómo usted esté, usted es un hombre o una mujer escrito en el Libro de la Vida del Cordero; y le ha dicho en este tiempo: “¡A ti yo te quiero para Mí, ¿te casarás Conmigo?”.

[“¡Amén! ¡Amén!”].

[74] ¿Cómo pudo Él alguna vez venir a alguien como yo? ([JBP] Así podíamos decirle al Señor: “Señor, ¿cómo Tú vas a venir a donde mí, a decirme que Tú quieres que yo sea como Tú? ¡No, no; eso no puede ser!, ¡inconcebible!”). ¿Cómo pudo Él alguna vez decir: “Yo te daré un hogar en el Cielo”? ¿Cómo pudo Él alguna vez decir: “Yo te salvaré”? A un miserable como yo, ¿cómo pudo ser? ¡Pero Él lo hizo!

[JBP] Y Él lo hace otra vez. Él ha venido por Su Novia en este tiempo, y no importa cómo usted esté: usted se irá sí o sí. Usted no se quedará aquí; usted se irá con Él a la Cena de las Bodas del Cordero. Es una promesa.

75 Ella dijo: “Señor, yo no… Yo no soy digna. Yo no cualificaría como esposa para un hombre como usted ([JBP] ¡cuántos han dicho eso!: “Este ni cualifica para eso; ni tampoco esos que lo siguen”. Pero ¿cómo nos ve Dios? Dios nos ve que sí calificamos, ¡por eso estamos aquí hoy!) (dijo), porque usted está acostumbrado a grandes cosas. Y no sé nada acerca de esas, soy pobre”.

Él dijo: “Pero tú eres mi escogida”.

[JBP] Vea, cuando hay un escogimiento, una elección, una predestinación: usted es ese, o esa, que Él vino a buscar.

76 ¿Y no fue sublime cuando Jesús les dijo a ustedes eso? Y usted sabía que usted no era digno de ser un cristiano. Usted, no hubo nada que usted jamás pudo hacer, pero Él… Es nada… Él solo le escogió. Él… es Su bondad, Su misericordia, que Él lo escogió a usted. Usted no lo escogió a Él, usted sabe, Él lo escogió a usted. Eso es correcto.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, en la página 132 del libro de Citas, párrafo 1178, nos dice aquí el reverendo William Branham [antigua revisión]:

[Cita 1178: 64-0802 “El futuro Hogar del Novio celestial y la Novia terrenal”, párrs. 256, 262-263, 267] [Estudio “La culminación de la Obra del Gran Arquitecto”, 2022/dic/31 (sábado), págs. 37-38 (f), págs. 163-164 (T5)]

1178 - “[256] Ahora somos los hijos de Dios, no que lo seremos. Somos los atributos del pensamiento de Dios ([JBP] ahí dibuja una Estrella de David a la izquierda… a la derecha, a la derecha; a la derecha. A la izquierda dibuja una Piedra Angular). ¿Ven? (…).

[262] Morando en los lugares celestiales en Cristo, en Su gloriosa presencia; aun la muerte espiritual ha pasado ahora.

263 No hay tal cosa como muerte espiritual ahora para un… para un santo de Dios bautizado. Aunque esté muerto, vivirá”.

[JBP] Arriba, en el párrafo, escribe: [WSS] «Somos los atributos del pensamiento de Dios».

Y encima de «atributos» escribe: [WSS] «[eternos]».

Y tres círculos ahí a la izquierda. Antes de «somos»: 3 círculos, uno dentro del otro.

[WSS] «Somos los atributos del pensamiento de Dios [eternos]».

1178 - “[263] Todo el que vive y cree en Mí, no morirá eternamente. Toda Escritura debe ser cumplida. Usted no puede morir; tiene vida eterna. La única cosa, el Redentor le ha hecho reconocerlo. Y usted siempre fue eso, y esa es la razón por la cual usted ve el día en el cual está viviendo ([JBP] ahí a la izquierda dibuja una Piedra Angular). (…)

267 Y si ustedes son la Novia, la Novia es parte del Esposo. Y si… el único lugar que alguna vez reconocerán, es reconocer qué parte son de ese Esposo, de esa Palabra…”.

[JBP] Y a la derecha dibuja una Piedra Angular y las edades, y las enumera del «1» hasta el «8».

Y una Piedrita Angular a la izquierda.

Y escribe: [WSS] «Milenio hoy», a la izquierda también.

1178 - “[267] … es reconocer qué parte son de ese Esposo, de esa Palabra, o no pueden reconocer ser la Novia”.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, vean, es muy necesario reconocer quién es usted para Él. Cuando usted reconoce su posición, y sabe quién es usted, ya entonces está listo para el rapto; porque él dice: [WMB] “Cuando la Novia reconozca su posición…”. (¿En qué lugar está esa parte?). “Cuando la Novia reconozca lo que Ella es (también, no sé si es esa misma…) entonces el rapto acontecerá”. Dice: [WMB] “Cuando la Novia…”. Vamos a ver si aquí atrás en el… “Cuando la Novia reconozca su posición”. [Párrafo] 931, vamos a ver si es esa, del libro de Citas. Página 107, párrafo 931:

[Cita 931: 63-0728 “Cristo es el misterio de Dios revelado”, párr. 240] [Compilación, pág. 76] [Estudio Bíblico #299, 2023/abr/16 (domingo), pág. 32 (f) (T3) / Estudio Bíblico #359, 2023/nov/12-2 (domingo), pág. 17 (f), pág. 215 (T2) / Estudio Bíblico #400, 2024/abr/05 (viernes), págs. 26-27 (f), págs. 94-95 (T1)]

