--- type: 'activities' language: '' title: 'Actividad del domingo 16 de febrero de 2025' date: 2025-02-16 activity: 2 author: 'Dr. José Benjamín Pérez Matos' city: 'Cayey' state: '' country: 'PR' duration: '' thumbnail: 'bd133d33-0747-4f1b-80b7-813d43a3751c' draft: true youtube: 'https://youtu.be/k-JVo3h9t90' video: '' audio: '' booklet: '' simple: '' updated: 2025-03-03T20:55:56.000Z related: '' translations: files: ---

ESTUDIO BÍBLICO #491 – DOMINGO, 16 DE FEBRERO DE 2025

Segunda actividad

Cayey, Puerto Rico

[Dr. José B. Pérez] Muy buenos días, amados hermanos y amigos presentes; es realmente una bendición muy grande y un privilegio muy grande poder estar aquí en esta ocasión en La Gran Carpa Catedral, en Puerto Rico, hoy domingo 16 de febrero de este año 2025.

Un saludo al misionero Miguel Bermúdez Marín allá en Monterrey, Nuevo León, México: que Dios lo siga bendiciendo grandemente y lo siga usando poderosamente en la Obra de Dios en este tiempo final en favor de toda la Iglesia del Señor.

También, feliz cumpleaño a nuestro hermano, licenciado Benjamín Cruz, que cumple año, que Dios lo bendiga; y a todos los que están cumpliendo años también. Una hermanita de allá de Colombia, que cumple 10 años, Rebeca Mandón Ahumada: fue un milagro desde su nacimiento, me estaba diciendo su madre; y hoy está cumpliendo 10 años, y está muy feliz, con mucha salud. Gracias a nuestro Padre celestial que le ha permitido la vida; y también a todos nosotros: colocarnos a vivir en este tiempo tan glorioso. Y a todos los que cumplan año este mes: que Dios los bendiga también grandemente.

Y a todos los que nos están visitando: sean muy bienvenidos; y los que nos están viendo a través del satélite Amazonas y el satélite Eutelsat 8 en los diferentes países; y a todos los de aquí, presentes también, que Dios los bendiga también grandemente.

Para esta ocasión tenemos el tema:

EL TÍTULO DE PROPIEDAD

EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 27 de diciembre de 2003

Cayey, Puerto Rico

Escritura: Apocalipsis 10:1-11

Apocalipsis 10:1

1 Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

2 Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;

3 y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.

4 Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas.

5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo,

6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más,

[WSS] «de Redención», escribe él allí.

7 sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.

EL TÍTULO DE PROPIEDAD

EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA

[Dr. José B. Pérez] El Título de Propiedad es un Libro abstracto*. En el libro de Los Sellos, en la página 89, nos dice… (vamos a tener por aquí también este otro, así vamos viendo todos estos lugares; porque en cada uno de ellos vemos… acá está el otro). Allí nos dice el reverendo William Branham: página 89 del libro de Los Sellos:

*[Los Sellos, pág. 70, párr. 63]

138. Ahora, fíjense bien en lo que sucedió cuando Él hubo hecho esto. ¡Qué gran jubileo!

[JBP] A la derecha él escribe allí: [WSS] «el Año del Jubileo».

En este escribe a la derecha también: [WSS] «½ hora» (ahí arribita).

[138]. Esto es exactamente cuando son abiertos estos Sellos. En seguida veremos la media hora de silencio. Estamos empezando hoy y el domingo entrante terminaremos aquí mismo. Escuchen bien. Si están listos digan: “Amén”.

[JBP] En este escribe, a la derecha: [WSS] «La ½ hora de silencio en el Cielo».

[JBP] ¿Cuándo es? Cuando toma el Título, el Libro, y lo abre: comienza ahí la media hora.

Y escribe…, ahí escribe, en este también: [WSS] «Futuro».

139. Cuando Él hubo hecho esto, cuando toda la Creación estaba gimiendo y nadie sabía qué hacer, allí estaba Juan llorando…

[JBP] Ahí escribe: [WSS] «Juan llorando», a la derecha.

En todos escribe: [WSS] «Juan llorando».

[139]. … entonces se presentó el Cordero. El Libro estaba en las manos del dueño original porque el hombre había caído y perdido el Libro y no había otro hombre digno de tomarlo para redimir la Tierra. Ningún sacerdote, ni papa, ni nada, como dije anteriormente. Pero vino el Cordero… no fue ninguna virgen María, ni Santa Fulana ni San Mengano, sino el Cordero fue Quien vino, sangrando e inmolado, y tomó el Libro de la diestra de Aquel que estaba sobre el Trono. Y cuando vieron que en verdad había un Redentor… Todas las almas bajo el altar ([JBP] ahí encima escribe): [WSS] «6ta dimensión», los ángeles, los ancianos y toda la Creación vio que esto sucedió… ([JBP] Ahí a la derecha, hacia arriba, escribe también): [WSS] «todo está en el futuro». Ahora, todo esto queda todavía en el futuro. Esta noche Él todavía es un Mediador, pero esto le queda en el futuro.

[JBP] Ahí escribe: [WSS] «Todo está en el futuro».

Acá escribe: [WSS] «Queda en el futuro».

Y a la izquierda dibuja una Piedra Angular y las edades, y la flecha hacia la Piedra Angular.

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos.

140. Ahora, esos son los que están bajo el altar, que han orado desde hace mucho; ellos han orado por la redención, por la resurrección ([JBP] ahora, ahí dibuja una Estrella a la derecha); y ahora vemos estos ancianos vaciando las oraciones, porque ahora tenemos representante, tenemos un Pariente en el Cielo que se ha presentado para reclamar lo Suyo.

[JBP] Y ahí escribe: [WSS] «El Reclamo».

En este - en ese mismo párrafo que acabamos de leer, donde dice: “ahora, esos son los que están bajo el altar”, ahí encima también escribe: [WSS] «En la 6ta dimensión».

Y al final del párrafo que leímos, a la derecha, en el margen, dibuja una Estrella de David.

Y escribe a la izquierda de ese párrafo: [WSS] «Altar – oraciones».

[JBP] Ustedes saben que esto, así como uno arma un rompecabeza… Cuando se hablaba de la Enseñanza bajo Carpa, él me decía: [WSS] “Eso es un rompecabeza”. Ahora estamos entendiendo bien lo que es la Enseñanza bajo Carpa; y es un rompecabeza. Todo se va armando (porque está todo ahí); pero Dios lo quiso hacer así para que no hubiera imitaciones, ni se adelantara el enemigo para engañar a los escogidos. Hay una forma, hay una manera; y el único que lo puede armar es el Espíritu Santo.

Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios (¡Fíjense!) con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;

Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

[JBP] Ahí a la izquierda, arriba escribe: [WSS] «La Resurrección - querían volver».

141. Ellos querían volver, y aquí vemos que a la verdad vuelven para ser reyes y sacerdotes. ¡GLORIA A DIOS! Me siento tan glorioso hasta poder hablar en lenguas. Fíjense: Aquí parece que no tengo suficiente idioma para alabarle; necesito otro idioma que ni conozco.

[JBP] Y “otro idioma” lo subraya mucho, y lo circula, y escribe: [WSS] «Español».

Y aquí escribe, a la izquierda también: [WSS] «Reyes y sacerdotes».

Y en este escribe, a la izquierda también: [WSS] «Futuro», o sea que es en el futuro.

[WSS] «Resurrección».

Y escribe: [WSS] «Otro idioma».

Y miré, y oí voz de muchos ángeles…

142. Escuche qué grande jubileo estaban teniendo cuando vieron ese Cordero venir y tomar el Libro de la Redención, entonces sus almas clamaron ([JBP] y ahí a la izquierda escribe): [WSS] «Jubileo». Veremos esto más adelante. Todos se postraron y los ancianos vaciaron las oraciones de los santos. ¿Por qué? Allí estaba un Pariente en representación nuestra. Ellos cayeron sobre sus rostros y cantaron un cántico, diciendo: “Tú eres digno porque fuiste inmolado”. Ahora fíjense bien en estos ángeles.

[JBP] Ahí a la derecha escribe hacia arriba: [WSS] «Las oraciones».

Y miré, y oí voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los animales, y de los ancianos; y la multitud de ellos era de millones de millones,

Que decían en alta voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder y riquezas y sabiduría, y fortaleza y honra y gloria y alabanza.

143. Qué jubileo tan tremendo hay en el Cielo cuando el Cordero sale del puesto de Intercesor para venir aquí para reclamar lo Suyo ([JBP] a la derecha escribe): [WSS] «Juan = la Novia / Reclamo». Lo que posiblemente sucedió con Juan es que vio su nombre escrito allí. Cuando estos Sellos fueron abiertos, él se contentó mucho.

[JBP] Escribe ahí, a la derecha también: [WSS] «El nombre en el Libro».

En este escribe, a la izquierda: [WSS] «Jubileo».

Abajo: [WSS] «Futuro» (en ese párrafo).

[WSS] «Juan vio su nombre escrito en el Libro».

[JBP] Ahora miren, si Juan, cuando fue abierto ese Libro en el Cielo (y Juan representa a la Iglesia), y él se puso contento, lleno de júbilo, porque vio su nombre allí, ¿qué ocurre cuando eso viene a ser manifestado, materializado, en la Tierra, cuando es abierto ese Libro, ese Sello, ese Séptimo Sello? La Iglesia-Novia, el individuo, automáticamente, el predestinado: ve su nombre allí. ¿Cómo lo puede ver? Porque ve lo que vio Juan: ve al León de la tribu de Judá, ve al Cordero.

Ahora vean, Juan vio a un Cordero. El anciano dijo: “El León de la tribu de Judá”. Pero, vean ustedes, es el mismo.

Ahora, la Iglesia-Novia lo ve en ese entrelace dispensacional, lo viene viendo como Cordero.

Ahora, cuando Él toma el Libro y lo abre, y lo trae a la Tierra y se lo entrega a un hombre: la Iglesia-Novia, por medio de la revelación, ve que es el Cordero —porque es el mismo Señor—, pero con la revelación y la apertura del Séptimo Sello comprende que es el León de la tribu de Judá.

Ahora miren, sigue diciendo aquí:

[143]. Escuche lo que dice:

Y oí a toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y que está en el mar, y todas las cosas que en ellos están, diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás. (¡Amén, amén, amén y amén!).

Y los cuatro animales decían: Amén. Y los veinticuatro ancianos cayeron sobre sus rostros, y adoraron al que vive para siempre jamás.

144. Esto sí que fue un jubileo ([JBP] y escribe encima): [WSS] «Año 50 del Jubileo» y un tiempo muy tremendo cuando aquel Cordero salió. ¿Ve usted? El Libro de los misterios aún en el Cielo está sellado. Usted dice: “¿Está mi nombre?”. No sé, ojalá. Y si su nombre está es que fue escrito allí antes de la fundación del mundo. Pero la primera cosa que representaba aquella redención fue el Cordero que fue inmolado desde antes de la fundación del mundo. Y Él tomó el Libro (¡GLORIA!), lo abrió y le quitó los sellos y lo envió a la Tierra a Su séptimo ángel, para revelarlo…

[JBP] Ahí dibuja una Estrella de David; y una flecha hacia la Piedra Angular.

Y escribe a la izquierda, en este… ¿Ven cómo está siendo reflejado en el reverendo William Branham…? (séptimo mensajero de la séptima edad de la Iglesia gentil bajo la Dispensación de la Gracia), esto que está ocurriendo aquí.

Y él escribe ahí a la izquierda: [WSS] «7mo Ángel dispensacional».

Ahí viene ya la revelación de lo Alto.

Ahora, es a ese séptimo Ángel Mensajero dispensacional que esto ocurre.

[144]. … lo abrió y le quitó los sellos y lo envió a la Tierra a Su séptimo ángel, para revelarlo a Su pueblo ([JBP] ahora, si es dado a un ángel mensajero, es porque está en medio de la Iglesia-Novia ese mensajero). Allí lo tiene usted. ¿Qué sucedió? Los gritos, las alabanzas, los aleluyas, los glorias a Dios porque uno fue hallado digno…

145. Y allí estaba Juan, quien había estado viendo todo esto, dijo: “Oí toda criatura en el cielo, la tierra y en el mar alabando a Dios, diciendo: ‘¡Amén, alabanzas, honra, sabiduría y poder sean para Él, Quien vive eternamente!’”.

146. ¡Qué tiempo tan maravilloso fue cuando fueron abiertos los Sellos! Debió haber sido que Juan miró hacia adentro ([JBP] y ahí encima escribe): [WSS] «al Lugar Santísimo» y vio más allá de la cortina del tiempo, y dijo: “Allí está Juan”.

