--- title: 'La Ley de la Luz' date: 1978-07-02 activity: 1 place: city: Cayey state: country: PR duration: 00:00:00 public: false youtube: translations: files: --- OK Conviene que alguien revise completo Contiene extractos incluidos en el EB LUNES 2024/04/22 LA LEY DE LA LUZ Domingo, 2 de julio de 1978 Muy buenos días, amados hermanos, Dios nos continúe bendiciendo en esta hermosa mañana en que podemos reunirnos para adorar a nuestro Dios y oír Su gloriosa Palabra. “Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él”. En esta mañana vamos a hablar sobre el tema: “LA LEY DE LA LUZ”. Encontramos que el hermano Branham habló acerca de Einstein, y él estuvo diciendo, con relación a Einstein, que este científico, un científico judío, él estudió la Ley de la Luz y él le dio una aplicación acá en lo natural, en lo físico, y él logró pues, ciertas cosas muy importantes. Y el cuarto Elías, el hermano Branham nos dice, que si él le hubiera dado una aplicación espiritual, nos hubiera podido enseñar muchas cosas. “LA LEY DE LA LUZ”.Cristo revelado en Su propia Palabra,“Si Einstein solo hubiera tenido la aplicación espiritual así como él tenía la aplicación física, así como él estudió la ley de luz, y así sucesivamente, él nos hubiera dicho algo. Cuando yo oí su mensaje, en aquel gran centro en algún lugar dentro del cielo, o en aquel gran centro en algún lugar dentro del cielo, que hizo contacto con el centro, usted podría crear tierras, hacer cualquier cosa. El poder sería sin límites. ¿Ve? Él había visto eso. Uno de ellos caerá directamente abajo y este cuerpo terrenal tomaría un cuerpo celestial, y ellos serán escondidos: cabello, huesos… y huesos puestos a un lado. Será transformado en un momento de tiempo, cayendo directamente al espacio y llevado a su hogar.Nosotros vemos todo esto que está sucediendo. Y el Pentágono preguntándose sobre estas luces y luces místicas y todo lo que ellos están viendo en el cielo. Ustedes vieron que ellos tenían una aquí en el periódico en Jeffersonville esta semana, y así sucesivamente. ‘Una luz mística’ Pensé: Ellos no saben lo que es eso. Pero oigan pequeños niños: le va a levantar a usted uno de estos días ¿Ve? ¿Ve? ¡No se apure! “Yo he oído el clamor que es tan pecaminoso así que he viajado a ver si es enteramente la verdad o no”. “¿Es eso correcto? Vigile. Aquel de mayor importancia que se quedó con Abraham, podía discernir los pensamientos del corazón de Sara que estaba detrás de Él. Ahora, usted mira alrededor solo un poquito y note ¿Ve? Vigile lo que está haciendo, la misma cosa hoy. Es una investigación de juicio. Bueno, ya usted puede ver estas cositas que van a suceder y que todas estas cositas que van a suceder, será para aquellos escogidos que estén en su lugar, que estén preparados para ese Gran Evento que va a suceder y va a transformar nuestros cuerpos. No para los que estén en la Edad de Lutero o en la Edad Wesleyana, sino, para los que estén en su lugar, en lugar que corresponde para este tiempo, porque este es el tiempo del Rapto. Y los que estén en la Edad y dispensación que va a ser raptada, esos son los que van a ser raptados. Einstein estudió la Ley de la Luz y descubrió un sinnúmero de cosas a través de las cuales los científicos de hoy están trabajando y le han sacado muchísimo provecho. Bueno, encontramos que todo lo que han descubierto y todo lo que Einstein descubrió, no ha sido para bendición sino para juicio, para maldición de la humanidad, porque él le dio una aplicación física o natural, en vez de haberle dado una aplicación espiritual. Bueno, tuvieran buena relación con esas luces misteriosas que están apareciendo, y que han estado apareciendo por siglos y siglos. Así es que lo nuevo aquí sobre la Tierra es el ser humano, el hombre en un cuerpo de carne y hueso, eso es lo nuevo aquí en la Tierra. Estas luces misteriosas, estas no son nuevas aquí en la Tierra, porque ellas han estado viajando y han existido. Ahora ustedes tienen que entender que si la Ley de la Luz fue descubierta por Einstein y él llego a un grado muy alto, y dicen que solamente a lo que llegó qué: no usó ni el… el diez por ciento de su cerebro, fue lo más que usó. Así es que… ¡Si hubiera usado la mitad! Bueno, él era un judío, ustedes saben eso. Así es que, encontramos que él llegó a descubrir muchas cosas, que si fueran usadas bien usadas, serían de ayuda y de beneficio para la humanidad. Ahora, nosotros no hace mucho tiempo, estábamos viendo en el mensaje titulado estábamos viendo los científicos del mundo y también estábamos viendo los científicos de Dios. Y estábamos estudiando con detenimiento sobre ese tema: y encontramos que a Einstein le llaman: “El octavo hacedor del mundo” Pero podríamos decir: “El octavo destructor” Porque con las cosas que descubrió, con esas cosas es que la humanidad está siendo destruida y ha de ser destruida. Porque las cosas que él descubrió han sido usadas para la destrucción de la humanidad. Y así ha sido con los demás científicos, que de las cosas que ellos descubrieron, ni la mitad se usa para bien. Pero deseamos mejor entonces la Ciencia de Dios, que aunque la humanidad le llame que esa Ciencia es locura y que los que creen en la Ciencia de Dios les llaman locos, les llaman fanáticos, y a todo científico de Dios, de Dios, y ya ustedes saben que los científicos de Dios son los mensajeros de Dios, con la Ciencia de Dios, y dice el apóstol Pablo que lo tonto de Dios, lo necio de Dios es más sabio que lo sabio de este mundo. Así es que lo que la gente le llama tontería, bobería, ignorancia, es la sabiduría de Dios, la Ciencia de Dios y con esa Ciencia de Dios, llegaremos hasta donde Dios desea