931 - “240 El nuevo nacimiento es una revelación en la cual Dios revela a la persona este gran misterio. Ese es el nuevo nacimiento. Ahora, ¡cómo será cuando se reúna todo aquel grupo a una vez ([JBP] y dibuja una Piedra Angular, y la flecha hacia la Piedra Angular), en donde la revelación será perfectamente en armonía, y Dios expresado por medio de Su Palabra en las mismas acciones y hechos como cuando hizo la Palabra manifiesta! ¡Oh, si la Iglesia únicamente conociera su posición! ([JBP] y ahí una flecha hacia la Piedra Angular, y las edades) Así será algún día…

[JBP] ¡Este es el día! Este es el día en que la Novia ha reconocido su posición; por lo tanto, este es el día, este es el tiempo, en que el rapto ocurrirá; el rapto físico literal, porque ya el espiritual la mayoría lo ha realizado.

931 - “[240] Así será algún día, entonces acontecerá el rapto, o sea, cuando Ella reconozca lo que es”.

[JBP] Y dibuja una Piedra Angular.

[JBP] Usted es la Novia del Señor. Ustedes son los escogidos de Dios, primogénitos de Dios, escritos en el Libro de la Vida del Cordero, para en este tiempo final recibir esas bendiciones que Él tiene como Esposo para Su Novia, Su Esposa.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, vamos a seguir aquí en el relato del hermano. Al día siguiente pues él predicó ese mensaje: “EL FUTURO HOGAR DE LA NOVIA TERRENAL Y EL NOVIO CELESTIAL” [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]:

«Cuando salimos del culto ese día, me subí al carro y pisé el freno, pero no tenía nada de freno. Pisé el pedal repetidamente ([JBP] cuando uno lo bombea a ver si…) y parecía que tenía un poquito de freno, entonces encendí el motor y nos dirigimos a la gasolinera más cercana. Apenas pude parar el carro y le dije al señor que los frenos me estaban fallando ([JBP] eso era domingo ya por la tarde). Él revisó el cilindro principal, y estaba seco. Lo llenó, y luego se puso a revisar el cilindro en cada rueda. El cilindro de la rueda trasera del lado derecho estaba botando el líquido. Me dijo: “Usted tiene un cilindro quebrado”.

Le pregunté: “¿Usted me lo puede arreglar? Tenemos un viaje largo por delante y la hermana Smith viene enferma. Me urge llevarla a casa”».

[JBP] Ahora miren, acababan de salir de la actividad del hermano Branham y sale la hermana Smith enferma. Cualquiera dirá: “Pero ¿por qué no fue sana allí?”. Pero vean, muchas veces nos suceden cosas así y no estamos viendo lo que hay detrás: y es que la gloria de Dios es para ser manifestada en situaciones que humanamente decimos: “¿Pero…?”, nos cuestionamos, y no nos damos cuenta que es para que la gloria de Dios sea manifestada.

Como lo fue en el caso de Lázaro: “Si hubieses estado aquí, mi hermano no hubiera muerto” [San Juan 11:17-44]. Ya le estaba reclamando ahí a Jesús; porque sabía que si hubiese estado allí, no hubiese muerto Lázaro; pero entonces, ¿cómo iba a manifestarse la gloria de Dios allí en ese momento?, ¿ve? Todo tiene un propósito.

Dice:

«“... y la hermana Smith viene enferma. Me urge llevarla a casa”. Ella había estado sufriendo con una condición de los riñones, y estaba muy pálida. Yo estaba preocupado por ella.

El mecánico me dijo que por ser día domingo, él no podía hacer la reparación sino hasta el día siguiente, pero me sugirió que quizás al comprar varias latitas del líquido para los frenos así podía añadirle a medida que se iba gastando.

[JBP] O sea, “me voy parando cada vez, abro el bonete, echo un poquito de líquido, y seguimos”.

Me acuerdo que a ese hombre le compré cuatro latas de líquido para frenos, marca Inland, y salimos. Habíamos recogido otro pasajero, el Hermano Coggins, el cual era un antiguo ministro del Evangelio. Él había estado en la reunión y estaba buscando cómo regresar a casa.

Cruzamos el Río Ohio y les dije a todos que nos íbamos a parar en el primer restaurante, para gozar de una buena comida. Les dije que se llenaran [comieran lo suficiente] porque no quería parar más hasta llegar a casa.

[JBP] O sea, cuando uno ya regresa, pues ya…: “Bueno, coman todo lo que van a comer, que nos vamos sin parar hasta que lleguemos. Vayan al baño los que tengan que ir, y llévense lo que se vayan a llevar, que de aquí va derechito”.

Nos paramos en un cierto lugar y entramos y pedimos la comida. Cuando terminamos de comer, recogí las cuentas y me acerqué a la caja para pagar y luego irnos. Y por otra parte del restaurante salió el hermano Branham.

Llegó hasta donde yo estaba y dijo: “¡Qué coincidencia encontrarme con ustedes nuevamente!”.

Entonces le dije: “Hermano Branham, tenemos problemas”».

[JBP] Ya ahí ¡de una!, de una. [No] le dijo: “Qué alegría verte hermano Branham”; no. Le dijo: “Hermano Branham tenemos problemas”. Ahí estaba la solución al frente de ellos.

¿Usted ha tenido problemas en su vida? Usted ha llegado a la Edad de la Piedra Angular, donde todos los problemas serán resueltos. Ha llegado al lugar correcto; porque está el Señor obrando en medio de Su Iglesia. Y entonces, ¿a quién usted le va a decir? ¡Pues a Él!: “Señor, tengo esta situación”.