[JBP] Lo que cada escogido de Dios en este tiempo final ha hecho: ha mirado más allá de la cortina del tiempo; y ahí dice: “¡Ahí estoy yo!”, y ahí menciona su nombre: “¡Ahí estoy yo!”; porque ya Juan lo hizo; y Juan representa, tipifica, la Iglesia-Novia.

[146]. Él estaba tan contento que dijo que podía oír todas las criaturas clamando en el cielo, en la tierra, y en el mar: “¡Amén, alabanzas, gloria, sabiduría, poder, fortaleza y riquezas sean para Él! ¡Amén!”. ¿Por qué fue así? Cuando la revelación vino…

[JBP] Y él escribe: [WSS] «La revelación de la 2da Venida» (ahí encima).

[JBP] Ahora, ¿ven cuándo es que usted puede tener la certeza que usted está escrito en el Libro de la Vida del Cordero? Cuando ha recibido la revelación de la Segunda Venida del Señor, y la ha recibido. Automáticamente eso lo sella a usted, y le da esa seguridad [de] que usted está ahí: escrito en el Libro de la Vida del Cordero.

[146]. Cuando la revelación vino, que el Cordero, el Redentor, nuestro pariente, había vuelto del Trono, donde era Mediador, y había vuelto aquí para tomar Su posesión. Escuche bien las palabras de este himno…

[JBP] Ahí a la izquierda escribe hacia arriba: [WSS] «Jubileo».

[146]. Ya pronto el Cordero tomará Su Novia,

Para estar siempre a Su lado;

Y allí todas las huestes celestiales estarán reunidas;

En verdad será una cosa gloriosa,

Al ver todos los santos vestidos de blanco inmaculado;

Y con Jesús reinaremos por toda la eternidad.

Oh, el Maestro nos llama ‘Venid a la cena’ (alimentarnos con la Palabra).

[JBP] Y él escribe a la izquierda: [WSS] «El Maestro / La Cena».

[JBP] Recuerden lo que leímos ayer, en el mensaje “¿QUIÉN ES ESTE MELQUISEDEC?”: [WMB] “Él es el Señor, y Él es el Maestro”*.

*[Estudio “La encarnación de la Palabra en los hijos de Dios”, 2025/feb/15 (sábado), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_): 65-0221E “¿Quién es este Melquisedec?”, párrs. 104-110] [Estudio Bíblico #490, 2025/feb/14-2 (viernes), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_): 61-0112 “Preguntas y Respuestas”, párrs. 451-452]

[146]. (Oh, hermanos, me hallo sin palabras para alabarle).

Podemos venir a la mesa del Señor a toda hora,

(Eso es por ahora, pero cuando Él sale de allí, entonces no habrá alimento).

Él alimentó a la multitud y convirtió el agua en vino.

A los hambrientos llama ahora: ‘Venid a la cena’.

[JBP] Y a la derecha, hacia arriba escribe: [WSS] «El que creyere».

147. Él fue Quien dijo: “El que creyere en mí, las obras que yo hago también él las hará”. ¡Oh hermano, qué cosa! El que prometió estas cosas en los últimos días, el que dijo estas cosas y que está ahora en el tiempo de la revelación de estas cosas, cuando se están dando a conocer, Él dijo: “Venid a la cena”. ¡Oh hermano, no deje que se le escape esto!

[JBP] Ahí, a la derecha escribe: [WSS] «Apoc. 19:1-10».

Y acá escribe: [WSS] «Futuro - Cena».

[Dr. José B. Pérez] En el mensaje “EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”, nos dice el doctor William Soto Santiago, predicado el 21 de febrero del 2016 aquí en Cayey, Puerto Rico, nos dice:

EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 21 de febrero de 2016

Cayey, Puerto Rico

[PÁG. 6] Allá todo fue sencillo y acá todo va a ser sencillo también; pero la revelación completa del misterio de la Segunda Venida de Cristo será revelada en una Gran Carpa Catedral que le fue mostrada al reverendo William Branham…

[JBP] ¿Dónde sería revelado el misterio de la Segunda Venida del Señor, que es el misterio del Séptimo Sello? En una Gran Carpa Catedral.

[WSS] … donde el Ángel del Pacto que libertó al pueblo hebreo, que le había aparecido a Moisés allá en una zarza que ardía y no se consumía, y le dijo: “Yo soy el Dios de tu padre (o sea, Dios de Amram; lo cual muestra que Amram era un creyente en Dios), y el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob…”.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, ¿cómo nos dijo el reverendo William Branham que venía la revelación al pueblo?, ¿cómo fue que él nos lo dijo que vendría esa revelación? Dice en la página 107 del libro de Citas, párrafo 929; dice:

[Cita 929: 63-0728 “Cristo es el misterio de Dios revelado ”, párrs. 198-199] [Estudio Bíblico #253, 2022/nov/06 (domingo), pág. 29 (f), pág. 183 (T1) / Estudio Bíblico #353, 2023/oct/22-2 (domingo), pág. 46 (f), pág. 192 (T4)]

929 - “[198] Y el vidente, el que predice, es divinamente vindicado, por cuanto lo que predice llega a suceder. (…) Esa es la vindicación. Así se sabe si es la verdad o no”.

[JBP] Ahora, en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, en esa fase, en esa - en ese tiempo en específico que él fue a esa actividad, esa fue una de las actividades tantas que él fue o que le fue permitido ir, y él vio allí esa manifestación. Por lo tanto, esa [fue la] vindicación de que todo lo que había sucedido antes de eso era el cumplimiento de lo que fue prometido que sería ese ministerio bajo Carpa.

Por lo tanto, esa Visión nos está mostrando allí: que todo lo demás, fuera de ese ministerio bajo Carpa, no es de Dios; está fuera de la perfecta voluntad de Dios. Porque en ese lugar que él fue, ahí estaba el ministerio cumpliendo lo que fue profetizado, lo que fue hablado por el precursor de la Segunda Venida del Señor, que sería la Venida del Señor a Su Iglesia, en el cumplimiento de ese Ángel que era diferente a los demás trayendo el Título de Propiedad a Su Iglesia; y allí estamos viendo ya la parte culminante de ese ministerio.

Por lo tanto, ya estamos viendo que ese es el único ministerio que llegará al final; porque fue visto —en visión— obrando no tan solo en favor de la Iglesia-Novia, sino en favor de las vírgenes fatuas y del pueblo hebreo también. Y él dice que la Tercera Etapa también cubre a los perdidos. Por lo tanto, él fue llevado al lugar donde la Columna de Fuego estuvo todo ese tiempo obrando en medio del pueblo, y él fue a esa actividad. Tan sencillo como eso.

¿Usted quiere seguir /a/ ese ministerio, el cual ya fue mostrado que culminará en esa actividad? Pues ya usted sabe dónde se va a conectar. ¡Tan sencillo como eso!

Pero ¿ven cómo Dios empieza todo en una forma progresiva?, y va dándonos cada vez más Luz, más Luz, hasta llegar a esa parte culminante.

Ahora, sigue diciendo:

929 - “199 Dios está hablando de nuevo Su Palabra a Su pueblo por medio de personas. Dios únicamente habla por medio del hombre. [Él dijo en Juan, capítulo 15]: ‘Yo soy la vid y vosotros los pámpanos’ ([JBP] ahí encima escribe): [WSS] «ramas». La vid no produce el fruto, sino las ramas ([JBP] y escribe): [WSS] «las edades»; ellas son las que producen el fruto de la vid. Y noten que siempre ha sido así”.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «La Vid obra a través de las ramas», hacia al lado, en ese párrafo.

Y encima escribe: [WSS] «Toda revelación viene por profeta».

[WSS] «El que predica, y llega a acontecer, esa es la vindicación de que es profeta».

Y otra línea, escribe: [WSS] «El profeta: Dios solo habla por medio del hombre».

Vuelvo a leer esos escritos encima:

[WSS] «Toda revelación viene por profeta».

«El que predica, y llega a acontecer, esa es la vindicación de que es profeta».

«El profeta: Dios solo habla por medio del hombre».

[Dr. José B. Pérez] De lo cual él aquí nos está hablando [“EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”]:

[WSS] [PÁG. 6] … [que] la revelación completa del misterio de la Segunda Venida de Cristo será revelada en una Gran Carpa Catedral…

[JBP] Y ya vimos cómo es que Dios va a revelar eso. Dice el hermano Branham que [WMB] “toda revelación viene por medio de un profeta”.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, en Los Sellos, en la página 72 del libro de Los Sellos, nos dice: “Ese fue el que cumplió con el requisito…”; en… a mitad de página, un poquito más abajo de la mitad:

72. Ese fue el que cumplió con el requisito. La Gracia de Dios produjo la Persona de Jesucristo. Ahora hallamos en este Libro que Dios ensanchó Su carpa…

[JBP] Él encima de ese párrafo escribe: [WSS] «Dios ensanchó Su Carpa».

Y a la derecha, hacia arriba, escribe: [WSS] «La Carpa».

[72]. … vino de ser Dios para ser un hombre, Él cambió Su linaje del Todopoderoso para ser un hombre y tomar la forma de hombre para poder morir y así redimir el linaje humano. Espere usted hasta cuando le veamos, sabiendo que no hay ninguno digno.

73. Ahora, hallamos que la palabra “redentor” viene de la palabra hebrea GOEL. Esta persona, el goel, era una persona que podía cumplir con los requisitos de la redención. Tenía que ser una persona con la habilidad de redimir ([JBP] ahí escribe): [WSS] «1» ([JBP] en “la habilidad” lo circula y escribe): [WSS] «1», con el deseo de redimir ([JBP] y escribe): [WSS] «2» ([JBP] y circula “deseo”) y tenía que ser el pariente próximo ([JBP] y circula “pariente próximo”, y le escribe): [WSS] «3». Dios, el Creador de los espíritus, bajó y se hizo nuestro pariente cuando se hizo hombre, para entonces tomar sobre Sí nuestros pecados y pagar el precio, y así redimirnos de nuevo a Dios. Allí está el Redentor.

74. Cristo ahora mismo ya nos ha redimido, pero todavía no ha venido a reclamar Su posesión.

[JBP] Abajo escribe: [WSS] «La Reclamación».

Aquí en este libro, a la izquierda, en el margen escribe:

[WSS] «Creador de los espíritus / Redimirnos de nuevo».

[74]. Puede ser que usted piense un poco contrario a eso, pero deténgase un momento y véalo bien. Él todavía no ha reclamado Su posesión. Ahora, si Él tomó el Libro de la Redención, entonces todo lo que Adán tuvo y perdió, Cristo lo redimió de nuevo. Así que ya lo redimió, pero no ha tomado posesión, y no lo puede hacer hasta el tiempo señalado ([JBP] escribe): [WSS] «posesión» ([JBP] a la derecha); entonces vendrá la resurrección…

[JBP] Arriba él escribe, en el margen arriba: [WSS] «El tiempo señalado».

[WSS] «El Libro de la Vida = El Libro sellado con 7 Sellos».

Y también escribe allí: [WSS] «La Resurrección = en el Reclamo».

Y eso es en la Dispensación del Reino. No podía ocurrir la resurrección en la Dispensación de la Gracia.

[74]. … entonces vendrá la resurrección y la Tierra será renovada de nuevo, y Él tomará la posesión que le pertenece desde que la redimió.

75. Todo esto, todo lo que Cristo hará en el tiempo del fin, está explicado en este Libro sellado con siete sellos, el Libro de la Redención; y nos será revelado durante esta semana ([JBP] y escribe): [WSS] «8vo Día» ([JBP] ahí encima) en los mensajes de los Siete Sellos, si Dios lo permite. Será revelado a medida que los Sellos nos sean abiertos, y entonces podremos ver claramente este gran plan de redención y podremos entender cómo y cuándo se efectuará. Todo está escondido en este Libro de misterios y está sellado con siete sellos; y el Cordero es el único que los puede abrir.

[JBP] Ahí a la derecha él escribe: [WSS] «Podemos entender».

Y a la izquierda hacia arriba, en dos oraciones escribe:

[WSS] «Lo que Cristo hará (en el fin)

está explicado en los Sellos».

76. Ahora, en Jeremías podemos ver cómo fue cuando él estaba por entrar en la cautividad, y el hijo de su tío tenía un terreno y él se lo compró, y el asunto fue sellado. También vimos eso de los sellos en las Siete Edades de la Iglesia. Un sello en el Antiguo Testamento fue un rollo y allí estaba el misterio escondido, luego se le ponía un sello alrededor y sobre ese sello se colocaba el reclamo a cierta cosa; luego el siguiente misterio fue enrollado sobre eso, cual fue la herencia, y por el otro lado se colocaba el sello y el reclamo a tal cosa.