que nosotros lleguemos. Usted encuentra allá el tiempo de la carreta y del caballo y ahí también encuentra ¿qué? por el otro lado, el tiempo de la Edad Luterana. Luego encuentra el tiempo del automóvil y por el otro lado encuentra el tiempo Wesleyano, que está representado por el tiempo del automóvil. Y luego encuentra el tiempo o la edad del avión, el tiempo o edad de volar y por otro lado, usted encuentra la Edad Pentecostal. Bueno, encontramos que tenemos que conocer la Ley de la Luz, para nosotros llegar a donde Dios ha dicho hemos de llegar. Tenemos que ver la Ley de la Luz, tenemos que conocer cómo la Luz funciona, tenemos que conocer cómo la Luz se mueve, tenemos que conocer todas esas cosas, por lo tanto, necesitamos ¿qué? un científico espiritual. Un científico espiritual que pueda tomar la Luz, que pueda conocer y estudiar la Ley de la Luz. Tenemos que ser transformados y sacados de esta dimensión terrenal que es la que nos sujeta a tiempo y a materia, por lo tanto, estando nosotros sujetos a materia, entonces imagínese, sujetos a esta materia y este cuerpo material que tenemos es tierra y pertenece a esta Tierra, pues entonces tenemos que estar en esta Tierra. Pero si este cuerpo llegara a ser un cuerpo que no fuera tierra de esta Tierra, entonces, no estaríamos sujetos a esta Tierra. Aún la fuerza de gravedad no nos podría sujetar ¿por qué? porque entonces, no somos de esta Tierra aun en estos cuerpos terrenales. Por eso, si usted no sujeta su espíritu a las Leyes de la sexta dimensión, si su espíritu no se sujeta a las Leyes de la sexta dimensión, y las Leyes de la sexta dimensión, es La Palabra, entonces, si su espíritu no se sujeta a la Ley de la Palabra, la Palabra de Dios, entonces eso dice que su espíritu no es de la sexta dimensión. Y si no es de la Sexta, entonces ¿de qué dimensión es? Por eso es que para los hijos de Dios poder vivir de acuerdo a la dimensión de la cual ellos son, entonces ellos tienen que escuchar, tienen que oír la Ley de Dios, la Palabra de Dios y la Palabra de Dios es y pertenece a la sexta dimensión. Cualquier persona que no le guste, o que se levante en contra de la Palabra de Dios para el tiempo en que uno vive, entonces la misma Palabra lo señala y lo identifica como que tal persona no es de Dios; porque si fuera de Dios, la Voz de Dios escucharía para el tiempo en que vive. Y si se rebela en contra del Plan de Dios, entonces se constituye él mismo en un enemigo de Dios. Y la rebelión que Luzbel llevó a cabo allá en el Cielo y luego la trajo aquí a la Tierra, entonces toda persona que se rebela contra el Plan de Dios para el tiempo en que vive: es contado como uno del ejército de Luzbel; está sirviendo en las filas del ejército de Luzbel, de ese arcángel caído, que actualmente se conoce como diablo o como Satanás. Pero hay un ejército también, que es un ejército bueno, que guarda la Palabra y que sirve a Dios; y ese es el Ejército de Dios. Y usted, si obedece la Palabra y se mantiene en la Palabra, y cree la Palabra y la vive: usted pertenece al Ejército de Dios. Sus acciones, sus hechos, su forma de vivir, dice quién es usted. “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”Encontramos entonces que tenemos que estudiar con detenimiento la Ley de la Luz, o sea, la Ley de la Palabra, la Ley de Dios, para ver cada cosa de la manera que tenemos que verla. Tenemos que estudiar cómo esa Luz se mueve, cómo esa Luz se ha movido en el pasado y cómo está prometido que se ha de mover esa Luz. “LA LEY DE LA LUZ” Encontramos que Dios el cual es Luz y habita en una Luz inaccesible, encontramos que a través de los tiempos Él ha estado alumbrando en esta Tierra. Encontramos que ese Dios Todopoderoso ha estado a través de los tiempos brillando para el ser humano. Ahora, siempre que Dios alumbra, eso no quiere decir que se vea una luz literal. En otras ocasiones se ha visto, si, una luz literal que ha alumbrado. Encontramos que el pueblo de Israel estuvo siendo guiado por el Pilar de Fuego, encontramos que Moisés vio esa Luz mística, Moisés vio el Pilar de Fuego, él vio a Dios velado en esa Luz. Y Dios se hizo visible a Moisés en esa Luz. Pero encontramos que el pueblo de Israel, cuando vio esa gran Luz allá en la Montaña y Moisés estaba en la cima de la Montaña, y allá los colores, los siete colores del arcoíris estaban allá siendo vistos, y Moisés estaba en medio de esa Luz mística y esos siete colores estaban alrededor de Moisés. Ahora, usted tiene que entender que Moisés allí paso a otra dimensión, él estuvo allí en otra dimensión y en otra dimensión él estuvo viendo todas aquellas cosas que después acá en la Tierra, él hizo todas aquellas cosas que él vio en la otra dimensión. Ahora, vean ustedes cómo todas esas cosas se movieron allá en aquellos tiempos y cómo se estuvo viendo en tal forma que nos es enseñado que Moisés fue al Cielo. Ahora, cualquier persona puede pensar y puede decir: “Pero si Moisés a donde fue, fue allá, a la cima de la Montaña” Lo que pasa es que la gente no entiende que Moisés estuvo allá arriba en otra dimensión, pasó a otra dimensión y vio las cosas que él vio; pero cualquier persona podía subir allá arriba y actualmente, en este siglo XX cualquier persona puede subir a donde subió Moisés y no ver nada. Pero Moisés subió y él vio, él vio otro mundo, él vio otra dimensión y vio las cosas que habían allá. Por eso nos enseña la Palabra de Dios que el diablo, ese ángel de luz, que fue un ángel de luz en una ocasión, dice que se transforma en ángel de luz para engañar, y también dice que sus ministros, también. Así es que lo más que se parece a un ángel de luz es el diablo. Y lo más que se parece