Y ahí el hermano no perdió tiempo. (Esta vez, si él le pedía las cuentas: “Agarre las cuentas si quiere”). “Lo que deseo es que me resuelva este problema que tenemos”.

[Dr. José B. Pérez] Pero miren, él le dijo el problema, mas sin embargo, usted encuentra que en el caso de la mujer sunamita… Vamos a ver en Primera de Reyes esa parte allí, porque ella… y veremos el por qué ella no le dijo al siervo Giezi, no le dijo el problema; ella se lo dijo directo a Eliseo. Vamos a ver… Segunda de Reyes es. Segunda de Reyes 4; miren…, verso 8 dice:

2 Reyes 4:8

8 Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.

9 Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que este que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.

10 Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.

[JBP] Ahí dibuja una Estrella de David a la derecha.

[JBP] O sea un lugarcito para él; cuando pasara, se quedara allí a descansar, comer algo y seguir.

11 Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió.

12 Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él.

13 Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.

14 Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.

15 Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta.

16 Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.

17 Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.

18 Y el niño creció. Pero aconteció un día, que vino a su padre, que estaba con los segadores ([JBP] en plena luz - en pleno sol, trabajando);

19 y dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre.

[JBP] O sea, estaba insolado (vamos a decir), de seguro, por el sol.

20 Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió.

21 Ella entonces subió, y lo puso sobre la cama del varón de Dios, y cerrando la puerta, se salió.

22 Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese.

23 Él dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella respondió: Paz.

24 Después hizo enalbardar el asna, y dijo al criado: Guía y anda; y no me hagas detener en el camino, sino cuando yo te lo dijere.

25 Partió, pues, y vino al varón de Dios, al monte Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la sunamita.

26 Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.

[JBP] O sea, le hace la pregunta Giezi, cuando va a mitad de camino, que ya la ve y va Giezi a preguntarle; y ella le dijo: “Sí, está todo bien”. Vean que ahí no le dijo el problema a Giezi, pero van a ver por qué.

27 Luego que llegó a donde estaba el varón de Dios ([JBP] o sea, pasó ya… llegaron ahí todos juntos) en el monte, se asió de sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; pero el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado.

[JBP] ¿Ven que a los profetas Dios no les da todo de cantazo?, sino que va progresivamente mostrándole todo.

28 Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo a mi señor? ¿No dije yo que no te burlases de mí?

29 Entonces dijo él a Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi báculo en tu mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te saludare, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niño.

[JBP] Ahora miren, le da una comisión a Giezi; le dio lo que le dio a la hermana Hattie Wright*, pero en esa forma: el báculo representa la Palabra.

*[Compilación de extractos “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”: Salvación hijos de Hattie Wright: págs. 250-252, párrs. 170-188 ([60-0417M] “Id, decid”)]

30 Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.

31 Él entonces se levantó y la siguió. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el báculo sobre el rostro del niño; pero no tenía voz ni sentido, y así se había vuelto para encontrar a Eliseo, y se lo declaró, diciendo: El niño no despierta.

[JBP] O sea, antes de llegar a Eliseo, después que había hecho eso Giezi, conforme a lo que le fue ordenado, se fue para atrás; pero ya venía Eliseo: “Mira hice lo que tú me dijiste pero no… no funcionó; no despertó el niño”.

32 Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama.

33 Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová ([JBP] o sea, solo).

[JBP] “Cuando entres en tu cámara secreta (o sea, entra), ora a tu Padre, que te oye y te ve en secreto. Y tu Padre, que te oye y te ve en secreto, te recompensará en público” [San Mateo 6:6]. Esa fue la Escritura que le dijo el Ángel al hermano Branham cuando le estaba mostrando la Visión de la Carpa. Dice: [WMB] “¿Por qué allí dentro?, ¿por qué?”*. Él no entendía.

*• [Citas, pág. 13, párr. 98: Marzo, 1956 “Magazín de la Voz, Vol. IV, No. 2”] [Compilación, pág. 308] [Citas, pág. 14, párr. 103: 56-0408A “¿Qué es una visión?”, (párrs. 105-109 en inglés)] [Compilación, págs. 320-321] • [Citas, pág. 40, párr. 321: 56-0219 “Siendo guiados por el Espíritu Santo”, (párrs. 20-26 en inglés)] [Compilación, págs. 315-316]

34 Después subió y se tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor.

35 Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después subió, y se tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos.

36 Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.

37 Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó a su hijo, y salió.

[JBP] Ahora, vean, hay cosas que no está… - que no es para estar contándoselas a nadie; solamente al mensajero.

Ahora, ¿por qué no funcionó lo que Eliseo le dijo a Giezi que hiciera? Miren, en este mismo lugar aquí, donde nos habla de Giezi… en el capítulo 5; porque hay otro lugar, pero vamos a ir aquí: Segunda de Reyes, capítulo 5…; esto fue cuando fue sano Naamán. Porque vemos que en el corazón de Giezi había incredulidad. ¿Por qué? Miren, si él hubiese creído en Eliseo, hubiese sucedido lo que le había mandado Eliseo, de poner el báculo: el niño hubiese resucitado.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, el verso 20 (para no leer todo el capítulo ahí), donde nos muestra la sanidad de Naamán. Segunda de Reyes, capítulo 5, verso 20, dice:

2 Reyes 5:20

20 Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán ([JBP] porque le ofreció… a cambio de la sanidad le ofreció cosas a Eliseo, pero Eliseo no quiso; dijo: “No, no”),

[JBP] Dice:

20 … estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa.

21 Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien?

22 Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte ([JBP] para colmo, una mentira ahí): He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos.

23 Dijo Naamán: Te ruego que tomes dos talentos. Y le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, y dos vestidos nuevos, y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él.