[JBP] Y ahí dibuja a la izquierda una Estrella de David.

Y acá, en este, dibuja una Piedra Angular y las edades a la derecha.

Y donde dice: “y cuando se efectuará”, ahí una flecha hacia la Piedra Angular.

Eso está en el párrafo anterior, el dibujo que les acabé de mencionar.

[76]. Y así fue sucesivamente hasta que se formaba un rollo de pergaminos porque allá entonces no tenían libros como tenemos hoy, sino que estaban en un rollo, el cual se llamaba un PERGAMINO. Ahora, con un pergamino sellado…

[JBP] Miren a ver si consiguen…, hay un lugar, ahora que recuerdo, que él dibujó a la izquierda (lo hemos mencionado) un rollito, y le dibujó unos sellos; debe estar en este azul. Mire a ver si consiguen ese dibujo, para que los niños también vean; porque ellos conocen bien lo que es un libro, pero quizás un rollo y cómo era en ese tiempo…, eh…, vamos a ver si lo conseguimos rápido. No sé si fue este. En lo que consiguen, si es que es este, o puede haber otro…; sabía que estaba en este libro, miren, vamos a ver aquí si lo… rapidito lo hacemos. Eh…

Si en el tiempo de Pablo, o de los ángeles mensajeros, hubiese esta tecnología, hubiese sido más fácil para ellos; pero ellos, en la forma en que Dios les daba para llevar a cabo la Obra, pues era la forma mejor. Acá, pues, le damos gracias a Dios por la tecnología, que en una Obra como esta, tan rápida, pues todo eso lo ponemos en favor de la Obra.

Mira a ver si ahí se ve [se proyecta la foto en la pantalla –Ed.]. No sé si hay otro, azul, que él lo dibujó pero pegado, y una cintita saliendo de cada…, así como del rollo; pero este es el que encontré así rapidito (aquí en este libro), y está en, ese dibujo, para… Ah, ahí está la página: la 194 de Los Sellos, ahí encima es que está; y en ese párrafo él escribe ahí:

[WSS] «Los 7 pergaminos».

O sea, más abajito, ahí en el próximo párrafo.

[Dr. José B. Pérez] Miren, ahí, si pasamos un momentito ahí, a la 194, miren lo que él dice allí [Los Sellos] [PÁG. 194]:

15. Hallamos que el Cordero salió y tomó el Libro de la mano del que estaba sentado sobre el Trono y abrió los Sellos para revelarlos al pueblo ([JBP] ahí a la izquierda él escribe): [WSS] «abrió los Sellos para revelarlos al pueblo, a Su Iglesia». Los cuatro animales, los cuales vimos detalladamente en “Las Edades de la Iglesia”, que son los mismos que aparecen por toda la Biblia; ellos son los que anuncian la apertura de cada Sello. Notamos que es un Libro de Redención. Luego vimos claramente el Redentor semejante y Su Obra. Y por todos estos años pasados, Cristo ha hecho la Obra del Redentor semejante. Todos los que entienden eso digan: Amén.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, sigue diciendo aquí: en la página 73, donde nos detuvimos, a mitad de ese párrafo [Los Sellos]:

[76]. Ahora, con un pergamino sellado, se podía abrir un sello y ver el misterio, y quitarlo del rollo y ver cuál era el reclamo; y se quitaba el siguiente sello y se veía el siguiente reclamo. La cosa entera es de siete sellos conteniendo los misterios de Dios desde la fundación del mundo…

[JBP] Y escribe a la derecha hacia arriba: [WSS] «Los misterios de Dios».

Y a la izquierda escribe: [WSS] «Jubileo / Los misterios desde la fundación».

[76]. … y todo está bien sellado, y es revelado por siete sellos distintos que, con el favor de Dios, Él nos dejará abrirlos y ver a través del Libro para saber de qué se trata todo esto. Espero que tengamos una fiesta espiritual.

77. El misterio de la redención está sellado y no pudo ser abierto hasta el tiempo del Mensaje del último ángel. El pergamino allí está y sabemos que allí está, y sabemos que tiene que ver con la redención. Creemos que es la redención. Jeremías dijo que el rollo tenía que ser guardado “en un vaso de barro” (Jeremías 32:14). ¡Oh, qué cosa allí tan hermosa!

[Dr. José B. Pérez] En Corintios es que habla, miren (si lo consiguen donde dice: “En vaso de barro…”). Jeremías es que lo mencionó allí el hermano Branham, ahí nos habla… (en lo que consiguen esa otra Escritura): Jeremías, capítulo 32, verso 14:

Jeremías 32:14

14 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Toma estas cartas, esta carta de venta sellada, y esta carta abierta, y ponlas en una vasija de barro, para que se conserven muchos días.

[JBP] Y miren, ahí dibuja una Estrella de David a la derecha.

[Dr. José B. Pérez] Segunda de Corintios. Vamos a ir a Segunda de Corintios, capítulo 4; verso 7 dice:

2 Corintios 4:7

7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,

[JBP] Y ahí dibuja también una Estrella de David a la derecha.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, sigue diciendo [Los Sellos] [PÁG. 73]:

[77]. ¡Oh, qué cosa allí tan hermosa!

[JBP] Ahí a la izquierda escribe: [WSS] «Un vaso de barro».

[77]. ¡Oh, qué cosa allí tan hermosa! Podríamos hablar un buen tiempo…

[JBP] Vamos a ver aquí un momentito, en este libro, para ir a la par con… con lo que él nos escribió aquí. Sí, en este, miren, donde dice:

[77]. Jeremías dijo que el rollo tenía que ser guardado “en un vaso de barro”…

[JBP] Ahí encima escribe: [WSS] «en Jesús».

Y a la derecha, donde dice:

[77]. El pergamino se guardaba en un vaso de barro…

[JBP] Ahí a la derecha escribe: [WSS] «Apoc. 10:1-11».

[77]. ¡Oh, qué cosa allí tan hermosa! Podríamos hablar un buen tiempo sobre eso. El pergamino se guardaba en un vaso de barro —un vaso que en una ocasión llegó a ser carne (¡Gloria a Dios!); murió y luego resucitó y se mantuvo en el vaso de barro hasta el tiempo de la compra. ¡Esto es precioso!

78. Ahora todos estos mensajes son guardados hasta que este vaso de barro([JBP] y escribe): [WSS] «carne» ([JBP] encima de “barro”). Hasta el tiempo señalado por Dios, durante el tiempo del último mensajero sobre la Tierra. Toda esta gente ha dicho a través de las edades: “Yo sé que así es; yo creo que así es”. Ellos habían luchado con esto y habían producido estas otras cosas; por la fe lo creyeron. Pero ahora nos será traído en revelación y en vindicación por la mano de Dios. Así lo dijo Dios; Él lo prometió.

79. Ahora veamos el versículo 2. Ese es un tiempo muy largo para el versículo 1, pero ahora veamos el 2, probablemente no estaremos tanto en este.

Y vi un fuerte ángel predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro, y de desatar sus sellos?

[JBP] Ahí escribe: [WSS] «El Libro de…».

80. Ahora recuerde, leamos el versículo 1 de nuevo para juntarlo todo: “Y vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono (Dios). ¿Quién es Aquel? El dueño original del Libro de la Vida. Él, Dios, lo tiene en la mano. Cuando Adán perdió las cosas, todo volvió al dueño original y a Él pertenece todo. Ahora, Juan en la visión miró y vio “en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos”.

[JBP] Ahí a la izquierda escribe: [WSS] «Adán».

Y escribe: [WSS] «El Libro de la Vida = Los Sellos».

Y también a la derecha escribe lo mismo: [WSS] «Libro de la Vida = Los Sellos».

Con ese pedacito que había escrito: [WSS] «El Libro de…», luego escribió eso, más abajo.

81. ¿Ve usted? Por dentro. Ahora, cuando entremos a la apertura de estos sellos, usted verá que estas cosas están en la Biblia desde el principio, porque cada sello, o sea… la cosa entera, el misterio, está aquí en estos sellos. Todos los misterios de la Biblia están aquí en estos sellos ([JBP] y dibuja una Estrella de David a la izquierda) y los sellos no pueden ser abiertos hasta el tiempo señalado.

[JBP] Y ahí en… (una, dos, tres, cuatro) en cuatro líneas, hacia arriba escribe:

[WSS] «Todos los / misterios / de la Biblia / están en los Sellos».

[WSS] «Todos los misterios de la Biblia están en los Sellos».

Y en este dibuja una Estrella de David a la izquierda, también.

[81]. Todos los misterios de la Biblia están aquí en estos sellos y los sellos no pueden ser abiertos hasta el tiempo señalado. Se los probaré dentro de unos momentos.

82. Note ahora, el Libro está sellado. Por ejemplo: aquí está un misterio enrollado y su sello; luego otro está enrollado y un sello; otro es enrollado y un sello. Esto es el Libro de Redención, y todo junto forma el Libro que está sellado con siete sellos. La razón por qué están en el lado de detrás es porque está enrollado, el misterio sellado está por dentro. Por fuera apenas dice: “El jinete del caballo blanco, el jinete del caballo negro, etc.”. Pero el misterio del Libro entero está en esos sellos. Desde Génesis hasta Apocalipsis está el plan completo de la redención, y está revelado en estos siete sellos. ¡Oh, es un tiempo muy importante! Dios nos ayude a captarlo todo.

[JBP] Y ahí a la derecha hacia arriba escribe: [WSS] «El Plan de la Redención».

83. Ahora, en el versículo 2 está el Ángel Fuerte predicando en alta voz: “¿Quién es digno?”. Ahora, ¿digno de qué? Digno de tomar ese Libro. ¿Dónde está el Libro? Está con su dueño original porque fue canjeado por el primer hijo de Dios en el linaje humano. Cuando él canjeó sus derechos por oír más bien a Satanás, ¿qué hizo? Aceptó la sabiduría de Satanás en vez de la Palabra de Dios. Aquí sí podríamos detenernos un buen rato. Los hijos de Dios tomarán una idea que sale del seminario en vez de la Palabra de Dios, igual como hizo Adán. Él canjeó sus derechos. Y cuando él hizo esto, todo volvió directamente hacia atrás. ¿No puede ver usted dónde ha estado todo este tiempo durante las edades? Volvió directamente al dueño original. Y ahora Juan en el espíritu, parado en el Cielo, acaba de ser levantado de entre las edades de la Iglesia; en el capítulo 4 fue levantado porque le fue dicho: “Sube acá porque te voy a mostrar las cosas que vendrán”. Y él vio uno sentado sobre el Trono con este Libro en la mano derecha. Piénselo bien.

[JBP] Ahí a la izquierda escribe: [WSS] «Apoc. 4».

(Y, a la izquierda [WSS] «Apocalipsis 4»).

Y a la derecha escribe: [WSS] «El Rapto – Apoc. 4».

[83]. Luego en este Libro estaba el título de la redención y estaba sellado con siete sellos. Luego vino un Ángel Fuerte predicando en alta voz: “¿Quién es digno de abrir el Libro y de tomarlo? ¿Quién es digno de abrir este Libro y desatar los sellos?”. ¿Ve usted? Juan vio estas cosas y el Ángel hizo esa pregunta: “¿Quién es digno? Dejad que él…”. ¡Oh hermano! Puede ser que simplemente me siento de esta manera, pero el Ángel dijo: “Dejad que él…”. Aquí está el Libro de la Redención, aquí está el plan de la redención, aquí está la única manera en que usted alguna vez podrá ser redimido, porque aquí está el título de la redención de los Cielos y de la Tierra ([JBP] y ahí a la izquierda, hacia arriba, en dos oraciones escribe): [WSS] «el Título de los Cielos y de la Tierra». “Dejad que alguien se presente, si quiere; que ahora hable o para siempre se quede callado; dejad que se presente para reclamar este Libro. ¿Quién es digno de hacerlo?”.

84. Entonces Juan dice que no hubo hombre en el Cielo digno de hacerlo; tampoco hubo digno sobre la Tierra, ni entre los que estaban debajo de la tierra (los que habían muerto) no hubo ninguno digno. No fue hallado ninguno digno. La llamada del Ángel era para que se presentara el Redentor semejante. Dios dijo: “Yo tengo una ley por medio de la cual un redentor semejante puede ser un sustituto; ahora, ¿dónde está este Redentor semejante?”. ¿Quién tenía la capacidad de tomar el Libro? Entonces desde Adán, a través de todos los profetas y apóstoles, no hubo nadie hallado digno. Eso es algo muy tremendo. No hubo nadie en el Cielo, ni sobre la Tierra, ni uno de entre los que habían vivido antes. Allí estaba Elías, Moisés y todos los apóstoles, y todos los que habían muerto; estaban todos los hombres santos como Job, y los sabios. Todos estaban presentes y nadie era digno ni aun de mirar el Libro…

[JBP] Ahora vean, ahí estaba Elías, ahí estaba Moisés; y él dice que en el fin del tiempo enviaría el ministerio de Elías y el ministerio de Moisés. No es que los va a enviar a ellos en los cuerpos donde ese ministerio operó, sino que viene el ministerio que operó en ellos.

