--- type: 'activities' language: '' title: 'La señal del Espíritu Santo encarnado en la Casa de Dios, la Edad de la Piedra Angular' date: 2025-08-04 activity: 1 author: 'Dr. José Benjamín Pérez Matos' city: 'Cayey' state: '' country: 'PR' duration: '' thumbnail: '' draft: true youtube: '' video: '' audio: '' booklet: '' simple: '' updated: 2025-12-27T00:51:31.000Z related: '' translations: files: ---

(Primera publicación)

Entonces Dios ha estado trayendo de edad en edad todo lo que el pueblo necesita; y el pueblo, lo que necesita es de Su Palabra.

Dicen: “Pero ¿por qué?, tanta necesidad ahí que… ¿estás diciendo que necesita es la Palabra?”. ¡Es porque en la Palabra está todo! Y ya cuando uno tiene la Palabra de su tiempo, y cuando es el tiempo del cumplimiento de esa Palabra, ¡más todavía!

Porque cuando en las edades se tenía la etapa correspondiente a esa edad… Pero miren, ellos estuvieron mirando de lejos… creyendo las promesas, pero las estaban esperando que se cumplieran en su tiempo; y hasta donde Dios le dio al mensajero para que el pueblo recibiera toda esa Palabra, pues hasta ahí; no podían llegar más allá, sino que tenían esa revelación hasta esa edad. Después viene el otro mensajero y entonces agarra lo del mensajero anterior, del anterior, anterior, y lo de esa edad, y tiene más luz; cada vez más luz, más luz.

No es que Dios vaya y levante al mensajero que ya se llevó, y lo levante nuevamente para traer más luz; al velo de carne no, pero al Espíritu Santo sí, porque es el mismo. Entonces obra el Espíritu Santo con otro mensajero, hasta que llegue al tiempo en donde Dios cumple entonces todo lo que Él había prometido en tiempos pasados: lo cumple en el tiempo, con el grupo, el mensajero, la edad, el territorio…

Vea, en el tiempo de Jesús, miren, todo lo que se habló de los pro-… en los profetas, todo lo que hablaron, aun los tipos y figuras que llevó a cabo el pueblo hebreo: todo apuntaba a Jesús.

Miren, hasta aun el… - David, todo lo que habló David; que cualquiera lee esa Escritura y dice: “Pues eso se cumplió en David”; pero cuando se cumplió plenamente fue en Jesús. “Horadaron mis manos y mis pies” [Salmos 22:16], pues en Jesús se cumplió luego. [WMB] Estaban cantando (dice el hermano Branham) ese salmo allí, en esos días de actividades, y crucificando al Hijo de Dios en la Cruz*.

* [Estudio “La Enseñanza para la adopción de la Iglesia en el Día Postrero”, 2023/may/06 (sábado), pág. 70 (f), pág. 220 (T1): 63-1229M “Hay un Hombre aquí que puede encender la Luz”, párr. 147] • [Estudio Bíblico #340, 2023/sep/08 (viernes), pág. 35 (f), pág. 68 (T2): 63-0728 “Cristo es el misterio de Dios revelado”, párr. 113]

Ahora, también, por ejemplo, vemos el caso de David sentándose en el trono; ¿y dónde lo vemos, eso, en el cumplimiento de Jesús? Pues Dios manifestándose en Jesús, sentándose en el Trono humano, para luego Él sentarse en el Trono celestial. ¿Ve? Todo iba mostrando lo que sería el Mensaje y el cumplimiento y la Obra que Él estaría llevando a cabo en el tiempo correspondiente; pues antes lo hablaban, los profetas, y muchos de ellos lo hablaban en la forma como… como que se pensaba que era en ellos; pero más bien era en el profeta que ellos estaban señalando, apuntando, reflejando, en donde se iba a cumplir.

Por eso es que muchos tropezaban con el cumplimiento. O sea, sí había tropiezos, y había personas que se iban en contra de los mensajeros; pero cuando llegaba el cumplimiento pleno, entonces ¡más todavía!, porque ya venían ya viendo cómo Dios estaba obrando, y se iban quedando los de… los grupos.