24 Y así que llegó a un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y lo guardó en la casa; luego mandó a los hombres que se fuesen.

25 Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte.

26 Él entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?

27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.

[JBP] Ahora miren la oportunidad que tuvo Giezi, de que por medio de él se llevara a cabo una resurrección; pero miren, aquí ya nos muestra el porqué: No había sinceridad en el corazón de Giezi.

Ahora, dice el hermano Branham que [WMB] los días de Ananías y Safira se iban a repetir- , o se van a repetir*.

*• [Citas, pág. 37, párr. 306: 60-0518 “Adopción #2”, párr. 205] • [Citas, pág. 171, párr. 1539: 65-1212 “Comunión”, párr. 60] • [Citas, pág. 11-A, párr. 106: 62-0118 “Convencido, luego preocupado”, (párr. 329 en inglés)]

[Dr. José B. Pérez] En el libro de Citas, miren, en la página 61, párrafo 528, nos dice:

[Cita 528: 61-1210 “Paradoja”, párr. 255] [Estudio “La Columna de Fuego operando el ministerio de la Segunda Venida del Señor”, 2024/abr/30 (martes), págs. 25-26 (f), págs. 281-282 (T4) / Estudio Bíblico #427, 2024/jul/07-2 (domingo), págs. 59-60 (f), págs. 193-194 (T1)]

528 - “255 Yo muchas veces he querido entrar en una iglesia yo he anhelado verlo yo supongo— donde yo pudiera entrar por la puerta de atrás, puerta de enfrente, dondequiera que fuera, mirar a través de una audiencia y ver una iglesia perfecta, toda en orden. El pecado no podría quedarse allí (no), el Espíritu lo llamaría fuera (¿ven?); él no se podía quedar más [simplemente no podría permanecer]. Como Ananías y Safira, ustedes no podrían hacerlo. No habría pecado en ese grupo”.

[JBP] Arriba escribe: [WSS] «Ananías y Safira».

[JBP] Ahora, para la Tercera Etapa, vean, nos es mostrado que el poder de Dios será sin limitaciones; pero tiene que estar el pueblo preparado: sin incredulidad.

Y viendo todos estos eventos que ocurrieron…; y vemos el por qué no funcionó eso que Eliseo le había dicho que hiciera. Porque miren, si el profeta lo había hablado, y él hizo exactamente lo que él le había dicho, y no funcionó, ¿falló Eliseo? No. El que falló fue Giezi. Y muchas veces le echan la culpa al profeta; pero tienen escondido dentro, cosas de las cuales no puede la gloria de Dios manifestarse, por situaciones de la misma persona.

Dios cumple Su Palabra, la habla, pero la persona tiene que poner de su parte; y no después: “Mire, pasó esto, y oró por mí, y no pasó nada”. Ah, ¿pero te miraste tú?, ¿si estabas bien delante de Dios?, ¿si no había algo que estorbase para que la gloria de Dios se manifestara?

Porque aunque el profeta hable la palabra, si la persona no está lista, entonces al final no va a ocurrir eso que habló el profeta; y más bien lo que va a ocurrir después es…; mire, salió con la lepra de Naamán, entonces recibió juicio.

Hubiese sido una persona en donde [en] la historia bíblica se hubiese hablado de Giezi: “Giezi resucitó a un muerto. ¡Giezi resucitó a un niño! Por la palabra de Eliseo, pero fue a través de Giezi, fue un instrumento”.

Todos nosotros, todos los escogidos, la Iglesia-Novia de este tiempo final, deseamos ser instrumentos de Dios. Que cuando Él diga: “Hagan esto”, y ustedes vayan y lo hagan: ¡que ocurra! Que no haya nada que estorbe. Que usted no sea un instrumento para que estorbe a una bendición a una persona, o a algo; sino que cuando usted vaya con el báculo en la mano, del profeta, y haga conforme a como fue dicho: ¡suceda!

Tenemos ya la historia, y vimos los resultados allí. O sea que ya, por consejos, no podemos tener excusas de que nadie nos ha dicho o no nos ha avisado.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, allí él le dice al hermano Branham: “Tenemos un problema” [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]:

«Dijo: “¿Así es?”.

Dije: “Sí señor ([JBP] y ahí se fue directito a lo del problema que tenía). En el carro tengo un cilindro del freno muy malo, y no hay reparación sino hasta mañana. La hermana Smith está enferma y nos urge llegar a casa. Es un camino muy largo y tenemos algunos cerros que cruzar”.

[JBP] O sea, era un camino como para ir a… aquí hay muchos, pero para ir a San Luis Potosí es también de cerros; y para muchos sitios. Pues así, en ese sitio era así, donde iban; y sigue diciendo él:

No se puso a orar ([JBP] o sea, el hermano Branham no se puso a orar ahí). Sólo se detuvo por un instante, luego me miró y dijo: “Tengan mucho cuidado, y sigan por su camino. Todo estará bien”.

[JBP] Ese “todo estará bien” como que lo hemos escuchado mucho. Sigan por el camino, por el sendero, hacia la tierra prometida, ¡que todo estará bien!

Me acuerdo que le tocó a la hermana Smith en el hombro y le dijo: “Regrese a su hogar, usted estará bien”. Nos subimos al carro y emprendimos el viaje. Le pregunté a la hermana Smith: “¿Cómo se siente usted?”.

Me respondió: “¡Nunca en mi vida me he sentido mejor!”. La miré, y tenía su color normal. Unos momentos antes estaba pálida y sudando, y estaba enferma con dolores.