[84]. Todos estaban presentes y nadie era digno ni aun de mirar el Libro, mucho menos de tomarlo y romper los sellos. Ahora ¿dónde está el Papa y los demás? ¿Dónde está el obispo? ¿Dónde está nuestro mérito? Nosotros somos nada.

85. Él pidió que el Redentor semejante apareciera si le fuera posible. Juan entonces dijo que no había ningún hombre digno. No quiere decir que no había personas dignas como por ejemplo el Ángel Gabriel o Miguel…

[JBP] Y escribe a la izquierda hacia arriba: [WSS] «Gabriel y Miguel».

Y a la derecha, acá también en este, escribe: [WSS] «Gabriel, Miguel».

[85]. … pero recuerde también que tenía que ser uno semejante a nosotros. Recuerde, Juan dijo que no había HOMBRE digno, no dijo ángeles o serafines; ellos no habían pecado, estaban en una categoría completamente aparte; nunca habían caído; pero este tenía que ser un Redentor semejante. No había hombre digno, porque no había hombre redimido.

[JBP] Arriba él escribe:

[WSS] «No había hombre redimido en un cuerpo eterno, todo estaba perdido y Juan lloraba».

Eso en la parte de arriba:

[WSS] «No había hombre redimido en un cuerpo eterno, todo estaba perdido y Juan lloraba».

[85]. No había hombre digno, porque no había hombre redimido. No había hombre digno ni aun de mirarlo. Tenía que ser uno semejante a los humanos. El Ángel lo llamó pero no fue hallado en ningún lugar; nadie era digno, ningún obispo ni arzobispo, ni sacerdote, ni ninguna jerarquía, no había nadie con la santidad ni aun de mirar el libro. Eso es muy duro pero es exactamente lo que dice la Biblia. Y únicamente estoy citando lo que dijo Juan.

86. La Biblia dice que Juan lloró mucho.

[JBP] Acá, en este otro, en ese párrafo anterior, dibuja una Estrella de David.

También escribe: [WSS] «Hombre redimido».

[86]. Ahora, ha habido aquellos que han enseñado sobre esto, y en una ocasión escuché un hombre que dijo: “Juan lloraba porque vio que él mismo no era digno”. Cualquier persona bajo la unción del Espíritu Santo sabría que esa no era la razón. Aquí está mi pensamiento sobre por qué lloraba Juan. Era porque si no había ninguno digno de abrir el Libro de la Redención, entonces la Creación entera estaba perdida. Así se encontraba la situación a la luz de la ley de Dios y, desde luego, Dios no puede ir en contra de Su propia ley.

[JBP] Acá escribe: [WSS] «Juan lloró / Todo perdido».

Y también dibuja una Estrella de David ahí a la izquierda.

87. Dios requería un Redentor semejante que fuera digno y que tuviera la habilidad y la sustancia para hacerlo; y el Ángel dijo: “Ahora deje que el Redentor semejante se presente”. Entonces Juan miró por toda la Tierra y debajo de la tierra, y no se halló a ninguno digno. Por eso toda la Creación estaba perdida. Con razón Juan lloró, porque todo estaba perdido ([JBP] y a la derecha dibuja una Estrella de David); pero su llanto no duró más que unos momentos, porque uno de los ancianos allí cerca, dijo: “No llores Juan”. Su llanto no duró mucho. Juan estaba pensando: “¡Oh, Dios! ¿Dónde está el hombre? [Allí están los profetas, pero ellos nacieron igual que yo]. Allí están los sabios y allá están los otros… Aquí no hay nadie”.

[JBP] Ahí a la izquierda, hacia arriba escribe: [WSS] «Todo estaba perdido si no aparecía el Redentor semejante: un ser humano».

[JBP] Ahora vamos viendo a dónde es que va… ¿Cuál es la finalidad de Dios al tomar el Libro?, ¿quién lo va a recibir? ¿Aquí en la Tierra quiénes lo van a recibir? ¡Todos nosotros!

Ahora miren:

88. “Yo quiero un hombre que tenga la habilidad para hacer esto, yo quiero un hombre que pueda redimir”. Pero tal hombre no se hallaba. Entonces Juan empezó a llorar porque todo estaba perdido, y lloró amargamente.

[JBP] Aquí me pasé del párrafo acá, que escribió también: en ese párrafo anterior, miren, ahí escribe a la izquierda…; por supuesto, la - el margen de ustedes a lo mejor ya se llenó, pero ahí pueden escribirlo a la derecha.

Él escribe: [WSS] «La Creación estaba perdida. Juan lloró».

Y dibuja una Piedra Angular y las edades, y dibuja una Estrella de David.

Miren, sigue diciendo:

88. “Yo quiero un hombre que tenga la habilidad para hacer esto, yo quiero un hombre que pueda redimir”. Pero tal hombre no se hallaba. Entonces Juan empezó a llorar porque todo estaba perdido, y lloró amargamente. Él estaba muy triste porque toda la Creación y todas las cosas estaban perdidas si no se hallaba esta persona ([JBP] y ahí dibuja una Estrella de David a la derecha). ¡Gloria a Dios! Si no hallaban uno que pudiera cumplir con ese requisito, todos los seres humanos, el mundo entero y toda la Creación estarían sin esperanza. Todo había caído: los derechos de la Vida Eterna, la Luz, y todos estos derechos habían sido confiscados, y ahora no había nadie que pudiera pagar el precio. En esto Juan empezó a llorar porque no había ninguno digno ni aun de mirar el Libro. Se necesitaba un ser humano ([JBP] y dibuja una Estrella de David a la izquierda), y Juan lloraba porque no había nadie digno y todo estaba perdido.

[JBP] Esto es bueno que lo vean desde ahora (mejor), para que vean cómo él está colocando esto aquí; y ahí pueden ver, nada más con esto, lo que él nos quiere decir ahí, en esta porción que acabamos de leer; miren, en la forma que él coloca esto aquí, con lo que escribió a la izquierda [se proyecta la foto en la pantalla –Ed.], con lo que es el significado de esos Dos Olivos. No sé si ahí se pueda ver o apreciar.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, vamos a ir un momento aquí al libro de Las Edades editado… (corrijo) sin editar, el grueso este, sin editar (tengo acá el folleto, que es donde él aquí nos escribió), en la página 663 (aquí en el folleto es la página 27), ahí en el párrafo 132 (aquí comienza igual, en el mismo párrafo). Del folleto es la página 27, del libro es la 663 [“APOCALIPSIS, CAPÍTULO CINCO, PARTE I”]:

[61-0611 “Apocalipsis, Capítulo Cinco, Parte 1”, párrs. 131-147]

131 Decimos, por ejemplo, si yo poseyera una parte de la propiedad y yo la perdiera, y yo la vendiera al hermano Neville, que es de [la] otra tribu, de Judá, o quizás lo vendiera a un forastero;. y él legítimamente la poseyera; él lo poseía, él podía entrar allí y labrarla y tomar los productos de ella y demás, pero él solo tenía el acta ([JBP] dibuja a la izquierda una Estrella de David). “Él no podía poseerla”, esa era una ley en Israel. Ahora, léanlo—leánlo en Levítico 25 y usted verá que ellos no podían poseerla legítimamente ([JBP] y ahí encima escribe): [WSS] «no tenían el Título de Propiedad», ellos solamente la tenían.

132 Bien, ahora, por ejemplo, mi hijo quería… Billy, allí atrás, quería tomar mi… venir a comprar este terreno. Bien, entonces, si el forastero o el hermano Neville o alguna otra persona lo poseía, estaba agarrando el acta de eso… ([JBP] Ahí encima escribe): [WSS] «usufructo». Ahora, si este era mi pariente cercano, era mi consanguíneo, él no podía tenerlo más. No, señor. Él tenía que entregarlo, sí, señor, cuando ese precio era pagado, cuando él le dio, digamos, veinticinco mil dólares por la parte de la propiedad.

[JBP] Ahora, encima aquí en el libro, en el folleto, él escribe:

[WSS] «El Libro de la Vida del Cordero». «Un título, un acta de usufructo, pero no el Título de Propiedad, que es el Libro de los Siete Sellos».

133 Bien, entonces, digamos, el hermano Tony vendría y diría: “Hermano Neville, compraré la propiedad del hermano Branham”. Él no podría hacerlo.

El hermano Neville diría: “No, señor, yo no quiero venderla”.

—“Bien, ¿qué daría usted por ello?”.

—“Veinticinco mil”.

—“Bien, yo le daré treinta y cinco mil. Le daré tanto y tanto”.

—“No importa lo que usted quiera. Yo no quiero venderla, quiero retenerla”.

134 Pero Billy Paul podría venir y decir: “Yo quiero la propiedad de mi papá, aquí están sus veinticinco mil”. Él tenía que soltarla ([JBP] a la izquierda dibuja una Estrella de David). Eso es correcto, porque esa era una ley.

135 ¡Oh, aleluya! Yo espero que ustedes, cristianos, lo vean. Somos la sal de la tierra. Dios dio esto a Sus hijos. Él nos dio la jurisdicción sobre toda la naturaleza, todos los animales, toda la vida en todo lugar.

[JBP] Dibuja a la izquierda una Estrella de David.

Y a la derecha hacia arriba escribe, en dos líneas:

[WSS] «La herencia de los hijos de Dios / en el Año del Jubileo».

[WSS] «La herencia de los hijos de Dios en el Año del Jubileo».

[135] Pero Adán, nuestro padre, se lo entregó a Satán. ¿Pero a dónde ha llegado eso? A su Dueño legítimo, a Dios, Quien lo hizo. ¡Amén!

136 No es de maravillarse que Juan dijo: “Lloré amargamente”, porque él no podía hallar a alguno que fuera digno para redimirlo. El hombre debe ser digno. Juan dijo: “Lloré amargamente cuando nadie podía tomar el Libro o mirarlo, o romper los sellos”. Él dijo: “No… ningún hombre ni en el Cielo, ni en la Tierra, ni debajo de la tierra, ni en ningún lugar”.

137 “Ningún hombre”. Ahora, él nunca tomó en cuenta a los Ángeles ([JBP] ahí escribe a la izquierda): [WSS] «Gabriel». Recuerden, esta tierra no fue dada a los Ángeles, ella es la herencia del hombre. Gabriel era digno, seguro; alguien más era digno, Miguel pudo haberlo sido; eso es, él pudo haber sido digno para de hacerlo, pero no había ningún hombre digno. ¿Ven? Y Juan lloró fuertemente.

[JBP] Y a la izquierda escribe: [WSS] «Juan lloró».

138 Alguien dijo: “Porque él mismo no se encontró digno”. Eso no es así. El hombre estaba bajo la influencia del Espíritu Santo, él no podía hacer un error como ese. Pero él - él era… él - él era… Él no era digno solamente, él no podía hallar a nadie digno.

139 Así que entonces él dijo: “Un anciano salió, o un Ángel fuerte, dijo: ‘No llores, porque el León de la tribu de Judá (Amén), la Raíz de David, ¡Él ha vencido!’”. ¡Amén! “Conquistó”, en otras palabras: “¡Él es digno de tomar el Libro!”.

[JBP] A la izquierda dibuja una Estrella de David.

Y escribe hacia arriba: [WSS] «La raíz de David».

140 Recuerde, él no lo había visto hasta este tiempo. ¿Por qué? Él estaba sentado en una silla sobre el Trono allí, el Trono de Dios. Él estaba del lado adentro del santuario ([JBP] y escribe): [WSS] «El Lugar Santísimo». Él no lo había visto hasta este tiempo, así que Juan estaba esperando para ver un—un León salir, ¡pero él vio a un Cordero!

[JBP] Y él escribe a la izquierda: [WSS] «Lugar Santísimo, 7ma dimensión».

141 Allí lo tienen, hermanos. A través de mansedumbre, a través de dulzura, a través del Espíritu Santo, allí conquistamos. No algún gran y poderoso e intelectual gigante, sino el que puede humillarse a sí mismo es el hombre que conquista. El hombre que puede ser echado de aquí para allá y todavía ser un siervo de Cristo, ese es el conquistador.

[JBP] Y él encima de ese párrafo escribe: [WSS] «El Conquistador — El León: un hombre».


142 Ahora, él dijo: “Él ha vencido. Él es digno de tomar el Libro y abrirlo y desatar
los Sellos”.

[JBP] A la derecha dibuja una Piedra Angular y las edades.