Por ejemplo, los de Lutero, pues se organizaron cuando Dios se lo llevó, y formaron una organización: “No, hasta aquí llegó Dios”. Se quedaron con Lutero, en vez de pasar para los de Wesley. Pasó lo mismo con Wesley. Pasó lo mismo en el tiempo del hermano Branham. ¿Ve? Se van quedando. Los que no pasan se quedan con ese mensajero que ya Dios se lleva.

Ahora, hay un grupo grande también que pasa; porque si así se quedan, también hay un grupo que pasa a esa nueva edad o dispensación.

Ahora, así como fue mostrado en el macho cabrío de la expiación a ese cordero perfecto, que se cumplió plenamente en Jesús como la Primera Venida, como Cordero de Dios; y estaba representado también en esa trayectoria que hubo en el desierto…, lo cual se estaba repitiendo; dice: “Esto lo repetirás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos” [Éxodo 12:1-28, 13:1-16]. ¿Qué ellos estaban repitiendo? Lo que había ocurrido cuando salieron de Egipto, que hubo un evento muy importante allí, lo cual fue la señal.

La señal en cada éxodo es muy importante; tiene que estar aplicada en el lugar correcto. Porque es un tiempo en donde está en juego la vida, y más aún la vida espiritual, que es la más importante.

Porque una persona que esté delante de Dios, en la Casa de Dios, donde está la Sangre aplicada, y parte: no tiene ningún problema, porque tiene la Sangre aplicada, tiene el Espíritu Santo aplicado en el lugar correcto; va a la sexta dimensión.

Pero aquella persona que muere, aun físicamente, y tiene muerte espiritual: esa es la más triste, porque entonces va al infierno.

Ahora miren, estaba leyendo en el mensaje… que él nos habló referente a la Casa, donde está el Espíritu Santo en cada edad; y él nos estaba diciendo aquí en este mensaje: “NUESTRO PAN COTIDIANO, miren, él dice: “Por lo tanto, la vida espiritual…”; esto fue en el… 8 de julio del 79:

NUESTRO PAN COTIDIANO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 8 de julio de 1979

Cayey, Puerto Rico

Por lo tanto, la vida espiritual depende, exclusivamente, del alimento espiritual que Dios da para el día en que se vive.

Hay plagas espirituales que están cayendo sobre la humanidad, y son juicios espirituales; y hay hambre espiritual, y hay sed espiritual, y también hay muerte espiritual sobre la humanidad.

Pero como fue en el tiempo en que estaba Moisés ministrando la Palabra de Dios: Dios le dijo a Moisés, con relación a las plagas que habría de enviar…, y la última plaga que habría de ser enviada era la muerte de los primogénitos [Éxodo 11:4-7, 12:29-30]; pero Dios le dijo a Moisés lo que él tenía que hacer para que los primogénitos del pueblo de Israel no muriesen. Él les dijo que la sangre del cordero la colocaran sobre el dintel de la puerta, y sería por señal; y el ángel, al pasar, vería la sangre sobre la puerta y no entraría a esa casa.

[JBP] ¿Ve? El ángel vería. ¿Ve? Va a ver; y cuando ve: “No, ahí no puede…, no puede entrar”. Era algo… un escudo, en donde el ángel pasaba de largo.

Ahora, donde no hubiera la sangre aplicada, entonces el ángel de la muerte entraba; y no había manera, no había forma, ni que el padre, la madre, los hermanos…, si había un tío adentro, alguien, abuelo: nadie podía evitar, aun estando en la casa con las puertas cerradas, nadie en esa casa podía evitar que el ángel de la muerte matara al primogénito.

Podía tener todo el conocimiento de lo que había dicho Moisés (como leímos allí)*…: “Sí, nosotros creemos todito; pero yo no voy a pintar el…, ¡jum!, mi casa; porque ¡qué van a decir!, que yo soy un fanático. Y después eso se ve tan… tan feo, ¡imagínese!, sangre colocada ahí; y si tengo que salir y entrar, eso va a empezar a chorrear ahí, ¡umgh…, eso es un reguero! Y después me van a… pisando esa sangre para todos lados”.