Ahora, la gente puede decir lo que guste al respecto, pero aquí está lo que creo yo. Ustedes han leído de la creación de ardillas; han leído de cuando se le devolvió la vida al pez; han leído de la hermana Hattie Wright Mosier, y lo que ocurrió en su hogar.

[JBP] Vean, el hermano sabía, conocía del Mensaje.

y lo que ocurrió en su hogar ([JBP] o sea, con la sanidad - la salvación de sus niños). Esa fue la Palabra hablada, y muchos se han referido a esos ejemplos como la Tercera Etapa. Pero quiero decir que yo creo que nosotros también hemos sido hechos beneficiarios de la Palabra hablada. El hermano Branham no oró a Dios a favor nuestro. Simplemente nos dijo qué deberíamos hacer, y a medida que obedecimos lo que él nos dijo, las cosas comenzaron a acontecer en nuestras vidas».

[JBP] ¡Obediencia! ¡Obediencia a la Palabra! Y más en este tiempo, que es el tiempo de la Palabra hablada.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, en el libro de Citas también allí, en la página 134, que también es un extracto de ese mensaje que él predicó ese día; el párrafo 1194, miren, dice:

[Cita 1194: 64-0802 “El futuro Hogar del Novio celestial y la Novia terrenal”, párrs. 529-533] [Estudio Bíblico #344, 2023/sep/22 (viernes), págs. 84-85 (f), págs. 234-235 (T4)]

1194 - “529 ¿Qué le sucedió al pequeño remanente que fue llamado con el grupo de Abraham? Allí vino Uno entre ellos en carne humana (representado en carne humana) comiendo con ellos, bebiendo con ellos, la misma comida que ellos comen, todo. Él estuvo entre ellos, y dijo el Mensaje. Entonces Él dijo: He de hacer esta gran cosa.

530 Y Abraham se mantuvo estudiando: ¿Es esto? He estado buscando una Ciudad. ¿Es este el Rey?.

531 Y Él dijo: ¿Por qué Sara dudó esto? (ella está en la tienda detrás de Él)”.

[JBP] Miren, ahí abajo dibuja una Piedrita Angular a la izquierda abajo.

Y escribe: [WSS] «corazón».

Y a lo largo, así a lo largo escribe: [WSS] «Los pensamientos del corazón de la Iglesia son revelados».

[JBP] Allí no le había sido revelado todavía a Eliseo lo que le pasaba a la sunamita. La sunamita es una mujer, representa a la iglesia. Ahora, miren:

[WSS] «Los pensamientos del corazón de la Iglesia son revelados».

Y encima de «corazón» él escribe: [WSS] «[Edad de la Piedra Angular]».

[JBP] En donde, por la Palabra hablada, es revelado el pensamiento, las intenciones del corazón de la Iglesia-Novia.

1194 - “532 Abraham dijo…”.

[JBP] Miren, y si Giezi hubiese creído en Eliseo, si en verdad hubiera creído en él, no hubiese hecho eso. Aparentaba que creía. Y de seguro a su compañero le decía: “Yo estoy al lado de él ahí pero… yo le sigo la corriente, yo sigo con él, porque tengo beneficios estando con él, y aprovecho de esos beneficios; él es que está…, en la Obra que está llevando a cabo; y pues me va bien con él. Aunque no creo lo que él está haciendo, pero ahí estoy, él ni se da cuenta”. ¡Jej! Eso es lo que creía Giezi. Dios hasta lo probó, dándole de Su Palabra.

Y vean, fue obediente, y fue e hizo exactamente lo que él le dijo; pero había incredulidad en su vida, había otras intenciones; por lo tanto, Dios no se iba a glorificar con eso.

Las personas piensan que se esconden detrás en su mente, en su pensamiento; y no saben que estamos en la Edad del Lugar Santísimo, en donde todo queda descubierto; en donde la persona no puede mentirse ella misma, engañarse ella misma.

Mejor que arregle eso con Dios y diga: “Señor, fallé aquí; no estuvo bien que pensara así en esto y en esto. Estoy abierto hacia Ti. ¡Ayúdame!, ten misericordia de mí!”, y sigue adelante; no siga arrastrando eso que tiene ahí en su corazón. O cree o no cree; no hay creyentes tibios.

1194 - “532 Abraham dijo: ¡Señor…!’”.

[JBP] Recuerden que ese ministerio de los Ángeles Segadores es un ministerio de reunir y de separación también; y es la Palabra la que lo hace*.

*[Citas, pág. 141, párr. 1260: 65-0118 “La simiente de discrepancia”, párr. 19] [Compilación, pág. 147]

1194 - “532 Abraham dijo: ¡Señor Dios, Elohim!. Por cuanto Él discernió los pensamientos de Sara.

533 Jesús dijo que se repetiría de nuevo cuando Él fuere revelado en los días finales, la Piedra Angular viniendo al Cuerpo, para redimir el… eso es para redimir, viniendo a tomar los Suyos”.

[JBP] Y arriba de “Elohim”, ahí encima escribe: [WSS] «El 7mo Sello».

[Dr. José B. Pérez] Y miren, en el mensaje: “¡POR QUÉ TUVIERON QUE SER PASTORES!”, en la página 55 en este mensaje, miren, él dice:

[64-1221 “¡Por qué tuvo que ser pastor!”, párr. 262] [Estudio Bíblico #477, 2024/dic/29-2 (domingo), págs. 6-7 (f), págs. 112-113 (T5)]

262 Pero cuando Jesús venga algún día, el Gran Pastor de las ovejas, de Pentecostés, a través de Lutero, a través de todas las edades, que han aceptado la Luz mientras venía a través de los portadores (no aceptar al portador, sino aceptar la Luz, ¿ve?, se salió fuera), Él vendrá a redimir.