a un verdadero ministro de Dios, es un ministro del diablo, que se hace pasar por ángel de luz; pero su mensaje dice quién es él, y su forma de vida, también dice quién es él. Y su forma de actuar frente al Mensaje correspondiente para el tiempo en que se está viviendo, eso dice quién es esa persona. Vean ustedes como el pueblo se corrompió en diferentes cosas, se corrompieron espiritualmente; hasta hicieron un becerro de oro y también cayeron en pecados de adulterio, de fornicaciones, en pecados de idolatría y todas esas cosas, inspirados y guiados ¿por quién? por una inspiración del diablo que vino de la quinta dimensión y usó a aquellos que se dejaron usar en aquel tiempo. Ahora miren ustedes que lo que decía Datán y Coré era más razonable que lo que decía Moisés. En la mente humana era más aceptable lo que decía Datán y Coré: “Bueno, allá en Egipto hay comida, allá en Egipto trabajamos para faraón y él nos da todo y estamos allí de lo mas bien. Pero aquí en el desierto no hay comida, no hay agua y no sabemos cuándo vamos a llegar, porque a medida que vamos caminando lo que hacemos es alejarnos más de Egipto y alejarnos más también de Canaán. Porque el viaje hacia Canaán, eso se puede hacer en un par de meses, dos o tres meses. Pero vean ustedes que este Moisés que nos ha sacado, no sabe ni para dónde queda Canaán. Mire, iba así y ha dado la vuelta y ha virado para atrás y está perdido en el desierto”. Y Dios lo que estaba haciendo era haciéndolos dar vuelta y dar vuelta en lo que morían toditos esos que se habían rebelado, en lo que todos esos que se habían rebelado salían del grupo de Moisés, del grupo que tenían que entrar. Bueno, Dios obra siempre de tal manera, para que todos los que están muestren sus colores y dejen ver quiénes son ellos. Si el Mensaje que ha sido traído no fue llevado adentro, y no fue creído de todo corazón, y la persona que decía que lo creía no era una simiente de Dios, entonces, cuando llega el tiempo de la prueba -porque tiene cada uno que ser probado- cuando llega el tiempo de la prueba, ahí es que entonces, los que no habían creído realmente, sino que habían seguido el Mensaje porque no había otra cosa, habían seguido el Mensaje porque los demás seguían… Recuerde, que Dios siempre prueba al pueblo que está siguiendo Su Mensaje para que los que realmente crean, se queden con la Palabra y los que no creían realmente, sino que era o emoción, o era más bien un conocimiento intelectual, o algo, una concepción intelectual o porque los demás o alguna gente estaban siguiendo y dice: “Bueno, es que si fulano y zutano están siguiendo esto, pues yo lo sigo también”. ¿Ve? Bueno miren, la mayoría del pueblo de Israel estaba de acuerdo con Datán y Coré y Abirám. Y la mayoría del pueblo, el noventa y nueve y pico porciento estaba en contra de Moisés, del Mensaje de Moisés y de la manera que Moisés estaba llevando al pueblo hacia la tierra prometida. Dice la Escritura que por diez ocasiones quisieron apedrear a Moisés. ¡Imagínese! Y después decir: “¡Tenemos un profeta. Tenemos la Ley. Tenemos el Mensaje de Moisés!” Y querían matarlo… apedreado. Querían apedrearlo como por diez ocasiones. Así que no es el que dice: “¡Señor, Señor!” sino el que hace la voluntad del Padre. Ahora, vean ustedes que el pueblo de Israel, el pueblo que salió de Egipto con Moisés, no creyó que Moisés era un mensajero, un líder, un libertador capacitado para llevarlos a la tierra prometida; por eso, se rebelaron en contra de Moisés y creyeron que Datán y Coré eran más capacitados para la labor. Pero la labor que Datán y Coré querían hacer era: virarlos hacia atrás. ¿Ve? Fíjese, el plan del diablo en el tiempo que salió el pueblo de Dios en el Día de Pentecostés, ¿cuál era el plan del diablo? ¿después vinieron quiénes? Los falsos ungidos tratando de meter al pueblo ¿hacia dónde? hacia la Ley, tratando de meter al pueblo hacia la dispensación primera y entonces, eso, el apóstol Pablo dice que eran ¿qué? falsos apóstoles, falsos ungidos, ministros falsos, engañadores; y también, los demás apóstoles también los señalaron así, a estos falsos ministros, por causa de que trataban de meter al pueblo para una dispensación que ya había pasado y se estaba en una nueva dispensación. Así es que había que caminar hacia adelante en esa nueva dispensación. Tenemos que ver que el Pilar de Fuego estuvo moviéndose allá en medio del pueblo de Israel, pero cuando la Ley fue dada allá, el pueblo decía: “No hable Dios con nosotros, sino que hable Dios a Moisés y Moisés nos hable a nosotros. Así es que hable Moisés con Dios y Dios con Moisés, y entonces Moisés nos hable a nosotros”. Y Dios les dijo: “Así he de hacer Yo. Ya no les hablare más a través del Pilar de Fuego sino que hablare a través de profeta. Les levantare profeta y a través de profeta Yo les hablare”. Y encontramos que de ahí en adelante, Dios ha estado hablando a través de diferentes profetas en cada tiempo. Y el Pilar de Fuego, nos dice el cuarto Elías, el Pilar de Fuego entonces, no se ha estado viendo cómo se veía allá en medio del pueblo de Israel, alumbrándoles el camino de noche y sirviéndoles de sombra en el día para que el sol no les castigara con calor. Encontramos el Pilar de Fuego moviéndose, y fíjese, como se movía allá, como se movía allá, entonces, se ha estado moviendo a través de todos los tiempos. Y ahora encontramos que lo que Él estuvo haciendo a través de las siete edades, al final, vuelve El y comienza una etapa de salida. ¿Ve? Y entonces, la etapa de salida en este siglo XX, encontramos que el pueblo es llamado a salir de Egipto, a salir de las denominaciones. Y entonces encontramos que comienza