Hágase el… pónganse a pensar. Eso no era bonito ahí, eso era… se veía terrible, como si hubiese sido de… una carnicería ahí dentro. ¡Es terrible!

*[Estudio “El Pacto del Espíritu Santo en el alma de los escogidos de Dios”, 2025/jul/20 (miércoles), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_): 63-0901M “La Señal”, párrs. 132-134]

Ahora, ¿usted haría eso en su casa? O sea, hay que “ponerse los pantalones” allí. Tenían el conocimiento de lo que había que hacer, pero muchos dijeron: “¡Mm! ¡Chacho, no! Yo no voy a hacer eso”.

Y eso, miren, no crea que salieron bien: si tenía un hijo primogénito, se murió. Y ese mismo grupo que su hijo primogénito murió, ellos salieron, ¡claro que salieron!, si creían en Moisés; salieron, pero no crea que llegaron. Comenzaron desobedientes; terminaron: la tierra abriéndose, muchos de ellos ahí fue que se fueron, con ese grupo de Datán, Abiram y Coré; que eran de la familia, de la familia ahí [Números 16:1-35].

Ahora, vean que después el último cernidero, o el último cedazo, fue en el tiempo de Josué; él se detuvo allí, estaba listo para entrar: “Bueno, ahora santificaos todos, porque mañana hará Dios maravillas” [Josué 3:5]. No crean que fue derechito para entrar; no: “Ahora vamos a la última prueba”. De seguro ahí hubo muchos que se quedaron, quisieron regresar para atrás.

¿No venían murmurando todo el camino y diciendo?: “Hubiésemos ido… hubiésemos… mejor queda-… nos hubiésemos quedado mejor allá comiendo papas y todo, aunque en esclavitud, que estar acá en el desierto” [Éxodo 16:1-3, Números 11:4-6]. Siempre hay murmuradores, problemáticos, en el camino, que lo que hacen es dañar a los demás.

Ahora, miren [“NUESTRO PAN COTIDIANO”]:

[WSS] … y el ángel, al pasar, vería la sangre sobre la puerta y no entraría a esa casa. Cualquiera que no tuviese esa señal sobre la puerta, sobre el marco de la puerta, sobre el dintel de la puerta, el ángel de la muerte entraría y mataría al primogénito que hubiese allí [Éxodo 12:1-13, 12:21-28].

Por lo tanto, había una señal, y esa señal representaba que en esa casa no habría muerte; aunque se estaba viniendo el momento en que la muerte estaba azotando la Tierra.

Y hay una señal, hay una señal que será vista; y cuando es vista, la muerte espiritual no puede azotar esa casa en donde es vista esa señal; y esa señal es el Espíritu Santo.

[JBP] Allá fue vista la señal en el dintel, que es la sangre. En la sangre está la vida.

La Vida —podemos decir así, desmenuzándolo—, la Vida de Dios es el Espíritu Santo. ¿Ve? Donde está el Espíritu Santo, de edad en edad, obrando en esa porción correspondiente: ni el pueblo, ni el mensajero —en donde el Espíritu Santo esté en esa Casa—, no mueren espiritualmente esas personas. El ángel ha pasado, de edad en edad, mirando, y ve al Espíritu Santo obrando en esa edad.

Ahora, los que se quedan y se organizan y se denominacionalizan, entonces automáticamente hay muerte ahí.

Ahora miren, sigue diciendo:

[WSS] Y sobre la casa donde es vista la señal del Espíritu Santo, la muerte espiritual no puede entrar para matar a los que están ahí dentro.

Hay muchas casas: está la casa bautista, la casa presbiteriana, la casa metodista, la casa pentecostal, y hay un sinnúmero de casas espirituales…

[JBP] Como los grupos independientes, que tienen sus nombres también: el grupo Fulano de Tal, o el grupo tal de tal país, el grupo tal, el grupo tal. ¿Ve? Todo eso son casas. El grupo de La Gran Carpa Catedral. ¿Ve? Hay diferentes grupos.

[WSS] … y hay un sinnúmero de casas espirituales; todas dicen que son la Casa de Dios.