[JBP] Ahí encima escribe: [WSS] «Cuando Jesús venga, vendrá a redimir».

[WSS] «La paja no hereda con el trigo».

[Dr. José B. Pérez] “Él viene a redimirnos”; y dice en Los Sellos: página 352…, vamos a ver, habla de esa labor; sí, página 352, miren, dice:

[107]. Y sucederá que al tiempo cuando el anticristo venga en su plenitud, Dios también vendrá en Su plenitud para redimirnos.

[WSS] «Transformarnos, adoptarnos». Escribe él ahí.

[JBP] Para eso es que Él viene, y ha venido.

[262] Yo estoy tan contento en saber que yo sé que Él vendrá de nuevo. ¡Oh!, ¿sería usted contado con Su grupo? ¿Sería usted contado? Hay solamente una manera de hacerlo, no por ingresar a una iglesia, pero por ser nacido en Él ([JBP] ahí dibuja una Estrella de David grande, y una Piedra Angular y las edades). “Y todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí, y ningún hombre puede venir a menos que Mi Padre lo llame”. ¿Ve? Eso es todo lo que hay en eso, acéptelo. Él… Ese es el único Regalo de Navidad que yo conozco, es el Regalo de Dios que Él le dio al mundo: Su Unigénito Hijo. Y Él es el mismo ayer, hoy y para siempre, la Palabra. ¿Ve? Créalo a Él en este día, la plenitud de la Palabra [Biblia].

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren aquí, ahí sigue diciendo él, el hermano; dice [“La sanidad de la hermana Smith y el milagro del automóvil Studebaker”]:

«Seguimos por la carretera, gozosos por la sanidad de nuestra hermana Smith. Al rato se puso oscuro, y estábamos cruzando las Montañas Smokey, saliendo de Tennessee y entrando a Carolina del Norte, allí por la reserva de los indios Cherokee. Por esa parte de la carretera está una bajada muy larga, y por alguna razón yo ni había pensado en los frenos hasta entonces, y me di cuenta que no me había parado para añadir el líquido al cilindro principal. Había cruzado ese cerro varias veces y sabía que el camino estaba empinado y largo. De vez en cuando tocaba el freno, y estaba bien, muy bien. Cuando casi llegamos hasta abajo, les dije a los demás: “No le he añadido ni una sola gota de líquido al cilindro desde que salimos del restaurante, y el freno está igual a como cuando estuvo cuando nuevecito”.

Entonces nos dimos cuenta de que el Señor también había sanado el automóvil ([JBP] ¡Jeje! Él es también nuestro Mecánico. ¡Él es todo! Sanador. ¡Él es todo! Proveedor. Todo lo tenemos en Él), habiendo parado el derrame del líquido por aquel cilindro quebrado. Nos regocijamos por todo el camino hasta llegar a casa. Estábamos tan contentos al darnos cuenta de que Dios había obrado un milagro tan maravilloso.

Me quedé con ese carro por algunos años; y por todo el tiempo que lo tuve, nunca tuve que reparar ese cilindro del freno. Tampoco le tuve que añadir líquido al cilindro principal. Dios es un Dios maravilloso.

Espero que este testimonio sea una bendición para alguien en alguna parte, para hacerles saber que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por todos los siglos. Yo pienso mucho en lo que el hermano Branham dijo aquel día, parado allí en Beck's Grill, cuando se puso las manos en la cabeza y dijo que le había consultado a Dios que le mostrara si era Él, o si estaba perdiendo la mente. Luego me pongo a escuchar el mensaje “El futuro Hogar de la Novia terrenal y el Novio celestial”, y sé que es una revelación del Dios Todopoderoso. Dios bajó, y, para el beneficio de Su Novia, nos permitió ver un poco de cómo es de aquel lado ([JBP] él termina allí). Que el Señor les bendiga».

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, en la 133 de este libro de Citas, en el párrafo 1181, ahí nos dice [Citas] [PÁG. 133]:

[Cita 1181: 64-0802 “El futuro Hogar del Novio celestial y la Novia terrenal”, párrs. 362-363] [Estudio Bíblico #265, 2022/dic/18 (domingo), págs. 47-48 (f), págs. 125-126 (T3)]

1181 - “[362] La Tierra... ocupa su morada en la Tierra. Ahora, usted puede ver verdaderamente según dije, el... este cambio, la Tierra debe ser cambiada, no puede tenerla de este modo. La iglesia no podría ir... el mundo no podría proseguir después del Milenio sin ser cambiado ([JBP] y escribe): [WSS] «transfigurado» ([JBP] ahí encima). ¿Ven? Tener tal lugar entonces... tendrá que ser cambiada”.

[JBP] Y dibuja a la izquierda una Estrella de David, y también dibuja una Pirámide y las edades; y en la parte… la séptima, escribe [WSS] «7»; y [WSS] «8» en la Piedra Angular.

1181 - “363 Igual como nosotros debemos ser cambiados por el Fuego Santo ([JBP] y escribe): [WSS] «transformación, Su plenitud» ([JBP] ahí encima de “cambiados por el Fuego Santo”): [WSS] «transformación, Su plenitud», para condicionar y hacer un lugar para Él, que será tenido dentro de nosotros; es, a saber, el Espíritu Santo”.

[JBP] Ese lugar tenemos que acondicionarlo, porque es para morada del Espíritu Santo en toda Su plenitud. Sigamos acondicionando ese lugar, para que seamos llenos del Espíritu Santo. “Lléname, Señor, con Tu Espíritu Santo”; ese canto lo podemos entonar. Si nuestro hermano Abraham está por ahí, podemos entonar ese canto.