142 Ahora él dijo: “Él ha vencido. Él es digno de tomar el Libro y abrirlo y desatar los Sellos”.

143 Ahora, vamos a hallar un poco después, quizás hoy no, lo que estos siete sellos contienen, lo que ellos hicieron.

144 Ahora, trataremos un poco sobre “redención”. Antes—antes de que esta persona pudiera ser… podría redimir, la primera cosa, él tenía que ser digno ([JBP] ¿primero tenía que ser qué?, digno), él tenía que ser la clase correcta de persona. Así que esto fue cumplido cuando Jesucristo nació, un nacimiento virginal, porque Él era Dios.

[JBP] Y nosotros hemos nacido de nuevo. Ahora, vayan a la par con él:

[144] Él era Dios mismo hecho hombre. Él era Dios en carne humana. Él tenía que ser digno; y la Sangre virginal ([JBP] y escribe): [WSS] «nacimiento» de Jesucristo lo hizo digno. Ahora, encontramos que si usted quiere ir a través de las Escrituras acerca de eso, Primera de Pedro 1:18 al 20, si ustedes tienen en mente las Escrituras. Él tenía que ser digno.

[JBP] Ahí escribe hacia arriba, a la izquierda: [WSS] «Él tenía Sangre Divina, como Adán».

[JBP] Ahora, con el nuevo nacimiento, ya usted sabe qué Sangre corre por usted.

[144] Y Él fue, porque Él tomó en Sí mismo la forma de hombre. Él llegó a ser hombre, Él llegó a ser pariente por nosotros. Y allí encontramos entonces la parte hermosa de Dios Jehová hecho carne, y moró entre nosotros como el Digno.

[JBP] Ahora vean, Él fue digno de tomar el Libro porque llegó a ser hombre. Y nosotros somos dignos porque vinimos a este planeta Tierra en este cuerpo y nacimos de nuevo.

Ahora, ¿a dónde va el Libro? Él fue digno en el Cielo, en la séptima dimensión: se presentó en ese cuerpo glorificado y pudo tomar el Libro. Él fue hallado digno.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, en el libro de Los Sellos, en la página 114, vamos a ir, en donde las Escrituras van a tomar un lugar aquí; miren (en este libro también, dejarlo aquí abierto), página 114 abajo:

71. Y noten que cuando fue abierto el Primer Sello en la forma simbólica, hubo un trueno; entonces ¿qué había de suceder cuando fuese realmente abierto? Hubo un trueno cuando el Cordero abrió el Sello. ¿Y qué fue revelado? Todo no fue revelado de una vez; pues primero fue Dios, luego en un símbolo y finalmente fue revelado; las tres cosas. Salió del Trono; y en el principio no pudo ser visto ni oído ni nada porque estaba sellado. La Sangre del Cordero pagó el precio; y cuando Él habló hubo un trueno, y salió un jinete sobre un caballo blanco; pero eso todavía era un símbolo ([JBP] ahí escribe): [WSS] «símbolo». Fíjense bien, porque Él dijo que sería dado a conocer en los últimos días. Viene en símbolo de iglesia. “Iglesia”, ¿entienden bien? Esto viene en símbolo de una iglesia; y saben que hay un sello, pero no saben exactamente lo que es todavía ese jinete sobre un caballo blanco; pero será revelado solamente en los últimos días cuando el Sello sea realmente abierto. ¿Abierto para quién? No para Cristo, sino para la Iglesia.

[JBP] Y él escribe ahí, arriba: [WSS] «Cuando el Sello sea realmente abierto».

¿Cuál Sello? El Séptimo Sello.

Y él escribe: [WSS] «El Libro de los 7 Sellos abierto para la Iglesia».

O sea… Miren, él escribe aquí también lo mismo:

[WSS] «Los Sellos abiertos, no para Cristo, sino para la Iglesia».

Y ahí en ese párrafo, al final, dibuja una Estrella de David a la izquierda.

Y acá escribe: [WSS] «Futuro».

También dibuja una Estrella de David, y una Piedra Angular y las edades.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, si él fue hallado digno, entonces los que están recibiendo ese Título de Propiedad ¡son dignos también! Ahora, ¿dónde es que dice…? En San Lucas, capítulo 21, vamos a ver, en donde dice que “seamos tenidos por dignos”; capítulo 21 de San Lucas, verso 34, miren, dice:

San Lucas 21:34

34 Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

35 Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

[JBP] ¡Hemos sido hallados dignos para Él revelarnos estos misterios y darnos a conocer el misterio de Su Venida!

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, sigue diciendo aquí: en el libro de “LAS EDADES” sin editar (voy por el párrafo 149) [“APOCALIPSIS, CAPÍTULO CINCO, PARTE I”]:

145 “Él venció”. Dios tomó la forma de carne humana, Él vino a la Tierra, nació como un bebé y caminó entre nosotros. Y por medio de Su Sangre santa Él venció.

146 Ahora, en el Antiguo Testamento, cuando un hombre iba a reclamar lo suyo, ¿qué hacía él? Él tomaba a un anciano, diez ancianos, e iba a la puerta y presentaba lo que él iba a hacer, para redimir lo que él había perdido, y mostraba quién era él, él iba a dar un testimonio. Encontramos esta hermosa historia aquí (como yo tenía una nota aquí para no olvidarla, estando nervioso esta mañana) sobre Rut, el pariente y Booz. Repasamos esto no hace mucho. Quiero que ustedes noten las tres etapas de este descanso.

147 Quiero que ustedes noten el descanso de la Iglesia, exactamente la misma cosa. Ahora observe. El primer lugar que hallamos, como todos nosotros hemos oído ese sermón: “El Pariente Redentor”, Dios fue hecho carne para llegar a ser el Redentor. Él era la Persona aquí en el capítulo 5—en el capítulo 5; dijo…

[JBP] Ahí él escribe a la izquierda: [WSS] «Apoc. 5 = Voz reclamando».

Y abajo, aquí él escribe: [WSS] «Dios hecho carne = el Pariente Redentor».

[147] … en el capítulo 5; dijo:

Y ninguno podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro, ni mirarlo.

Y yo lloraba mucho, porque no había sido hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.

Y uno de los ancianos me dice: No llores: he aquí el león de la tribu de Judá, la raíz de David, que ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos”.

Él es el Único, Él es al que estamos esperando.

[JBP] Y escribe a la derecha: [WSS] «El León».

Y arriba escribe aquí:

[WSS] «Noemí — Israel.

Rut — la Novia.

Booz — Cristo».

También escribe allí: [WSS] «Elimelec».

[Dr. José B. Pérez] Ahora, vamos a seguir aquí, donde nos detuvimos, del libro de Los Sellos, estábamos en la página… ¿76 era? 76; ya ahí en la parte de abajo; dice [PÁG. 76]:

89. Entonces procedió la voz de uno de los ancianos parados en medio de los cuatro animales y todas las huestes celestiales, y dijo: “¡Juan, no llores!”. (Oh, hermano, la gracia de Dios). “Juan, no se quebrante tu corazón, no llores más, porque el León de la tribu de Judá, la raíz y el linaje de David, Él ha prevalecido”.

[JBP] Abajo, a la derecha, en la página 76, escribe: [WSS] «El León».

Y dibuja una Estrella de David.

Y arriba, en la 77 arriba, escribe: [WSS] «Raíz y linaje de David».

En la 76 acá, escribe abajo: [WSS] «Uno de los 24 ancianos».

Ahora, sigue diciendo:

[89]. Prevalecer quiere decir que alguien ha luchado y ha vencido al enemigo. Allá en el huerto del Getsemaní cuando la sangre caía de Su rostro, allí estaba venciendo ([JBP] aunque parecía lo más terrible, lo más difícil, para Jesús, allí Él estaba venciendo). “El León de la tribu de Judá y la raíz de David ha prevalecido, ha vencido”.

[JBP] Y ahí a la izquierda escribe: [WSS] «León».

[Dr. José B. Pérez] Ahora, sigue diciendo aquí, en este mensaje que comenzamos a leer, de /“EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA”/ “EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”; sigue diciendo:

[WSS] (…) [PÁG. 25] El Libro de los Siete Sellos o sellado con siete sellos, es el Libro de la Vida del Cordero, donde están escritos los nombres de todos los creyentes en Cristo que formarían Su Iglesia; están escritos desde antes de la fundación del mundo.

También está la sección llamada el Libro de la Vida, de donde pueden ser borradas algunas personas, pero esas personas no son los elegidos de Dios, los escogidos de Dios nacidos de nuevo. Esas personas…

[JBP] Vean, pueden estar escritas en el Libro de la Vida y no haber nacido de nuevo.

[WSS] Esas personas están en la otra sección llamada el Libro de la Vida; el mismo Libro pero con otra sección. De ahí es que son borrados los que blasfemen al Espíritu Santo, que son los que le achacan al diablo las obras que Dios hace en los diferentes tiempos, y sobre todo, para este tiempo final.

[JBP] O sea, son los que en este tiempo final hacen eso, y le achacan que eso que está pasando en una Gran Carpa Catedral es del diablo, que es un impostor, que es un usurpador, y todas esas cosas; ahí están catalogadas estas personas…

[WSS] Por ejemplo ([JBP] vean, pasó lo mismo en el tiempo de Jesús), cuando le dijeron a Jesús que Él era Beelzebú y por el dedo de Beelzebú echaba fuera demonios, estaban blasfemando a Jesús, en donde estaba el Espíritu Santo encarnado. Pero Cristo dice: “Cuando venga el Espíritu Santo (el cual vino el Día de Pentecostés a Su Iglesia), cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no le será perdonado ni en este siglo ni en el venidero” [San Mateo 12:31-32]. O sea, no le será perdonado en el tiempo allá del Día de Pentecostés ni en la Dispensación de la Gracia, ni le será perdonado en ningún tiempo; o sea que ya cruzó la línea entre misericordia y gracia, y ya no hay oportunidad para esa persona.

[JBP] Y se ponen a decir y a bromear con eso: “Los burladores, los burladores”. Sigan con esas bromitas… ¡Ahí están catalogadas esas personas!

[WSS] Y los que trataren mal a los hijos de Dios también serán borrados de esa sección, si están en esa sección.

Pueden ser de las vírgenes insensatas; y si son insensatas, pues hay insensatos que, como las vírgenes insensatas no tomaron aceite, no tomaron el Espíritu Santo, cometen errores; y un error de esa naturaleza le costará que su nombre sea borrado del Libro de la Vida.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren en el libro de Las Edades editado: en la página 422 nos dice el reverendo William Branham… De este otro…, aquí es la…, vamos a ver aquí…, acá en la 426, dice: “Ahora, fíjense bien…”. No sé si es en la misma página, donde empieza [PÁG. 419]:

27. Ahora, fíjese bien en esta doctrina de Balaam. Dese cuenta, sobre todo, que ella es la maniobra circunspecta de un clero corrupto tratando de traer a la gente a ellos mismos…

[JBP] Si confirman la página para que tengan la misma…, donde empieza a decir: “Ahora, fíjense bien en esta doctrina de Balaam”. Aquí es la 422. ¿Esa es? 419 es la de ustedes entonces, para que sigan; 419. Acá es otra página también.

27. Ahora, fíjese bien en esta doctrina de Balaam. Dese cuenta, sobre todo, que ella es la maniobra circunspecta de un clero corrupto tratando de traer a la gente a ellos mismos, guiándola deliberadamente al pecado de incredulidad. La doctrina nicolaíta fue la corrupción del clero cuando se esforzaban por obtener poder político entre ellos mismos; mientras que el balaamismo es el acto de sujetar a la gente a un sistema de credos y adoración para así retenerlos. Ahora, fíjese bien en esto. ¿Qué fue lo que unió a la gente con la iglesia nominal y lo que destruyó a esta gente? Fueron los credos y dogmas convertidos en afirmaciones de la iglesia. Fue la doctrina de la Iglesia Católica Romana. No les fue dado el alimento verdadero —la Palabra; les fue dado más bien el alimento que procedía de adoración de ídolos, el paganismo babilónico forrado en terminologías cristianas. Y ese mismo espíritu y doctrina están ahora mismo entre todos los protestantes, y se llama DENOMINACIÓN. Nicolaísmo es organización, humanizando el liderato de la iglesia, y, en efecto, echando fuera al Espíritu. Balaamismo es denominacionalismo, lo cual toma el manual eclesiástico en vez de la Biblia. Y aún en esta hora tan avanzada, muchos de los hijos de Dios están enredados en el lazo de denominacionalismo, y Dios está clamando:

Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas.