Pero nos es dicho en la Palabra de Dios, que el Espíritu Santo en el tiempo final se encarnará; y cuando se encarne, entonces le coronaremos Rey de reyes y Señor de señores ([JBP] esa es la página 134 del libro de Los Sellos). Y en la casa donde esté el Espíritu Santo encarnado, y en medio de esa casa, esa será la señal de Dios; y la casa que tenga esa señal, esa casa no podrá ser afectada por la muerte espiritual, que estará azotando sobre esta Tierra, todas las casas que hay en esta Tierra.

[JBP] O sea, en todas las casas está la muerte espiritual visitando, vamos a decir: “dando la ronda”, porque esa fue la última plaga en Egipto.

La muerte espiritual es la más terrible, porque estamos a punto de entrar a la tierra prometida, salir en este éxodo a la tierra prometida; por lo tanto, la muerte espiritual está rondando todas las casas.

Y se ha venido advirtiendo, se ha venido anunciando, se ha venido dando a conocer este misterio —que ya es abierto—, en donde la persona como individuo tiene el libre albedrío; y agarrarse a esa amnistía, y entrar en la Casa que tiene el Espíritu Santo encarnado, para que no muera espiritualmente.

[WSS] Pero hay una señal que tiene que ser colocada sobre la casa…

[JBP] Recuerden que no hay un juicio sin advertencia*; después no pueden echarle la culpa a Dios:

*• [Citas, pág. 106, párr. 917: 63-0724 “Dios no llama a un hombre a juicio sin primero advertirle”, párr. 29] • [63-0724 “Dios no llama a un hombre a juicio sin primero advertirle”, párrs. 29-31 / Estudio Bíblico #323, 2023/jul/09 (domingo), págs. 31-32 (f), págs. 155-156 (T2)]

—“A mí… ¡usted no me avisó! ¡Usted debía haberme avisado con tiempo! Yo… usted sabe mi vida, yo soy un creyente en este Mensaje. Yo he venido desde hace 50 años creyendo en el Mensaje, y usted no me avisó”.

—“Bueno, yo le di el aviso: mire, aquí está Mi boca. Porque todo lo que Yo he hecho en la Tierra siempre ha sido por un profeta, por la boca de un profeta”.

No hará nada, nada… ¡y nada es nada! Traer bendición, traer advertencia, traer el juicio, ¡todo lo ha hecho por medio de un profeta! “No hará nada el Señor, sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas” [Amós 3:7]; es la manera, es la forma provista por Dios; y de esa forma Él no va a cambiar, Él no cambia Su patrón.

Nosotros podemos cambiar nuestra forma de actuar, somos humanos; Dios no puede hacer eso; entonces invalidaría la Palabra que Él ha dicho antes. Él es Dios —siempre— Omnisciente, Omnipresente, Omnipotente, Soberano en todo lo que Él hace.

[WSS] Pero hay una señal que tiene que ser colocada sobre la casa que no quiera ser afectada con la muerte espiritual, que está azotando sobre toda la humanidad. Por [lo] tanto, ¿qué casa será la que no caerá? ([JBP] [en] la que no caerá la muerte espiritual), ¿qué casa será adonde la muerte espiritual no podrá entrar? La muerte y la vida no pueden estar juntas; donde esté la vida ([JBP] que es el Espíritu Santo), la muerte no podrá entrar. Donde esté el Espíritu Santo —conforme a la promesa— [manifestado] manifiesto en este tiempo, ahí la muerte espiritual no podrá azotar.

[JBP] O sea, donde esté esa Señal aplicada; y ya nos ha sido dicho que es el Espíritu Santo encarnado en medio de la Iglesia, en medio de esa Casa.

Pues lo lógico: que si eso ya ocurrió en el tiempo de Moisés, y ya tenemos la muestra ya, ¿pues qué puede hacer una persona espiritualmente que esté consciente de todo eso? Pues va a empezar a buscar qué Casa tiene el Espíritu Santo en medio de ese pueblo, dentro de esa Casa.

Automáticamente, si es una persona que conoce el Mensaje, se va a dar cuenta.