Llena mi alma con Tu Espíritu Santo, llena mi corazón, llena ese lugar que Tú diseñaste desde antes de la fundación del mundo para Tu morada. ¡Y es el tiempo para eso! Es el tiempo que el Espíritu Santo ha pasado del Lugar Santo al Lugar Santísimo, en donde tiene que ser vista esa señal; y la Señal, el Espíritu Santo, aplicada allí en el dintel y los postes de nuestra alma.

Llena mi alma con Tu Espíritu Santo”.

LLENA MI ALMA CON TU ESPÍRITU SANTO

1

Lléname con Tu Espíritu en el alma,

quiero nacer en Tu Reino en esta dispensación.

Dame de Tu Poder, lléname con Tu Unción,

¡oh!, mi Reclamador.

2

Lléname con Tu Espíritu en el alma,

te he recibido como mi Reclamador.

Testifico con mi fe en esta confesión,

¡oh!, mi Reclamador.

Pre-CORO

Eres mi Señor, eres mi Doctor,

eres mi José, mi Reclamador.

CORO

// Llena mi alma con Tu Espíritu Santo,

llena mi alma con Tu Santa Unción.

Que Tu Palabra se haga carne en mí,

que Tu Poder se manifieste en mí. //

[Dr. José B. Pérez] ¡Sí, Señor! El hermano Branham nos dijo en este mensaje: “REVELACIÓN, CAPÍTULO CUATRO, PARTE I”:

[60-1231 “Apocalipsis, Capítulo Cuatro, Parte 1”, párr. 188] [Estudio Bíblico #429, 2024/jul/14-2 (domingo), pág. 92 (f), pág. 232 (T2)]

188 ¡Aquí está! Nosotros la tenemos perfectamente con nosotros ahora, el Espíritu Santo, Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Usted está… Es predicación a usted, es enseñanza para usted, está tratando que usted logre ver lo que es correcto y erróneo. Es el Espíritu Santo mismo hablando a través de labios humanos, operando entre seres humanos, tratando de mostrar misericordia y gracia.

[JBP] ¡Antes que la puerta se cierre!

Recuerden que ellos habían estado en cultos como este, ellos habían oído todas esas cosas, ellos habían oído todo lo que estos profetas habían predicho; pero lo habían rechazado; despreciaron la misericordia de Dios por última vez*. O sea, ya ese tiempo es un tiempo en donde ya se había cerrado ese tiempo.

*[Los Sellos, pág. 369, párr. 194]

Pero ¡está abierta! ¡Hoy está abierta la misericordia! Entonces ¡es tiempo de aprovechar!: salir corriendo de donde estamos, de ese confort, de esa incredulidad que hay allí; y correr, y buscar gracia, misericordia.

Lo que vendrá a la raza humana ¡es terrible!, ¡es algo terrible! No se quede para ver si es verdad o no. Es algo tan terrible que uno no se lo desearía ni al peor enemigo de esta Tierra.

Aproveche esa oportunidad. Dele la oportunidad a su alma de vivir eternamente. ¡Désela! Si podemos hacer que uno —aunque sea uno— logre entrar: ¡uy, eso es grande! ¡Cuánto más si muchos…! ¡Cuánto más si millones logren ser sellados por el Ángel, y que sea colocado ese Sello del Espíritu Santo!, aunque tengan que pasar por la gran tribulación.

Porque vean ustedes, hay un grupo que pasará, pero no verán esas cosas horribles; y ese es un grupo; pero hay también otro que tendrá que pasar también, que es los 144.000.

Ahora, en la Tercera Etapa Dios ha desbordado la misericordia como jamás en la vida se ha derramado en medio de la raza humana. Es algo tan y tan grande, que hasta Él le advierte: “Que ninguno tome tu corona” [Apocalipsis 3:11].

O sea que estaremos viendo personas que al final, aunque no hayan estado desde el principio, aunque quizás no hayan entendido bien el Mensaje, pero son sinceros aquí de corazón, son honestos de corazón, son limpios de corazón. ¡Oh, bendito sea Dios!

¡Toma tu corona!, ¡la que te pertenece a ti! Este la rechazó, pero aquí hay uno honesto, hay uno que me ama, hay uno que quiere vivir eternamente, hay uno que quiere seguir junto con su familia y no se quiere quedar”.

Ese dice allí en su corazón: “¡Dámela!, ¡dámela, Señor! No entiendo algunas cosas. No las entiendo, te soy sincero, Señor. No las entiendo, pero te creo. Creo que Tú estás en medio del pueblo, creo que Tú estás obrando en medio del pueblo. ¡Dame esa corona, Señor! Permíteme ser transformado”. ¡PUM! Y Dios se lo da. Usted lo cree de todo corazón. Y ese hijo e hija de Dios lo recibirá, no importa quién sea.

Es un tiempo en donde la Novia se va. ¡Todo estará bien! Seguimos cantando.

¡Bendito sea el Nombre del Señor! ¡Bendito sea Su Nombre! ¡Oh, Dios eterno!

[ALABANZA “Llena mi alma con Tu Espíritu Santo”]

[JBP] ¡Sí, Señor!

¡Alabado sea Tu Nombre!

[“Que Tu Poder se manifieste en mí”] ¡Sí, Señor!

¡Sin limitaciones! Que se manifieste ese poder sin limitaciones, y Él nos use grandemente en este tiempo final; y que nada estorbe para que la gloria de Dios sea manifestada en usted, hijo e hija de Dios.