a salir ese pueblo y vemos que por cuarenta años el pueblo de Israel allá estuvo caminando por el desierto; y luego de los cuarenta años, encontramos que el pueblo comenzó a entrar a la Tierra Prometida. Después que pasaron los cuarenta años, entonces, la Tierra Prometida, las puertas a la Tierra Prometida fueron abiertas, el Jordán se abrió, y entonces entraron hacia la Tierra Prometida. Ahora, tenemos que entender lo que es la Tierra Prometida; porque la Tierra Prometida representa el Nuevo Mensaje, también la Tierra Prometida representa ¿qué? La nueva dispensación. La Tierra Prometida también representa el cuerpo nuevo que habremos de obtener y la Tierra Prometida representa la nueva dimensión a la cual hemos de entrar. Y para entrar a esa Tierra Prometida, a cada una de ellas, que es la misma, pero en diferentes ángulos, encontramos que las puertas tienen que ser abiertas. “¿No será lo mismo desde el treinta y tres y que por cuarenta años la Iglesia tenga que estar caminando, vagando por el desierto?”Ahora encontramos, que a través de las siete edades estuvo cayendo maná del Cielo, maná de parte de Dios; pero después de eso, entonces encontramos, que viene el tiempo en donde el pueblo tiene que comer del fruto de la Tierra Prometida, tiene que comer del fruto del Año del Jubileo, y entonces, ya no más tiene que comer del alimento que era para las siete edades de la Iglesia. Ya no más tiene que comer del Mensaje que era para la segunda dispensación, porque tendrán ¿qué? un nuevo Alimento, un Alimento de la Tierra nueva, en donde estará el pueblo de Dios, siendo establecido. Así que ahora, en este tiempo, podemos mirar para atrás a través de las edades de la Iglesia y podemos ver los que eran trigo y los que eran cizaña; y en este tiempo en el cual estamos, en este siglo XX podemos mirar y ver lo que es trigo y lo que es cizaña. Y tenemos que conocer la Ley de la Luz, para ver cómo la Luz, que es Dios, y cómo las Leyes de Dios se manifiestan y cómo las Leyes de Dios obran en este tiempo como obraron en otros tiempos, para hacer realidad lo que Él prometió en Su Palabra. Porque conforme a lo que Dios prometió, Él lo cumple. Entonces cuando Él lo cumple vemos ¿qué? vemos que la aplicación espiritual de la Luz viene a ser manifiesta, entonces vemos las Leyes de la Luz cumpliendo aquello que ha sido prometido. Fíjese, Dios en Su Palabra y Su Palabra es Luz, pero en forma de letra, la Palabra escrita es Dios, es Luz en forma de letra. La Palabra cumplida, la Palabra realizada, la Palabra vindicada o la Palabra manifestada, es Luz en forma de carne. Ahora vean ustedes, fíjese, Jesús dijo: \[San Juan 8:12\] Pero lo que la gente veía era un hombre. Pero ese hombre era la Palabra hecha carne, ese hombre era Dios hecho carne conforme a como había sido prometido, que Dios, la Luz, se manifestaría en ese tiempo. Quizás algunas personas estaban esperando ver la Luz en forma de Luz, pero la Luz vino en forma de carne. Pero seguía siendo la Luz. Fíjese Dios dijo: \[Isaías 7:14\] Luego también dijo: \[Isaías 9:6\] Y también nos es dicho que: \[Isaías 7:14\] Ahora, todo eso fue dicho y conforme a la Luz, conforme a Dios, así sería hecho. Ahora Einstein había estudiado la Ley de la luz, y dijo que podían ser creados Cielos, podían ser creados tierras, podían ser creados planetas y todas esas cosas si se conociese o se llegase a ese conocimiento del centro del Universo. Ahora encontramos, fíjese, encontramos que todas las cosas vienen a funcionar para cumplirse lo que ha sido hablado, porque esa Palabra que ha sido hablada, siendo Dios, y es Luz, entonces esa Luz se mueve para realizar, para materializar, lo que ha sido hablado. Porque antes de ser hablado a través de un instrumento de Dios primero es un pensamiento en la mente de Dios. Luego ese pensamiento Dios lo revela, lo da a conocer al corazón de un profeta, luego ese profeta lo habla y entonces viene a ser la Palabra hablada. Y luego ¿qué sucede? Luego de que es hablado, luego esa Palabra que fue hablada se tiene que materializar, hacerse carne, hacerse realidad. Y cuando eso sucede viene a ser la Palabra hecha carne, el pensamiento de Dios que fue hablado y luego se hizo carne. Tres etapas de la Palabra, tres etapas de Dios, tres etapas de la Luz. “Como sabemos, ahora como me preguntó un hombre hace unos minutos acerca de la venida y del Rapto. Sabemos que hemos vivido el tiempo, el tiempo de Rapto esta a la mano. Ahora, sabemos que estamos buscando una fe, una fe de Rapto que junte a las Iglesias y les de alguna fuerza sobrenatural que pueda cambiar estos cuerpos en los cuales vivimos”. “Vemos un Dios que puede levantar los muertos del piso, y traerlos a vida nuevamente y presentarlos ante nosotros, cuando vemos un Dios que puede coger un cáncer que se come a un hombre y lo convierte en un espectro, y lo levanta y lo convierte en un hombre fuerte y saludable, eso debe dar fe de Rapto a la gente. Cuando esa Luz alumbre desde el Cielo y la Trompeta suene, el Cuerpo de Cristo será juntado rápidamente, y en un momento será cambiado y llevado al Cielo. Si, sucederá algo así, y nuestras escuelas de teología nunca podrán producir eso”. Ahora, recuerde que todo eso toma un lapso de tiempo. La Luz del Cielo a alumbrar, la Trompeta a sonar, el Cuerpo de Cristo, los escogidos, ser juntados, y luego, nosotros ser transformados. Así es que hay un proceso por el cual tenemos que pasar, y ese proceso por el cual tenemos que pasar, es el proceso de la Palabra de Dios, es el proceso de la Ley de la Luz ¿Ve? Y la Ley de la Luz toma un proceso, y en ese proceso nosotros tenemos que entrar y a través que pasamos ese proceso cada cual