—“No, es que yo conozco el Mensaje”.

¡No conoces nada, porque no estás dentro de la Casa!, si es que estás afuera.

Ahora, si Dios te está dando una oportunidad y un jamaquión [una sacudida], y eres uno de los que tiene que estar dentro de esa Casa: mira, por más que patalees, no hay quién te despinte que lo vayas a ver, aunque tengas alrededor un montón de personas que todos los días 8 horas a la semana, te esté hablando cosas negativas de ese lugar, de esa Casa en donde el Espíritu Santo está; tarde o temprano lo vas a ver.

Vas a coger golpes, y quizás vas a sufrir más de lo que sufriría una persona que está ahí dentro, ¡pero vas a entrar! Miren, lo importante es entrar; aunque con huevoruchos y chichones, ¡pero entraste!; y no te perdiste espiritualmente, que es lo más importante.

[WSS] Por lo tanto, sabemos la hora en que estamos viviendo, sabemos el momento glorioso que nos ha tocado vivir; y queremos disfrutarlo, queremos deleitarnos en este nuestro día, queremos realmente vivirlo; no queremos que [se] nos cuenten, sino queremos vivir nuestro día, queremos experimentarlo, queremos realmente ser parte de este nuestro día.

[JBP] O sea, recuerden, estamos día a día haciendo historia.

Esto es una historia, luego se contará lo que fue hablado allí. El trabajo, la Obra que estamos llevando a cabo, es una historia. Por lo tanto, cuide en el diario vivir hacer una historia que luego, cuando se cuente, sea una historia buena; y que no sea una historia que luego cause un efecto, un daño, en esa Casa en donde el Espíritu Santo está: un daño a su compañero o su compañera, un daño a la Obra que se está llevando a cabo.

Más bien medite, sea prudente y diga: “¡Jum! Esto - esta historia yo no la quiero dejar colocada en mi guion. ¡Jmk-kh! Es más, esta historia fue ya hecha de esta manera: déjame enmendar esta hoja”, arreglando todo y quedando esa hoja de ese guion de su vida arreglado.

Y ya queda una historia, y va quedando la historia, bien. ¿Cómo? Pues arreglando todo y dejando todo bien. Porque todos vamos a llegar a un mismo lugar: todos vamos a llegar a la Cena de las Bodas del Cordero, esa es la finalidad.

[WSS] Esa casa donde esté la señal del Espíritu Santo, conforme a como ha sido prometido que el Espíritu Santo estará, esa casa también tendrá el Nombre de Dios, esa casa será el lugar escogido por dios para adorar. ¿Por qué? Porque cualquiera que desee adorar a Dios tiene que entrar a esa casa ([JBP] a donde está el Espíritu Santo), tiene que estar en esa casa, porque ahí está el Nombre Eterno de Dios; y Dios no recibirá adoración, a menos que sea a través de ese Nombre Eterno; y ese Nombre estará en esa casa.

[JBP] O sea, en la Casa en donde el Espíritu Santo está en este tiempo final encarnado; y ahí es que están los verdaderos adoradores: están los que están adorando al Padre en espíritu y en verdad.

[Dr. José B. Pérez] Y él nos había hablado también, en un mensaje, ya un poquito más adentro, de esta parte de la muerte espiritual. Y miren lo que él nos dice aquí. Esto fue en “¿QUÉ QUIERE DECIR…?” - “¿QUÉ QUIERE DECIR ESTO?”:

¿QUÉ QUIERE DECIR ESTO?

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 11 de abril de 1976

Ponce, Puerto Rico

Ahora, cuando la iglesia jezabelina, Laodicea, la cual está compuesta de católicos, protestantes y aun pentecostales, porque todos están unidos en el Concilio Mundial de Iglesias…, sus cadáveres son comidos por los animales de la Tierra y las aves del cielo… ¿Y esto es qué? En una forma espiritual. ¡Qué le[s] parece de eso!

Y son muertos espiritualmente; aunque estén vivos en lo literal, están muertos espiritualmente ¿por quién? Por la Palabra de Dios, que los mató espiritualmente.