LA NOVIA SE VA. ¡TODO ESTARÁ BIEN!”, ese es el tema que le podemos colocar a esta pequeña plática.

LA NOVIA SE VA. ¿Quién es la Novia? Nosotros. ¡TODO ESTARÁ BIEN!, hijos e hijas de Dios. ¡Todo está bien! ¡Todo estará bien!: a los que aman a Dios conforme a los que son ya preordenados y ordenados por Dios desde antes de la fundación del mundo [Romanos 8:28].

Todo estará bien, todo está bien, todo seguirá bien. “Si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros?” [Romanos 8:31]. ¡Bendito sea el Nombre Eterno del Señor!

LA NOVIA SE VA. ¡TODO ESTARÁ BIEN!”.

Ha sido para mí una gran bendición poder compartir estos ratitos así, de compañerismo alrededor de la Palabra; y hablarnos de tú a tú; y ver todos estos testimonios, y en las Escrituras, y que en nuestro tiempo nos son de ayuda, de enseñanza, para poder seguir obedeciendo a la Columna de Fuego, al Pilar de Fuego; saber cómo conducirnos en nuestra vida para que así Dios nos pueda usar.

Queremos ser de ayuda, no tan solo para nuestros familiares sino para el mundo; porque ¡hay tanta necesidad en el mundo! Que usted pueda pasar y decir como Pedro: “No tengo oro ni plata, pero lo que tengo te doy” [Hechos 3:1-8]*.

*[Citas, pág. 26, párr. 216: 58-1003 “Mirando a lo que no se ve”, párr. 9] [Compilación, pág. 328]

Y eso seguirá escalando; hasta que el poder de Dios, el mundo lo vea en medio de la raza humana: en hijos e hijas de Dios, Dioses en la Tierra, pequeños mesías, pequeños ungidos, llevando a cabo la Obra correspondiente; en donde en esos días, ya transformados, 30 o 40 días, estremeceremos este mundo. Y ahí se darán cuenta que sí: ese grupo que llamaron “fanático”, ese grupo en el cual en todas partes estaba proclamando y glorificando a Dios en Su Segunda Venida, y recibiendo Su Obra de Reclamo: tenían razón.

¡Pronto será establecido ese Reino Mesiánico en Israel! Oremos siempre por Israel, oremos siempre por el pueblo hebreo. Yo sé que todos ustedes están conmigo trabajando, no tan solo en favor de la Iglesia-Novia, sino en favor del pueblo hebreo.

¡Oye, Israel, he aquí un pueblo que está brazo a brazo contigo, aquí en México y en toda la América Latina! ¡Cuenta, Israel, con nosotros!, porque estamos conscientes, este pueblo está consciente, que tú eres el Hijo Primogénito de Dios, en donde será establecido el Reino del Mesías-Príncipe, el Trono de David, en donde será un Reino de paz, de felicidad y de prosperidad, no tan solo para Israel, sino para toda la familia humana.

¡Israel, he aquí tu pueblo!, tu pueblo que te respalda en todo: en oración y en todos los campos; ¡un pueblo que te ama, Israel!

Ha sido para mí un privilegio estar con ustedes bajo esta pequeña plática: LA NOVIA SE VA. ¡TODO ESTARÁ BIEN!”. Está bueno para un cántico, preparar un corito: “La Novia se va. ¡Todo estará bien!”.

LA NOVIA SE VA. ¡Yo me voy!, ¡y ustedes también!

[“¡Amén!”].

Bueno, no sé quién va a pasar acá, que - me imagino que Miguel, que fue el que me pasó. Si Miguel ya está por ahí, hermano Miguel, puede pasar por acá; y ya… con algún cántico; y… no sé si tengan algunos anuncios.

Pero ya nos vamos preparando para mañana domingo, en donde estaremos acá también, bajo este compañerismo que Dios nos ha permitido tener; conscientes de que vendrá un tiempo en donde a nivel mundial ya se ve lo que el hermano Branham habló: que ya van a haber leyes donde se van a prohibir hasta orar por los enfermos; eso va a ir poco a poco entrando.

Pero ya, como estamos conscientes de todo eso, ya Dios tiene provisión para eso también; así que no se preocupe. Tenga todos los documentos de su iglesia arreglados; dice el hermano Branham que [WMB] “pequeñas iglesias serán cerradas, serán usadas hasta para almacenes”*; o sea que ya fue hablado lo que va a venir.

*• [Citas, pág. 108, párr. 942: 63-0728 “Cristo es el misterio de Dios revelado”, párr. 416] • [Citas, pág. 119, párr. 1053: 63-1229M “Hay un Hombre aquí que puede encender la Luz”, párr. 272]

Bueno, muchas gracias, Miguel, por esta oportunidad de acompañarte en esta reunión, y estar contigo acá, con los ministros también y los hermanos; y ya mañana estaremos nuevamente aquí, en este lugar.

Y que Dios permita así tener actividades como las tenemos: que sean así, sin límite también. Todo eso va en forma progresiva. Seguimos siendo guiados por el que nos está guiando, sin atrasarnos y sin adelantarnos tampoco; vamos al compás, marchando firmes y hacia adelante; eso va a paso seguro, pero firme, y al ritmo que tenemos que ir.

Bueno, Dios les bendiga y les guarde. Muchas gracias, hermano Miguel, te amamos de corazón: mi familia, mi congregación allá, y esta congregación acá, y todos los de toda la América Latina; te amamos de corazón, con ese amor sincero; a tu esposa, a tu familia también. Que Dios te bendiga grandemente. Y los amo de corazón también a todos. Y nos vemos mañana, Dios mediante.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos. Nuestro hermano Miguel Bermúdez Marín con nosotros.