muestra sus colores, cada cual entonces, se pone al lado de aquello que él es. Por eso es que la Escritura dice que los profetas cuando parten, se juntan o son unidos a su pueblo; porque la cabeza de ese pueblo que vive en cierto tiempo, la cabeza de ese pueblo, es el profeta de ese tiempo, de esa edad. Los demás, los que se han revelado en contra no han podido ver a Dios velado en carne humana, y esa es la razón por la cual se han levantado en contra, porque ellos no lo han podido ver y en ellos no hay Simiente de Dios. Encontramos que esos tres grupos siempre aparecen en la escena, siempre que Dios hace algo, siempre que lo sobrenatural es manifiesto, esos tres grupos, la atención de esos tres grupos es llamada y los tres grupos aparecen: incrédulos, creyentes manufacturados y los verdaderos creyentes. Y luego que aparecen los tres grupos, entonces comienza Dios a moverse, comienza lo sobrenatural a moverse y entonces, comienza la separación también. Por lo tanto, la Luz estará manifiesta en ese tiempo y las Leyes de la Luz serán las que se estarán moviendo para hacer realidad las cosas que fueron preordenadas y que fueron predichas para ese tiempo que se estará viviendo. Y entonces, de lo que no se veía es hecho lo que se ve. Por la Palabra hablada entonces esa Palabra se materializa y se hace realidad. Y cuando la última Luz sea vindicada, sea cumplida, entonces, el Rapto literal y la Transformación de nuestros cuerpos tiene que ocurrir. Ahora usted puede ver que la luz eléctrica está sujeta a una Ley. Y para poder la corriente eléctrica producir luz eléctrica, para podernos alumbrar a nosotros, pues tiene que tomar las Leyes correspondientes que están establecidas para poder ser producida luz eléctrica. Bueno, me parece que fue Edison el que logró el asunto este de traer luz eléctrica y él tuvo que someterse a ciertas Leyes de la Luz para que él obtuviera luz, porque hay ciertas Leyes que hay que seguir. Ahora, vea usted que se necesitan científicos para eso, para que sea producido lo que tiene que ser producido. Usted quizás si no es un científico, bueno usted toma, usted ve una bombilla y usted dice: “Bueno, esa bombilla tiene cristal, tiene alambre, tiene unas cositas ahí, yo voy a hacer, yo voy a producir luz eléctrica, yo voy a hacer que alumbre, voy a hacer una bombilla yo mismo”. Bueno, es que hay Leyes que si usted no conoce no puede producir nada, póngase con unos cuantos alambres y póngase, que lo que puede producir es un buen cantazo para usted, un buen cantazo de corriente. O sea, que por usted no conocer la Ley, la Ley de la Electricidad, lo que le pasa a usted es que la misma luz, la misma electricidad, lo va a destruir a usted. Es mejor que deje que los que sepan hagan la bombilla ellos y usted sin pasar trabajo, la compra, la enchufa y usted no tiene que preocuparse cómo es que funciona eso. Ahora como albañil, si usted es un albañil, usted sabe cómo es que se puede levantar o como levantaron aquel edificio o cómo levantaron aquella pared de bloque. Como albañil usted sabe, pero como albañil usted no sabe cómo es que hicieron esa bombilla, cómo es que la corriente pasa por ahí, usted no ve la corriente pasando por los cables; pero cuando llega al final de la bombilla, al usted darle al receptáculo o al interruptor, usted ve que prende y eso es lo que usted le interesa. A menos que usted desee poner una fábrica de bombillas para vender bombillas. No le quite el negocio, o el trabajo, o el lugar a otro. Manténgase en el suyo porque en el suyo es que usted puede salir bien y perfecciónese en el suyo. Y en el suyo, trate de perfeccionarlo a tal grado que cualquiera que hable de usted tenga que decir: “¡Como ese, no hay nada más que uno!” Entonces, usted puede ver cómo es que funciona cada cosa. Fíjese, a través de la Ley de la Luz, a través también de la Ley de la Electricidad, todas estas cosas fíjese, cómo son de ayuda si uno las usa para una ayuda. Ahora cuánto más en lo espiritual tenemos que ver, conocer estas cosas; y saber que no todos han sido diseñados para descubrir la Luz y la Ley de la Luz en el tiempo en que uno vive. Sino que Dios en cada tiempo ha de tener un grupo de personas que serán beneficiarios de lo que Dios hará a través de una persona, y entonces, el resto no se tiene que romper la cabeza. Nos dice el cuarto Elías en la página 120 en el libro de , o libro de , párrafo 1065 nos es dicho, hablando de Jesús, nos es dicho: ¿Oh, “más Palabra”? Ahora vea usted que toda Palabra que es vindicada, cuando es vindicada es cuando es cumplida, cuando es cumplida en carne humana, cuando Dios lo cumple, entonces eso es la Palabra vindicada para ese tiempo, y esa Palabra vindicada para ese tiempo es la Luz para ese tiempo. “sea vindicada, entonces, la muerte es sorbida con victoria y los muertos en Cristo se levantarán y entrará el Milenio”. Ahora vean ustedes, Jesús fue la Palabra vindicada, la Luz vindicada para el tiempo en que Él apareció, vean ustedes eso. Entonces, la Luz, la Palabra cuando es vindicada es cuando la Palabra, lo que es prometido, se hace carne, eso es la Palabra vindicada, esa es la Palabra cumplida, esa es la Luz de ese tiempo. Entonces esa Luz alumbra a todo ser viviente que está predestinado para ser alumbrado en ese tiempo. Y en medio de las tinieblas la Luz resplandece. Y Los que son hijos de Luz, ven la Luz cuando brilla. Los que son de las tinieblas pues rechazan la Luz, no quieren saber de la Luz, porque ellos no son hijos de Luz. Ellos son hijos de las tinieblas son hijos de ira. Y los hijos de la Luz son hijos de bendición para ser glorificados. Y cuando esa última Luz, cuando esa última Palabra sea