[JBP] Recuerden que [WMB] “Él en Su Venida viene para bendecir y para maldecir también”, nos dice en el mensaje “LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR”*, del reverendo William Branham.

*[57-0417 “La Segunda Venida del Señor”, párr. 22] [Estudio Bíblico #311, 2023/may/28 (domingo), págs. 6-7 (f), págs. 230-231 (T4): [WSS] «Todo descansa sobre la 2da Venida después de Su muerte en la 1ra. En Su Venida bendecirá a unos y maldecirá a otros. La Venida del Señor es la única esperanza».]

[WSS] Porque el mismo Señor, cuando vino montando el caballo blanco como la nieve, ¿era qué? Era Emanuel, Dios con nosotros, la Palabra hecha carne en un hombre; y vino y mató espiritualmente, ¿mató a quién?, mató a la Jezabel espiritual y al Acab espiritual (…). Entonces, encontramos que los mató espiritualmente a ambos.

Por lo tanto, encontramos que en lo espiritual ha habido muerte espiritual por la Palabra de Dios. Por eso usted encuentra entonces el mensaje predicado “Almas encarceladas [hoy]” [63-1110M “Almas encarceladas hoy”].

Ahora, en lo literal, en lo físico, siguen viviendo. Lo más duro y lo más triste es estar muerto y estar vivo a la misma vez.

[JBP] Lo hemos hablado (eso) muchas veces: estar muertos y vivos a la misma vez.

[WSS] Estar vivo en la carne y estar muerto espiritualmente, [esa] es la muerte más triste.

Es una muerte muy triste por causa de que la persona después que muere, el pecador después que muere, ¿a dónde va? Al infierno, a la quinta dimensión.

[JBP] Y nadie quiere ir allá. Si Dios nos ha traído en este planeta Tierra, es con un propósito divino. Nadie puede cuestionarle a Dios el por qué usted está aquí. Más bien usted debe darle gracias a Dios que ha hecho contacto con ese Programa, con Su Programa, y que Dios lo ha tomado en cuenta en todo momento; y más si está trabajando en la Obra y es un instrumento en la Obra de Dios, en las manos de Dios. ¡Ush! ¡Más todavía!

Debemos agradecerle todos los días a Dios por la vida, por la salud, por lo que Él nos ha dado; y seguir adelante en el camino, el cual sabemos que es duro, ¡claro que sí! Pero Dios sabe hasta dónde darle a usted; no va a llevar más carga de lo que usted tiene.

Hay un caso donde dice que: “¡Oye, pero esta carga es muy dura! Y yo veo que aquel lleva la de él lo más bien, y yo aquí con la mía casi no puedo. ¡Así cualquiera!”.

Vamos a darle una prestadita de lo que lleva aquel. Le pusieron la carga, ¡jumj!, ni arrastrado la podía llevar: “¡Ea, rayo! ¡Esta carga es más pesada!”. ¡Ah!, pues no te quejes de la que llevas, porque aquel lleva una carga más pesada que la tuya y está glorificando a Dios todos los días, dándole gracias a Dios por un día más de vida, y está luchando para seguir.

Así que hay que ser agradecido a Dios por lo que Dios nos da, y decirle a Dios que nos ayude todo el tiempo en esta trayectoria, ¡y seguir adelante!

No estar quejándonos. ¡Nosotros no somos unos quejones! Dios nos quiere ver como unos hijos e hijas de Dios maduros, y que mira Su Programa y ama Su Programa, ama la Obra, y desea estar con Él reinando en el Milenio y en la eternidad; porque esa es la finalidad. Todo lo demás aquí es pasajero.

Ahora, dice: “Estar vivos…” [“¿QUÉ QUIERE DECIR ESTO?”]:

[WSS] … estar muerto[s] y estar vivo[s] a la misma vez. Estar vivo[s] en la carne y estar muerto[s] espiritualmente, [esa] eso es la muerte más triste.

Es una muerte muy triste por causa de que la persona después que muere, el pecador después que muere, ¿a dónde va? Al infierno, a la quinta dimensión.