Apocalipsis 18:4

28. ¿Ve usted? Ellos son ignorantes. Pero si el rapto llegara a suceder en este mismo instante, la ignorancia no sería ninguna excusa en el juicio de Dios, por estar en las filas del enemigo.

[JBP] O sea que usted debe saber en qué camino está y en qué fila está, quién es su líder.

¡Nuestro Líder es el Espíritu Santo! Pero cuando usted coloca a otro líder por el Espíritu Santo, ahí está en esta carretera, en esta vía, en esta fila.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, hay un mensaje que nos predicó el doctor William Soto Santiago, el… (vamos a ver aquí) en el 2009, 21 de febrero del 2009, San Pablo, Brasil, “EL QUE REVELA LAS COSAS SECRETAS”; él dice:

[Mensaje de estudio del domingo, 9 de febrero, 2025]

EL QUE REVELA COSAS SECRETAS

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 21 de febrero de 2009

São Paulo, Brasil

[PÁG. 12] Eso es igual que cuando una persona ve cosas que colocan en internet negativas en contra de otra, y entonces llama a otras personas, corre la noticia para otras personas, y les dice: “Entra a tal página y mira todo lo que están [haciendo] diciendo en contra de tal persona”; y llama a muchas amistades, y esa página se convierte en la página principal. Y cuando hunden - ponen el nombre de esa persona, la primera página que aparece es esa: todo lo negativo que hablan en contra; y eso le hace daño a esa persona.

La ignorancia no libra de responsabilidad a la persona. Los ignorantes son tontos, y los tontos no tienen promesa de bendición.

Miren la mujer de Lot: Dios les había dicho que no miraran hacia atrás, y ella miró [Génesis 19:17-26]; eso no le excluyó de responsabilidad. Dios no tenía que decirle qué le iba a pasar si miraba. Cuando Dios dice algo, explique lo que va a pasar o no, va a pasar.

A Adán le había explicado que si comía del árbol de ciencia del bien y del mal: moriría; pero no se lo explicó a Eva; fue Adán después el que se lo explicó a ella; porque Dios se lo explicó a Adán cuando Adán estaba en su cuerpo angelical.

[JBP] Ahora, vean lo delicado que es el uno estar en las filas del enemigo.

[Dr. José B. Pérez] Ahora vean, sigue diciendo aquí, en “EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”:

[WSS] [PÁG. 26] También los idólatras. Cualquier persona que se torne a la idolatría, si tiene su nombre escrito allí, también será borrado; a menos que se arrepienta con tiempo: si está en la idolatría y viene a los Pies de Cristo, entonces adquiere misericordia, aunque venga a pertenecer a la sección de las vírgenes insensatas en el Libro de la Vida.

Y a los que, como Judas Iscariote…, que estaba escrito en la sección del Libro de la Vida, no en la sección del Libro de la Vida del Cordero. También habrá Judas que se levantarán en contra de la Venida del Señor en el Día Postrero, y que lucharán en contra de la Venida del Señor ([JBP] y no tiene que ser un ministro; eso representa a ministros y a personas también), como dice la Escritura en Apocalipsis, capítulo 19; esos también pasarán por la misma situación de Judas Iscariote: perderán la oportunidad de la vida eterna, como la perdió Judas Iscariote.

Así que podemos ver que el Libro de la Vida, que es el Libro de los Siete Sellos, tiene esas secciones: una, de los que nunca pueden perderse ([JBP] ahí estamos todos nosotros: la sección del Libro de la Vida del Cordero), porque son la simiente de Dios, los elegidos de Dios, los primogénitos escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, que escucharían la Palabra, la revelación divina, el Mensaje correspondiente al tiempo en que les tocaría vivir; el cual vendría de parte de Dios por medio de Su Espíritu a través del mensajero de cada edad.

Siempre es así. Cualquier persona puede decir: “Yo recibí el Mensaje del mensajero Noé y estoy construyendo un arca”. Ese tiempo ya pasó. Y si hubiera estado allá tampoco hubiera colaborado con Noé, porque está tratando de hacerlo él acá en un tiempo que no es el tiempo para el arca de Noé. Tiene que estar en la Edad, con el Mensaje correspondiente a esa Edad, dado por el Espíritu Santo a través del instrumento que Él tenga para ese tiempo. Tan sencillo como eso.

Con ese Mensaje Dios le abrirá las Escrituras y el entendimiento para comprender; y podrán escuchar en sus corazones y en sus oídos las palabras que le dijo Jesús a Pedro: “No te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los Cielos” [San Mateo 16:17].

[Dr. José B. Pérez] Miren, hay un lugar aquí, en donde el hermano Branham… Aquí está en español pero grande; aquí está en inglés también; pero miren, aquí en esta página de… este es el mensaje “EL SELLO DE PASCUA”, miren lo que el hermano Branham nos habla aquí: página 22 del mensaje: “EL SELLO DE PASCUA”, dice:

[65-0410 “El Sello de Pascua”, párr. 125]

125 Note: la Vida de Dios, lo cual en el griego fue llamada Zoe, moviéndose a través de ellos y en ellos, vivifica sus mentes a Su Palabra ([JBP] dibuja una Estrella de David a la derecha, y una a la izquierda). Ahora, déjeme decir eso rápidamente ahora. El Espíritu de Dios que se mueve entre el pueblo, vivifica la mente de la persona a la promesa de Dios. Vea, lo hace.

[JBP] Y miren el escrito que él coloca allí: [WSS] «Vivifica la mente a la Palabra prometida».

[JBP] El Espíritu Santo, vean allí: “No te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en el Cielo”; eso es el Espíritu Santo vivificando esa promesa en la mente de Pedro.

Ahora, en este tiempo final Él también vivifica en nuestra mente esa promesa, la hace viva.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, sigue diciendo él aquí [“EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”]:

[WSS] [PÁG. 27] ¿Qué fue lo que vio Pedro? Que Jesús era el Hijo de Dios, el Mesías, el Mesías en Su Venida para ese tiempo. Ellos no conocían [la] Primera y Segunda Venida de Cristo; pero las profecías hablan de cosas que corresponden a la Segunda Venida de Cristo.

[JBP] Y más adelantito él dice…, sigue diciendo:

[WSS] (…) [PÁG. 28] Si viene la Piedra Angular, que es el Mesías, tiene que haber una Edad de Piedra Angular; y si no la hay, la forma.

Es ahí, en esa Edad de Piedra Angular, que Dios va a revelar el Nombre Nuevo del Señor; pues dice Cristo por medio de Su Espíritu, que escribirá sobre él el Nombre de Su Dios, el Nombre de la Ciudad de Su Dios y Su Nombre nuevo. Y si Él lo dice, así es. Aunque no lo entendamos, lo creemos, y después lo entenderemos.

Por lo tanto, tenemos que estar preparados para esos momentos gloriosos que están prometidos para los creyentes en Cristo de este tiempo final.

[Dr. José B. Pérez] En el mensaje “YA SALIDO EL SOL”, nos dice el reverendo William Branham; en la página 36 de este mensaje, dice:

[65-0418M “Ya salido el Sol”, párrs. 246-250]

246 Como fue prometida la experiencia pentecostal hoy, y la Venida del Espíritu Santo en estos días finales, es como el abstracto para un título de propiedad. ¿Ven?

247 Ahora, usted puede obtener un título. Seguro. ¿Ven? Usted puede conseguir el título de un lugar, pero eso aún no dice que sea suyo, no señor. Alguién más allá atrás podría entrar y poner una reclamación en eso. Pero cuando usted obtiene un abstracto, eso muestra que todo lo que estuvo alguna vez en contra, está borrado, [directo atrás] desde la fundación ([JBP] ahí a la derecha escribe): [WSS] «Reclamo / Abstracto».

248 Y cuando un hombre ha dicho que cree la Palabra, y entonces cuando el Espíritu Santo viene, eso es el Abstracto al Título. Y eso te da permiso —cuando tengas ese Abstracto— que cada pizca de eso te pertenece, y toda cosa en ello te pertenece.

[JBP] En un mensaje por aquí vi también un lugar en donde… este mensaje “POSEYENDO TODAS LAS COSAS”*; ahí lo traje para… solamente esa parte, porque si entramos… queremos aprovechar al máximo. Miren, en la página (de este mensaje), la página 16, ahí nos habla, para que lo anoten por allí; y él escribe al frente:

*[62-0506 “Poseyendo todas las cosas”]

[WSS] «Un Título de Propiedad de todo el universo es heredero».

[JBP] O sea, de todo. Y recuerden que está todo volviendo al Edén.

[Dr. José B. Pérez] Ahora, sigue diciendo [“YA SALIDO EL SOL”]:

[248] Y eso nos da lo Abstracto: cuando el Espíritu Santo viene sobre ese Título de Propiedad que Dios vio [más] allá antes de la fundación del mundo, y lo puso el nombre en el Libro de la Vida; pero nació [por medio] de una mujer y un hombre, y sujeto al pecado ¡y culpable de pecado! Mas recibí el Título de Propiedad cuando creí en eso; mas cuando llega el Espíritu Santo, eso era el Abstracto de todo en mi contra — sea que mi madre lo hiciese, mi padre lo hiciese, mi abuela lo hiciese

249 Como el niñito epiléptico por el cual oré, hace unos minutos; eso viene a través del abuelo, la epilepsia cayó y sobre el niño, yo dije.

250 Pero cuando ha llegado el Abstracto, eso borra, omitió todo.

[JBP] Y ha llegado El Abstracto: omite todo eso. ¡Dios libre a todos mis hermanos que tengan ese problema de epilepsia! ¡Sea quitada esa enfermedad de su vida! (ya que él habló exactamente de eso aquí).

[250] Soy pues poseedor del Abstracto. ¡Amén! Y tan seguro como el Espíritu levantó a Cristo de los muertos, yo tengo un título abstracto, de que soy parte de ese Cuerpo, con lo Abstracto del Espíritu Santo, haciendo [ese cuerpo de Palabra vivir en sí] exactamente igual como eso hizo en Él, según Él prometió en el día final. ¡El Abstracto!

[Dr. José B. Pérez] Ahora, sigue diciendo aquí nuestro hermano William, un poquito más adelante…, o ahí mismo; dice [“EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”]:

[WSS] [PÁG. 28] El Libro sellado con siete sellos es el Libro de la Vida del Cordero, es el Título de Propiedad de la vida eterna, es el Título de Propiedad de toda la Creación, el cual perdió Adán y regresó a la diestra de Dios, para que el enemigo de Dios, el diablo, no lo lograra tomar a través de Adán; si tomaba del Árbol de la Vida, viviría eternamente. No era un árbol literal, es Cristo, el Árbol de la Vida.

En Apocalipsis nos dice algo muy importante, algo que no pudo obtener Adán. La pregunta sería: Si usted hubiera estado con Adán allá o hubiera sido Adán, ¿hubiera tratado de comer del Árbol de la Vida? Pues eso tenía que hacerlo él cuando el Árbol de la Vida se hiciera carne. Cuando apareciera el Ángel del Pacto que lo acompañaba, vestido de carne humana, ahí era el momento para comer del Árbol de la Vida.

[Dr. José B. Pérez] Aquí también, en este mensaje: “EL SELLO DE PASCUA”, en la página 41, ahí nos dice:

[65-0410 “El Sello de Pascua”, párrs. 248-250]

[248] Él no glorificó a Moisés, Él no glorificó a Elías, no se glorificó por Sí mismo, no glorificó otra cosa, pero vieron a Cristo glorificado. Y cualquier verdadero creyente, eso es lo que está en su corazón: glorificar a Jesucristo. Eso es lo que Él está tratando que la gente vea.

249 No es decir: “Bueno, si usted viene y se une a nuestro grupo, si viene y hace esto o hace aquello”. ¡Oh, no haga eso! No haga eso.

250 Vea la Palabra de Dios, lo cual es Cristo, engrandecido, y cumple la promesa de este día, en esta gran hora de resurrección. Y les da gozo [en] saber que estamos con Él, carne de Su carne y hueso de Sus huesos. ¡Qué gozo!

[JBP] Y él escribe allí:

[WSS] «Ver a Jesús glorificado = ver la Palabra encarnada en la 2da Venida de Cristo».

Lo vuelvo a leer:

[WSS] «Ver a Jesús glorificado = ver la Palabra encarnada en la 2da Venida de Cristo».

[Dr. José B. Pérez] Ahora, él sigue diciendo aquí, miren [“EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”]:

[WSS] (…) [PÁG. 30] “EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS” es el Título de Propiedad de los Cielos y de la Tierra, Título de Propiedad de toda la Creación; y es traído a la Iglesia en este tiempo final, en Apocalipsis, capítulo 10, por el Ángel Fuerte que desciende del Cielo, el cual es Cristo; el mismo que le apareció a Moisés y el mismo que se hizo carne en el velo de carne llamado Jesús, y el mismo que ha estado en Su Iglesia en Espíritu Santo, en cuerpo angelical, cubierto de esa Columna de Fuego que le acompaña.