vindicada, “entonces la muerte es sorbida con victoria”. “Entonces” ¿Ve? Ese “entonces” nos habla de que primero tienen que la Luz, la Palabra ser hecha carne, ser manifiesta, ser expresada y luego ser dada a conocer y luego entonces encontramos que esa Luz sigue trabajando, porque la Ley de esa Luz es dada a conocer. Por ejemplo, hay una bombilla, un instrumento para alumbrar en un cuarto oscuro, entonces, si es una bombilla azul, cuando se prende esa bombilla azul, tiene que producir ¿qué? de acuerdo a la forma en que fue diseñada esa bombilla para producir lo que tenía que producir. Entonces, si es azul, pues tiene que producir luz azul; si es roja, tiene que producir una luz roja; si es blanca, tiene que producir una luz blanca; y así por el estilo, de acuerdo a aquello para lo cual fue diseñada esa luz, tiene que producir aquello para lo cual fue diseñada. Y así cuando la última Luz, cuando brille desde el Cielo, esa última Luz entonces ¿qué sucederá? Tiene que producir aquello para lo cual ha sido enviada. No puede producir otra cosa ¿por qué? Porque si fue enviada para una cosa tiene que producir aquello para lo cual ha sido enviada esa Luz. Esa Luz tiene que hacer el trabajo para lo cual ha sido diseñada. Ahora, déjeme ver si puedo conseguir algo más que es muy importante para nosotros. Está en la página 128 del libro de en el párrafo 1141 nos es dicho: Y nosotros decimos: Amén. Y cuando la vean los que tienen que verla estarán viendo ¿qué? Y tiene que producir para ellos aquello que le ha sido dicho que tiene que producir. De otra manera, encontramos que no vendrá ninguna bendición para el pueblo escogido, por causa de que no hay otra forma para Dios bendecir a Su pueblo. Cualquier otra forma no es la de Dios, que Él ha establecido en Su gloriosa Palabra. Déjeme ver si encuentro otro lugar, otro lugar por aquí en la Página 78, yo creo que hay otro lugar por aquí. Déjeme ver si esto habla acerca… Si, la página 78 párrafo 670 \[\] dice: “Él era Dios alumbrando a través de una instrumentalidad probando que ello era Dios en el hombre. Él era la Palabra”. Poder ver la Luz de Dios ¿es ver qué? La Palabra hecha carne para el tiempo en que uno vive. Bueno, estando nosotros en este tiempo, nosotros tenemos que estar más que agradecidos a Dios por las cosas grandes que Dios ha estado haciendo. Quiero leer un poquito más, la página 120, aquí mismo en el párrafo 1061 \[\] nos dice: “El mundo está en una condición de oscuridad, en una oscuridad que jamás haya tenido y a la misma vez, está en un tiempo de grande bendición de una Luz brillante que jamás haya tenido. Y la diferencia es como en el principio, cuando hubo una densa oscuridad sobre la Tierra y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas y dijo: ´Sea la luz´ Y Dios viviendo en esa hora, cuando Dios está separando la Luz de las tinieblas, y la está empujando al otro lado del mundo para que la Luz sea manifiesta. Ahora, nosotros en este tiempo tenemos que ver y reconocer que si el Señor en Su Primera Venida fue la Luz hecho carne, fue la Luz para aquél tiempo, la Segunda Venida del Señor conforme a Sus promesas, será la Luz también. Por lo tanto, cuando esa última Luz, cuando esa última Palabra sea vindicada, sea hecha carne, sea cumplida y la podamos ver, estaremos viendo la última Palabra siendo vindicada y entonces podremos recibir el beneficio para lo cual esa última Palabra de Dios que ha sido prometida, cuando la veamos aparecer, entonces, podremos recibir ¿qué? el beneficio para lo cual es enviada. “Y a los que temen mi nombre nacerá el Sol de Justicia”“y en Sus alas traerá salud, salvación”.Entonces, tenemos que ver la Ley de la Luz, tenemos que seguir conforme a la Ley de la Luz, tenemos entonces que estar de acuerdo a la Ley de la Luz, de la Palabra, a la Ley de Dios, y entonces recibir todo el beneficio que hay para el pueblo de Dios con la manifestación de esa Luz poderosa, que está prometida esa Luz, manifestarse en este tiempo. Y las tinieblas entonces, en la mañana, las tinieblas van siendo echadas a un lado, y los hijos de las tinieblas también van yéndose con todas sus tinieblas; pero los hijos de Luz levantándose, porque el día ha llegado y las tinieblas han pasado, la noche ha pasado, ha sido pasada y el día ha comenzado a alumbrarnos y la Luz del día entonces nos alumbra, para que veamos las cosas que no veíamos antes, y para que recibamos el beneficio de la Luz del nuevo día. Por lo tanto, todo el beneficio que se vaya a recibir se recibe a través del cumplimiento de esa promesa, porque a través de esa promesa se recibe todo lo que Dios tiene para nosotros. Y cuidarnos de que ninguna otra cosa vaya a apartarnos de la Luz de la Palabra para el día en que nosotros vivimos, de la Palabra vindicada para el tiempo en que vivimos, de la Palabra hecha carne para el tiempo en que nosotros vivimos. Por lo tanto entonces, los verdaderos escogidos sabiendo que esas cosas tienen que ser de esa manera, entonces el verdadero escogido cuando ve que la Palabra se hace realidad, se cumple, se hace carne, y la puede ver, después cuando ve que alguien echa fango o habla en contra de esa Palabra y del Mensaje que trae esa Palabra hecha carne, los verdaderos escogidos entonces, pueden ver y pueden darse cuenta que así fue en otros tiempos también. Pero que el verdadero escogido siempre ha dicho: “Yo me quedo con la Palabra” Aunque le sea dicho por la Palabra: “El que se quiera ir, se puede ir. Se puede ir con Datán o con Coré, se puede ir con Judas o con Balaám, o con quienes quiera irse”. Y cuando hablamos así, queremos decir: “Con cualquier falso ungido que aparezca, se puede ir”. El