[Dr. José B. Pérez] En este mismo mensaje “YA HA SALIDO EL SOL”, en la página 46, él nos dice allí:

[65-0418M “Ya salido el Sol”, párrs. 315-323]

315 Ahora, fíjense a la transfiguración. Cada uno de nosotros estábamos representados allí ([JBP] y escribe a la izquierda): [WSS] «estábamos allí representados». Allí estaban los santos vivos que fueron raptados, allí estaba Elías parado ahí; y allí se paró Moisés, los santos muertos ([JBP] a la derecha escribe): [WSS] «Apoc. 11:3-7, 7:2-17» ([JBP] y escribe): [WSS] «Moisés». [También] ambos tenían el poder vivificador. Sea que uno muriera, y el otro no muriese, todos ellos están ahí.

316 Noten. (¡Oh!). Miren lo que estamos ahora viendo en estos días finales, la misma cosa que Él prometió, Juan 14:12. Ahora fíjense. ¡Ciertamente!

La gente dice: “¿Usted reclama tener poder?”. ¡No, no, no!

317 Nosotros somos igual como aquellos en el Monte de la Transfiguración ([JBP] dibuja a la izquierda una Piedra Angular y las edades), ¿ven? Ciertamente. No reclamamos poder; pero nosotros como—como ellos estaban en el Monte de la Transfiguración, ellos no estaban diciendo, Moisés dice: “¿Ven quién yo soy?([JBP] ahí escribe): [WSS] «Monte de la Transfiguración». Y los discípulos dicen: “¿Ven quién yo soy?”. ¿Saben qué sucedió? Noten, vieron a Jesús glorificado. Eso es todo lo que querían ver representado, a Jesús glorificado.

[JBP] Arriba escribe: [WSS] «Jesús glorificado aparece con Elías y Moisés».

318 Y así lo es hoy; no trataremos de ser alguna persona grande. Nos importa lo que la gente diga acerca de nosotros. Nuestro nombre no es nada; es Su Nombre ([JBP] y escribe ahí): [WSS] «el Nombre». Nuestra vida nada es, es Su Vida; es Su poder, no el poder nuestro. Y solamente hay una cosa que amamos hacer, es verle a Él glorificado.

[JBP] Ahora, ¿cómo (él nos dijo allí)?, ¿cómo es que lo veríamos a Él glorificado? En Su Segunda Venida.

[318] Y ¿cómo puede ser? Cuando Él está glorificado en nosotros, hoy día le veremos a Él ([JBP] y escribe): [WSS] «en Elías» representado nuevamente como él era.

[WSS] «En Elías: Jesús glorificado», escribe también.

319 ¿Captaron eso? ¿Ven? nuestro deseo no es ser glorificados; nuestro deseo no es algún nombre grande; nuestro deseo no es favorecer a alguna iglesia, o hacer más en la escuela dominical, o tratar de traer dentro hostigándolos, ofrecer fiestas [de exclusiones] o traer estrellas, botones, o alguna otra cosa como esa. Ese no es nuestro deseo. Nuestro deseo es verlo a Él glorificado. ¿Glorificar qué? No con orgullo propio; sino en nosotros, nuestras vidas, para probar que Él vive, y viviendo en nosotros.

[JBP] Y escribe a la izquierda: [WSS] «Él vive».

Y a la derecha escribe: [WSS] «Jesús glorificado».

320 Si puedo quitarme de en medio, para así cuando no se piense ni aun de William Branham, y ustedes ni aun lo piensen, hasta que podamos ver a Jesús glorificado entre nosotros ([JBP] escribe al lado): [WSS] «Jesús glorificado». Verlo a Él, ese es nuestro deseo. Ese es el vivificar, nos da el poder vivificador; y nos da gozo al saber que estamos con Él, ambos, carne y hueso de Él, siendo la Novia de Él, y viendo Su mismo método vindicado, probando en nosotros que Él ahora se ha levantado de los muertos ([JBP] y él dibuja una Piedra Angular y las edades). ¿Ven?

321 Con razón Él dijo: “No temas”, porque ahora, noten, estamos redimidos por Él, y ahora levantados con Él. Eso es lo que la Pascua [de Resurrección] significa para la gente: levantados con Él. Noten, ahora tenemos Su Espíritu en nosotros, el Título de Propiedad abstracto, completamente pagado.

322 No, usted no dice ([JBP] ahí escribe): [WSS] «abstracto»: “Bueno, espero conseguirlo”. Usted ya lo ha hecho. No “Yo lo haré”. Ya lo ha hecho. Yo nunca lo hice, Él lo hizo por mí, ¿ven? No yo, Él. “Bueno, hermano Branham, ellos dicen…”. A mí no me interesa lo que ellos digan ahí. Él lo hizo por mí. Eso es lo que yo quiero, lo que me interesa.

323 Yo solo—yo solo le quiero ver a Él manifestado. ¿Cómo puede usted hacerlo?, ¿llamarle para que baje? No. Él está en usted. ¿Ve? Él está en usted. “Ahora bien, si puedo conseguir quitarme de en medio ([JBP] y él escribe allí): [WSS] «cómo hacer para que Él se manifieste (con Elías y Moisés)». ¿Cómo puedes Tú hacerlo? Por cuanto así Tú lo ordenaste: ‘Todo lo que el Padre me da, vendrá’”.

[JBP] Ahora miren esta declaración aquí tan tremenda, que él escribe atrás: [WSS] «El Título de Propiedad abstracto es el Espíritu Santo».

[JBP] Ahora, ¿dónde es que se iba a obtener esto? En el Lugar Santísimo. Ahí es donde el Espíritu Santo viene a la Iglesia-Novia —que es la etapa de la Edad de la Piedra Angular— encarnado; y en cada alma de cada escogido; porque lo tenían en las edades en el espíritu, y ha pasado al Lugar Santísimo: al alma de cada escogido.

Ahora, primero: en la Primera Venida del Señor se aceptaba y se creía en esa Obra; se recibía, se creía, y luego se llevaba a cabo una Obra.

[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, sigue diciendo aquí nuestro hermano William [“EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”]:

[WSS] [PÁG. 31] Y para el Día Postrero está prometido que Él vendrá por Su Iglesia para llevarla a la Cena de las Bodas del Cordero. Su Iglesia son todos los que estarán comiendo del Árbol de la Vida para vivir eternamente en el Reino de Cristo, el Reino de Dios, que será establecido en esta Tierra.

[Dr. José B. Pérez] En el mensaje “¿QUIÉN ES ESTE MELQUISEDEC?” nos dice… (vamos a buscarlo), en la página 24 (porque esto lo leímos ayer), una partecita aquí, dice:

[65-0221E “¿Quién es este Melquisedec?”, párrs. 105-108] [Estudio “La encarnación de la Palabra en los hijos de Dios”, 2025/feb/15 (sábado), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_)]

105 Noten que después de que la batalla se había acabado, Melquisedec le sirvió a Su hijo victorioso la comunión; piensen en eso, ¡parte de Sí mismo! Ahora queremos ver aquí en tipo. Aquí está en vista, la comunión. Después de la batalla, Él le dio de Sí mismo, porque la comunión es parte de Cristo. Y después de que la lucha ([JBP] escribe): [WSS] «las edades» se ha acabado, después de que ustedes ya se han cansado, entonces es cuando ustedes toman parte de Cristo ([JBP] y escribe): [WSS] «la Teofanía»

[JBP] Ahora, vimos allí eso del… “YA HA SALIDO EL SOL”, lo que allí nos fue hablado.

Y ahí escribe: [WSS] «Se hacen la Palabra».

Y dibuja una Estrella de David.

[105] … toman parte de Cristo, se hacen parte de este Ser. ¿Lo captan?

[JBP] Y ahí escribe: [WSS] «La encarnación de la Palabra en los hijos de Abraham».

106 Jacob luchó toda la noche, y no quiso soltarle hasta que Él le bendijo. Eso es correcto. ¡Luchó por la Vida! Y después de que la batalla se ha acabado ([JBP] y escribe): [WSS] «del 7mo Sello», entonces Dios les da a ustedes de Sí mismo ([JBP] y escribe): [WSS] «la Teofanía». Eso es Su verdadera comunión. El pan y la hostia solo la representan. Ustedes no deben de tomarla a menos que hayan luchado y se hayan hecho parte de Dios ([JBP] y escribe): [WSS] «nacidos de nuevo».

107 Recuerden, en este tiempo, la comunión nunca había sido instituida, sino hasta antes de la muerte de Jesucristo, cientos y cientos y cientos de años más tarde.

[JBP] Y escribe: [WSS] «La Comunión espiritual».

108 Pero Melquisedec, después de que Su hijo Abraham había ganado la victoria, Melquisedec se encontró con él y le dio vino y pan; mostrando que después de que esta batalla terrestre se haya acabado, nos encontraremos con Él en los Cielos y tomaremos la Comunión…

[JBP] Ahí dibuja una Piedra Angular.

Y escribe: [WSS] «“Sube acá”. Apoc. 4:1».

[108] … y tomaremos la Comunión otra vez. Será la Cena de la Boda. “Yo no tomaré más del vino, ni comeré del fruto, hasta que lo coma y lo beba con ustedes de nuevo en el Reino de Mi Padre”.

[JBP] Y escribe ahí: [WSS] «con Moisés y Elías».

[Dr. José B. Pérez] Sigue diciendo aquí nuestro hermano William [“EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”]:

[WSS] (…) [PÁG. 33] Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio en este estudio bíblico de: “EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”, que estaba en la diestra de Dios y le fue entregado a Cristo; y que lo trae a la Tierra en Apocalipsis 10 y lo entregará a un hombre, para que se lo coma y profetice sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. Y en Apocalipsis 11, aparece el ministerio profético de Moisés y Elías, hablando de las cosas que han de suceder.

[JBP] ¿Y dónde es que todo esto estará siendo dado a conocer, y ahora podemos decir que Dios está cumpliendo eso?

[Dr. José B. Pérez] Miren, en este mensaje… este que estoy leyendo es del 2003… (corrijo) 2016; y en el 2012, él nos dice en el mensaje: “DIOS VINDICANDO SU PALABRA EN CADA TIEMPO”, que fue predicado el 7 de julio del 2012, dice:

DIOS VINDICANDO SU PALABRA EN CADA TIEMPO

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 7 de julio de 2012

Cayey, Puerto Rico

Por ejemplo, la Visión de la Carpa Catedral es una Palabra prometida, una Palabra profética, que tiene que ser cumplida a y en medio del cristianismo en el tiempo final; y cuando estemos viendo esa promesa siendo cumplida, estaremos viendo la Palabra prometida con relación a esa promesa siendo vindicada, siendo hecha una realidad. Y los creyentes: disfrutando todas esas bendiciones, tanto de estar viendo lo que fue profetizado por el Espíritu Santo a través del reverendo William Branham…; y estarán disfrutando de las bendiciones que Dios esté dando en el cumplimiento de esa promesa, porque hay grandes bendiciones que Dios tiene para darle a Su Iglesia.

Por ejemplo, la fe para ser transformados y raptados será obtenida en el cumplimiento de la Visión de la Gran Carpa Catedral, donde los siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10, estarán hablándole a Su Iglesia y le estará revelando el Séptimo Sello, o sea, el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

[JBP] Y hay muchos que dicen: “No, los Truenos fueron hablados en el 74 al 77”. Vean cómo ahí la mente intelectual, la mente humana, puede tomar esa Palabra, y no obtienen la revelación de lo que fue traído; pero la mente espiritual, cuando ve el cumplimiento de esa Palabra, dice: “¡Esto era lo que yo estaba esperando! ¡Esto era lo que fue hablado! ¡Este es el cumplimiento!”.

[WSS] Por ejemplo, la fe para ser transformados y raptados será obtenida en el cumplimiento de la Visión de la Gran Carpa Catedral, donde los siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10, estarán hablándole a Su Iglesia y le estará revelando el Séptimo Sello…

[JBP] Recuerden, no hay contradicción en la Palabra. Como leímos hace poco: donde usted pueda ver una contradicción, ahí lo que hay es una revelación.

[WSS] … o sea, el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE UN HOMBRE

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 8 de julio de 2012

Cayey, Puerto Rico

Estamos en el tiempo en que de un momento a otro Cristo completará Su Iglesia, y entonces saldrá del Trono de Intercesión y tomará el Título de Propiedad de la diestra de Dios; y así es como el segundo Adán, que es Cristo, recibe el Título de Propiedad.

Así como Adán lo recibió de Dios el Padre, pero le fue quitado, Cristo lo tomará de la diestra del Padre, de Dios, lo abrirá en el Cielo, lo traerá a la Tierra en Apocalipsis, capítulo 10, y lo colocará en Su Iglesia…

[JBP] Porque Él lo toma no es para Sí, sino es para Su Iglesia; como leímos en el libro de Los Sellos.

[WSS] … y lo colocará en Su Iglesia, para tener la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Cuando se cumpla la Visión de la Carpa, ahí tendremos más información, más revelación, más conocimiento de todo ese Programa Divino que corresponde al tiempo final…

[JBP] ¿Dónde íbamos a buscar más información? En el cumplimiento de la Visión de la Carpa. ¿Y qué estamos recibiendo ya hace algún tiempo? ¡Más información! Eso ya se está cumpliendo.

[WSS] … más revelación, más conocimiento de todo ese Programa Divino que corresponde al tiempo final; en donde va a estar la Columna de Fuego, el Pilar de Fuego, que le apareció a Moisés y libertó al pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, el cual es Cristo, el Ángel del Pacto.

La misma Columna de Fuego [que] le apareció a Saulo de Tarso, y le dice a Saulo de Tarso: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón” [Hechos 9:3-5].

[JBP] Ahora vean, esa misma Columna de Fuego que guio al pueblo hebreo, la tenían allí encarnada: en la persona de Jesús de Nazaret. Y podían decir los líderes religiosos: “Yo tengo a Moisés, la Ley y los profetas”. Y como leímos también de un mensaje: [WSS] “Pedro podía decir: ‘Pero yo tengo a Ese que estaba guiando a través de Moisés al pueblo hebreo: lo tengo hecho carne’”.

Y miren, durante las edades, el Espíritu Santo estuvo en medio de las edades bajo la Dispensación de la Gracia; pero vean ustedes, al final esa Columna de Fuego se dejó retratar por el reverendo William Branham. O sea, le apareció aquí en su pecho [el Dr. JBP señala la solapa de su traje –Ed.]; y luego… (no sé si tienen esa foto, para que vean de lo que estoy hablando), y también se dejó retratar encima de nuestro hermano Branham [señala encima de su cabeza].

Ahora, él en la página 134 del libro de Los Sellos dijo: [WMB] “Cuando este Espíritu Santo que tenemos…”. Estaba en medio del pueblo de Dios allí, en la séptima edad; pero él dijo que [WMB] vendría encarnado en un hombre.

Ahora, podemos ver el Espíritu Santo en medio de las edades, él dice… [se proyecta en la pantalla la foto del hermano Branham con la Columna de Fuego en la solapa –Ed.]. Ahí está. Aquí, se dejó retratar en ese halo aquí; y luego la otra, que fue en la cabeza. Pero vean, ¡ahora la tiene el pueblo de Dios en carne humana!

Y el mismo que estuvo esos 40 años en el desierto (representadas las edades, en donde es tipo y figura de esos 40 años en el desierto), vean, ese mismo está en medio de la Iglesia como Él lo prometió.

[Se proyecta en la pantalla la otra foto del hermano Branham con la Columna de Fuego –Ed.].

Ahí está… encima de su cabeza, se dejó retratar.

Ahora vean, el hermano Branham, al estar en la sexta dimensión, él podía ver todo lo que ustedes están viendo: él vio predicación, él vio llamamiento al altar, él vio la fila de oración, él vio la Columna de Fuego hablándole a ese que estaba allí. Ahora, él al estar en esa dimensión podía ver ese que le hablaba. Solamente usted puede ver ese velo de carne.

Pero él dijo allí, en “YA SALIDO EL SOL”: [WMB] “Si yo tan solo me puedo quitar de en medio (o sea, este caparazón), y usted puede - pudiera ver lo que está detrás”, usted estaría viendo lo mismo que vio el hermano Branham.

Ahora, es algo tan grande lo que Dios está llevando a cabo en medio de Su Iglesia, pero en una forma tan sencilla; y ahí es donde tropiezan: siempre con el velo, siempre ha sido así.

[Dr. José B. Pérez] Ahora sigue diciendo aquí: “O sea que la orden…”. Estoy ahora en el mensaje que estoy leyendo desde el principio: “EL LIBRO SELLADO CON SIETE SELLOS”:

[WSS] [PÁG. 31] O sea que la orden, o lo que dice Dios por medio de Su Espíritu: “para que profetice sobre muchos pueblos, naciones y lenguas”, se cumple con los Dos Olivos, con los cuales estará Cristo, el Espíritu Santo, el mismo que viene en el Ángel que viene con el Sello del Dios vivo, o sea, con el Espíritu Santo, en Apocalipsis capítulo 7, para llamar y juntar 144.000 hebreos, 12.000 de cada tribu.

Por eso Apocalipsis 11 muestra la escena que va a surgir en esos días. Y luego… Eso es [en] Apocalipsis [capítulo] 11, del 1 al 14. Y Apocalipsis 11, del 15 al 19, proclama que los reinos de este mundo han venido a ser de nuestro Dios y de Su Cristo, de Su Mesías, de Su Ungido. Y será quitado el poder del reino de los gentiles y entregado a Cristo; las naciones, los reinos de este mundo son dados, entregados a Cristo, al Mesías.

O sea que la Piedra no cortada de manos, que es la Venida del Señor en Su Venida, establece el Reino de Dios en la Tierra. La estatua en los pies de hierro y de barro cocido se desintegrarán.

[Dr. José B. Pérez] ¡Es un tiempo muy glorioso para los hijos de Dios! Pero vean lo que dice el reverendo William Branham en esta página 92 de Los Sellos:

150. Señor Jesús, la hora es muy avanzada y posiblemente puede ser mucho más tarde de lo que estamos pensando ([JBP] ahí dibuja una Estrella de David, al comienzo de ese párrafo). Estamos contentos al ver esta hora llegando. Es la hora más gloriosa que el mundo ha conocido. Eso es para el creyente; pero para el que rechaza es el tiempo más triste, porque es imposible sacar letras del alfabeto para formar las palabras para expresar la calamidad y el llanto que les espera más adelante. Ni tampoco hay en nuestro alfabeto cómo formar las palabras para expresar las bendiciones que están en el porvenir para el creyente.

[JBP] Y él escribe allí:

[WSS] «La hora más gloriosa para el creyente».

«La hora más triste para el que rechaza».

[JBP] Porque, o se recibe o se rechaza. Nosotros estamos en los que han recibido el cumplimiento de lo que fue prometido que Él estaría llevando a cabo en medio de Su Iglesia en el fin del tiempo; por lo tanto, para nosotros es el tiempo más glorioso, es el tiempo que no hay palabras para expresar la bendición tan grande que nos ha tocado.

Ha sido para mí un privilegio grande poder, en esta ocasión, hablarles en este Estudio, en estas cortas palabras, sobre este tema que es muy pero que muy abarcador; y ya en el mensaje que estaremos escuchando, pues también ahí hay mucha información también, que unida con todo esto podemos tener el cuadro claro.

Y como yo les dije esta mañana: El que comprenda este mensaje que vamos a escuchar hoy, completamente, entenderá claramente lo que se ha hablado hoy, y todo lo que se ha venido hablando en este ministerio bajo Carpa.

Así que pídale a Dios que le abra el entendimiento en esta ocasión; y lo que no entienda ahora: órele a Dios y no se ponga a hablar. Porque ¿de qué le vale hablar? Se pone como que un “yo-yo”: “Yo sé todo. Yo-yo-yo”. Deje que sea el Espíritu Santo El Yo en usted; y no usted como su ego, de que “si yo estoy desde el principio”, de que si “yo sé, yo sé, yo sé”.

Miren, del Séptimo Sello dice que no se había escrito nada; era en el tiempo final cuando iba a ser abierto ese misterio. Y Él le dijo allí: [WMB] “Juan, no escribas eso; déjalo pasar. Yo lo revelaré cuando tengan necesidad de saberlo; van a tropezar con eso”. Que Dios nos ayude a no tropezar.

EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA”.

Todo lo que deseamos son las bendiciones de Dios. Todo lo que deseamos es no estar aquí cuando eso ocurra: la gran tribulación; sino que queremos estar en la Cena de las Bodas del Cordero; y sabemos que hay un número, y que ni uno más ni uno menos.

El hermano Branham decía: [WMB] “Si son dos, pues yo soy uno de esos dos (está en el libro de Los Sellos); y si es uno, pues yo quiero ser ese uno”. Pero hay un grupo y hay un número que está ya predestinado desde antes de la fundación del mundo para ser de los que serán transformados.

EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA”.

¿Y a dónde es que va a venir ese Título de Propiedad? Pues [a] los que han venido de Dios, los que han venido de esa Gran Teofanía.

Nos ponemos en pie, y ya estaremos así preparándonos… No sé si hay algún canto acá, que nuestro hermano José Guillermo tenga, para así… Ese canto de “Rey de justicia” está bonito, también podemos cantarlo. No sé si… si la que lo cantó, o como ustedes lo tengan ahí en su… programado. Es un canto que nos habla de “aquellos que han venido de Ti”, ¡y esos somos nosotros! Ah, la hermana Melissa fue la que lo cantó. Es un canto muy hermoso (ese es de nuestro hermano Luis Young, ¿verdad?). E invocamos Su Nombre, y le damos gracias a Él que nos ha colocado en este tiempo.

¡Que Él se deleite!

[Número 124 - Himnario 2025].

REY DE JUSTICIA

1

Deléitame, Señor, con Tu revelación,

endulza mi vida con Tu Palabra,

([JBP] Amén, Señor)

guíame por la senda de justicia,

santifícame para vivir en Tu presencia.

2

Restaura mi corazón a Tu amor,

nunca te apartes de mí.

Sé Tú mi fuerza en mi debilidad,

para siempre es Tu misericordia.

CORO

// Rey de justicia y de amor

eres para el pueblo que te ama.

Aquellos que han venido de Ti

invocan Tu Nombre y te alaban. //

[JBP] Hemos venido de Él; o sea, somos Sus atributos; por eso en este tiempo final le alabamos, le glorificamos y le exaltamos Su Nombre, Su Nombre Nuevo. Esos verdaderos adoradores adoran al Padre en espíritu y en verdad; a esos es que busca.

3

Te amo mi Rey, mi Señor.

Cantarte y servirte es un honor.

Acepta, Señor, esta alabanza

de este pueblo que te ama y da loor.

2

Restaura mi corazón a Tu amor,

nunca te apartes de mí.

Sé Tú mi fuerza en mi debilidad,

para siempre es Tu misericordia.

CORO

// Rey de justicia y de amor

eres para el pueblo que te ama.

Aquellos que han venido de Ti

invocan Tu Nombre y te alaban. //

[JBP] “EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA”. Y no en cualquier mano: ¡en las manos nuestras!, o sea, en los escogidos de Dios; y está ahí en el alma: El Abstracto, ese Título, el cual es el Espíritu Santo.

Ahora estamos comprendiendo lo que es el Título de Propiedad y dónde tiene que estar el Título de Propiedad, esa Palabra, esa revelación: en el alma; ese es el verdadero nacimiento, que es Él en el Lugar Santísimo, en la Edad de Piedra Angular.

Y aparentemente no había más nada; y como él dijo allí: [WSS] “Si no la hay, la forma”. Pero estaba en Su Programa que en este tiempo final estaría una edad eterna: la Edad de la Piedra Angular, en donde Él vendría como Rey, como León.

EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA”.

En la Dispensación de la Gracia se identificaba el pueblo en lo que había creído y aceptado, el cual era el cumplimiento de la Primera Venida del Señor; y había una identificación, había una confesión.

Ahora, si Él en Su Primera Venida dijo: “El que me confesare delante de los hombres, Yo le confesaré delante de mi Padre”…, y es actualizado en la Dispensación del Reino: el cual lo hemos recibido como nuestro Reclamador.

Dios nos ayude a entrar pronto a una etapa en donde se estará llevando a cabo para bendición de la Iglesia-Novia.

Todo lo que fue visto en el cumplimiento de la Visión de la Carpa ya estaba establecido por ese ministerio, ya venía en una forma progresiva, hasta que llegó a esa actividad. Cuando entremos a todas esas etapas, esas fases, va a ser todo tan sencillo que casi ni nos vamos a dar cuenta.

Que Dios siga dándonos de esa Cena que estamos comiendo, de ese Pan de Vida, la cual estamos recibiendo bajo Carpa; esa Enseñanza que está dando el Señor, lo cual son los Truenos.

EL TÍTULO DE PROPIEDAD EN LAS MANOS DE LA RAZA HUMANA”.

Dejamos con nosotros a nuestro apreciado hermano y amigo, el doctor William Soto Santiago.