verdadero escogido se levanta y dice: “¿Para dónde iremos? ¿A dónde iremos? Si solamente en la Palabra vindicada para el tiempo en que uno vive, para ese tiempo, solamente en esa Palabra vindicada, en esa Palabra hecha carne, solamente ahí es que hay Palabra de vida eterna, solamente ahí es que hay un Mensaje de vida eterna, solamente ahí es que hay un Mensaje que el que lo recibe, recibe la vida eterna que Dios ha prometido para el escogido”. \[San Juan 6:60-61\] Solamente se puede recibir la vida eterna en el tiempo en que uno vive a través del Mensaje que Dios tiene para ese tiempo, a través del instrumento que Dios ha predestinado para ese tiempo. No hay otra forma, ni habrá otra forma. Y si no la hay ni la habrá, entonces, el verdadero escogido sabe dónde se para y sabe que la Palabra se tiene que hacer carne, para entonces, a través de carne, venir el Mensaje que corresponde para ese tiempo para entonces, uno recibir todo el beneficio y todas las bendiciones que Dios ha prometido para ese tiempo. ¿Ve usted la Ley de la Luz? No es decir: “Yo creo y no me importa lo que diga fulano o zutano”. Bueno, no nos debe importar lo que diga fulano o zutano, pero si nos debe importar lo que Dios dice en el tiempo en que vivimos a través del instrumento que Dios tenga para ese tiempo. Lo que los demás digan, eso sí que no nos debe importar. ¿Ve? Porque tenemos que ver, entender, reconocer y someternos a la Ley de la Luz. Porque tiene que ser de acuerdo a la Ley de la Luz, porque de otra manera, usted no recibirá lo que usted está esperando. Por lo tanto, cualquier persona que quiera saber la manera en que Dios piensa en este tiempo, tiene que buscar el instrumento que Dios tenga para este tiempo, para entonces oír lo que Dios esté diciéndole, porque Dios se lo dirá a él, para que entonces que él nos lo diga a nosotros, porque “no hará nada el Señor sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos los profetas” Y cuando tenga el ultimo, pues al último le revelará lo último que Él tenga para revelar y habrá terminado Su Obra, Su labor y habrá llegado a la perfección todo el Plan de Dios y los hijos de Dios habrán llegado a la perfección con el instrumento que Él tenga, porque él les traerá la Palabra que les dará la Fe para el Rapto para poder ser transformados y raptados. Pero tenemos que conocer, reconocer y poner por obra la Ley de la Luz, porque todas las cosas tienen una Ley y no funcionan de otra manera. Fíjese, ¿por qué usted…? ¿por qué muchas personas, cuando uno es niño, usted sabe, uno ve los pajaritos y uno ve que ellos brincan y salen volando y siguen para arriba y cuando uno es niño dice: “Bueno, yo voy a brincar para seguir volando, pero no puedo?” Es que hay leyes en las cuales están funcionando y las personas tienen que conocer las Leyes que hay por ejemplo, tienen que conocer las Leyes que están sometidas el cuerpo humano y a las Leyes en que están sometidos los pajaritos. Ahora, nosotros pues fuimos diseñados de la manera que fuimos diseñados, y es el diseño más alto que Dios ha hecho, el diseño del ser humano; pero hay ciertas Leyes a las cuales está sujeto este cuerpo terrenal. Y como está sujeto a ciertas Leyes, usted tiene que conocer esas Leyes para vivir de acuerdo a esas Leyes, porque de otra manera, usted tendría muchos problemas en su cuerpo físico. Ahora imagínese si un animal que tiene que estar en sus cuatro partas como un becerro, una vaca, un buey, un caballo, que tiene que estar en cuatro patas caminando siempre, se pone a estar en dos, imagínese, o sea, se sale fuera del diseño y hasta se cae, no puede estar mucho rato así. Esa Ley tiene que ser escrita en nuestro corazón. Y cuando esa Ley es escrita en el corazón, la Ley de Dios, la Palabra de Dios, es grabada ahí en el corazón, cuando cualquier persona la viola, entonces esa misma Palabra, esa misma Ley lo que hace es que destruye a esa persona. Esa persona se destruye él mismo, por estar alterando la Ley de Dios que está en el corazón, ahí. O sea, que por esa causa es que cada persona tiene libre albedrio y no puede echarle la culpa a otra persona de las cosas que le puedan pasar a él. Tenemos que entender todas estas cositas porque el cuarto Elías nos dijo: “Si Einstein hubiera dado una aplicación espiritual a esas cosas que él vio y descubrió, nos hubiera enseñado bastante, hubiéramos aprendido de él bastante” Pero queremos aprender en este tiempo de estas cosas que Dios ha prometido para este tiempo para recibir el beneficio y las bendiciones que Dios nos ha dicho que nos va a dar en este tiempo. Bueno, yo creo que estamos terminando casi no hemos leído de algunos sitios que hay por ahí para leer, pero yo creo que ya con lo que hemos oído en esta mañana, yo creo que tenemos suficiente para los que son hijos de la Luz, vivir en la Luz y reconocer la Luz de Dios en el tiempo en que vivimos; y ver la última Palabra vindicada, la última Luz alumbrar en este tiempo en que nosotros vivimos. Así es que no queremos soñar, queremos estar despiertos espiritualmente porque el llamado es: “Despiértate tú que duermes, levántate de entre los muertos y te alumbrará la última Palabra que Dios ha prometido que será vindicada. Te alumbrará Cristo, la Palabra”. \[Efesios 5:14\] Entonces, despiertos todos para ver la Ley de la Luz. Ver la Ley de la Luz y viendo la Ley de la Luz es ver ¿qué? la Palabra, ver el Mensaje, y ver todas las cosas que nosotros tenemos que creer, tenemos que practicar y tenemos que esperar. Porque cuando hacemos las cosas de acuerdo a la Ley de la Luz, recibiremos el resultado positivo de lo que está establecido que esa Luz hará para nosotros. ¿Ve? Hay una forma para prender la Luz y también Dios ha determinado quien tiene que prender la Luz ¿sabe? La Luz de cada tiempo es prendida por el instrumento que Dios tenga para ese tiempo. Siempre hay un hombre que puede encender la Luz en el tiempo en que la Luz va a brillar. Bueno, es un buen tema, siempre hay un hombre que puede encender la Luz y que puede cerrar la puerta y que puede abrir la puerta. Puede cerrar la puerta de una dispensación y puede abrir la puerta de otra dispensación. Siempre hay un hombre, porque a través de un hombre es que Dios ha obrado todo lo que va a hacer. “LA LEY DE LA LUZ”Yo creo que termine tempranito, no sé si tenemos algo más; por aquí tenemos un mensaje para hoy, no sé cuál es… . Bueno ese mensaje, usted sabe, ese mensaje es bien importante, es un mensaje bien importante, es un mensaje profético. Es un mensaje tan importante, que a mí me gustaría volverlo a predicar aunque sea en media hora para grabarlo en una película, para beneficio de nuestros hermanos en otros países. LA HORA CEROEl otro mensaje pasado fue ¿Verdad? Bueno, ya ustedes vieron ahí en ese Mensaje que Dios siempre tiene una persona rara en cada edad, en cada tiempo, que sale con un Mensaje, y los demás, las demás gentes y las demás religiones dicen: “Eso es un falso, ese es un loco” ¿Por qué? Porque otros no se habían salido con eso en esa edad, más que ese, porque ese es el instrumento que Dios tiene para ese trabajo. Y el hermano Branham dice que es una tuerca, pero que el tornillo, dice que es el pueblo, y el pueblo que tiene la misma clase de rosca de ese profeta, de esa tuerca, dice que se enrosca, se une a ese profeta y entonces al unirse, usted sabe, ese viene a ser entonces parte de ese profeta. O sea, usted sabe que los profetas son unidos a su pueblo, ellos primero le ministran aquí en la Tierra al pueblo que Dios les da y después cuando mueren, se encuentran con su pueblo allá otra vez. Así es que bueno, esperamos que este pueblo no tenga que morir, que siga de largo y nos encontremos al lado allá, en la otra dimensión, para seguir adelante todos. Bueno, eso siempre ha sido de esa manera, así es que nosotros estamos conscientes de eso y estamos dispuestos a llevar el vituperio de Cristo en esta tercera dispensación, en esta Edad de la Piedra Angular, porque hemos salido del campo de la Edad de Laodicea, hemos salido del campo de la segunda dispensación y estamos en el campo de la Palabra para este tiempo, llevando el vituperio de Cristo. Así es que usted no le esté malo, ni se enrolle las mangas cuando hablen mal en contra de lo que usted cree, de lo que predicamos, de lo que practicamos, porque así, así ha sido siempre. Imagínese en el tiempo de Noé fueron ocho nada más que estaban en ese nuevo campo. Aquí entre nosotros, pues nos consolamos el uno al otro y a través del Mensaje pues Dios nos fortalece para seguir adelante. Y que Él tenga un científico en este tiempo; si hubo un octavo científico: Einstein, que fue llamado “el hacedor del mundo,” pero que a la larga tendrá que ser conocido como “el destructor del mundo,” con la radioactividad, con las bombas atómicas, aunque él no quiso hacerlo de esa manera, pero los que han venido detrás de él, han usado para destrucción lo que él descubrió. Bueno, yo creo que hemos hablado bastante, hemos sido bastante claros en el tema de esta mañana, y entre nosotros, entre nosotros el que falle es porque quiere, porque con lo claro que Dios nos ha estado hablando por dos años o más consecutivos, por dos años bajo Carpa, más los años que teníamos antes, desde el setenta y cuatro (1974), yo creo que el que falle en este tiempo es porque quiere fallar. Y se atendrá a las consecuencias. Así es que este Mensaje, este Mensaje realmente tiene un número grande de creyentes. Todos los que están allá descansando en la sexta dimensión saben y creen este Mensaje. Ellos se asoman desde allá, oyen estas cosas, saben de estas cosas, y todo el Cielo respalda ¿qué? la Palabra. Y cuando Dios envía un embajador para el tiempo en que él vive, dice Dios a través del cuarto Elías: “Todo el Cielo lo respalda” Así es que tenemos el respaldo más grande, aunque ningún gobierno nos respalde, tenemos el respaldo de todo el Cielo. Así es que eso nos hace estar tranquilos, no nos rompemos la cabeza pensando esto y lo otro, no, ya sabemos dónde hemos llegado, dónde estamos, sabemos lo que Dios ha prometido, así es que estamos realmente en un tiempo para tener paz, Shalom, paz ¿Ve? Para tener paz de Dios y para que no se nos agüe la mente pensando o imaginándonos cosas. Estamos llamados a vivir la realidad del día en que estamos. Cualquier cosa que Dios quiera que sepamos, Él nos la va a traer aquí. Así es que espere que llegue entonces, no trate de irse adelante, porque los que se han ido adelante siempre el diablo los ha encontrado y los ha destruido. Nunca se vaya adelante para que no tenga problemas. Vayamos toditos al compás del Plan de Dios y veremos que no hemos de tener problemas en todo el camino ¿por qué? porque Él irá con nosotros, Dios irá con nosotros y entonces a medida que vayamos caminando al compás iremos entendiendo las cosas que no entendemos hasta el momento. Y así, hagamos cada uno de nosotros. Esperemos siempre que Él sea el que nos dé a conocer cada cosa, y entonces las conoceremos de la manera que Dios quiere que las conozcamos. Así que no vale la pena caminar por nuestra cuenta porque después hay que virar hacia atrás y echar para la basura todo aquello que creíamos que era sin ser de esa manera porque Dios no lo había dicho que era de esa manera. Tenemos que sujetarnos a la Ley de la Luz. “LA LEY DE LA LUZ”.“LA LEY DE LA LUZ”.