Y después que una persona en lo espiritual ha muerto, ¿adónde se encuentra?, ¿a dónde va?, ¿adónde es encarcelado? En la quinta dimensión. Y por eso es entonces que podemos ver y oír el mensaje predicado “Almas encarceladas [hoy]”.

[JBP] En ese mensaje, ahí nos habla abiertamente de todo eso.

[WSS] Y después que una persona en lo espiritual ha muerto…

[JBP] Ahora, un poquito más adelante:

[WSS] Estando vivas están muertas espiritualmente, y están en el infierno, ya encarceladas en la quinta dimensión, y no lo saben.

Por eso es que el que muere espiritualmente entonces ya pertenece a la quinta dimensión; y entonces la vida que vive es una vida ¿de dónde? De la quinta dimensión, una vida espiritual de la quinta dimensión. Y esa es la clase de vida espiritual que está siendo vivida por la iglesia por Laodicea.

[JBP] O sea que los que están ya ahí no se dan cuenta que ya están muertos espiritualmente; y usted ve que, siempre, los de la edad pasada ¿qué hacen? Combaten a los de la próxima edad. Y como no tienen temor alguno de nada, no está el Espíritu Santo en esa casa: no tienen temor de hacer, de hablar o de decir lo que sea; porque lo que tienen es muerte espiritual, y el que está reinando ahí es el diablo (como lo hablamos ayer en una parte)*.

*[Plática “Los escogidos creando vida eterna”, 2025/ago/03-2 (domingo), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_)]

Ahora, dice… sigue diciendo:

[WSS] Laodicea se encuentra viviendo una vida espiritual de la quinta dimensión, en donde las aves y las bestias del campo…; estas aves y bestias del campo son aves y bestias espirituales, que no es otra cosa sino espíritus o demonios de la quinta dimensión, manifestándose y destruyendo a los que están ahí en la Edad de Laodicea.

[JBP] Ahora, vean cómo es en la Edad de Laodicea, o sea, esa última edad de la Dispensación de la Gracia, que se extendió (vean) hasta esa brecha…

Hay un dibujo que él hizo, de una Piedra Angular, las edades; y la parte de la Gracia (o la parte de toda esa dispensación) la coloca debajo de la Piedra Angular*; o sea, incluye la parte de la brecha, en donde el hermano Branham estaba; porque él fue sacado fuera, pero todavía dentro de la Dispensación de la Gracia.

*[Estudio Bíblico #332, 2023/ago/11 (viernes), pág. 26 (f). pág. 108 (T2) / Estudio Bíblico #333, 2023/ago/13 (domingo), pág. 19 (f), pág. 185 (T2) / Estudio “El Ungido en la Primera y Segunda Venida del Señor”, 2025/may/03 (sábado), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_)]

Ahora, hasta allá cubrió ese tiempo de la Dispensación de la Gracia; y luego, en ese entrelace, que es donde está la Puerta —¿ve?, otra Puerta más—, en una Casa, que es la Edad de la Piedra Angular, en donde el Espíritu Santo estaría encarnado, y donde el ángel de la muerte no podría matar a ningún primogénito.

Ahora, él dice:

[WSS] Por eso es que el que se queda en la Edad de Laodicea ([JBP] en la Dispensación de la Gracia), ahí lo que hay es muerte, y ahí lo que está es ¿qué?, el infierno, sobre la Edad de Laodicea; la quinta dimensión [manifestada] manifiesta plenamente en la Edad de Laodicea, la última edad.

Entonces, ¿es el qué? Es ese el edén de Satanás, donde él ha establecido la quinta dimensión; y entonces…

[JBP] Por eso es que ustedes ven que la - el grupo que se está moviendo, ese Concilio Mundial de Iglesias, es desde ahí. Ese es el trono de Satanás.

[WSS] Es ese el edén de Satanás, donde él ha establecido la quinta dimensión; y entonces la quinta dimensión está encarnada ¿en dónde? Está encarnada en Laodicea, está encarnada en el mundo denominacional.

Y cualquiera que crea o practique o viva las cosas correspondientes [a] para la Edad de Laodicea, mire [en] dónde se encuentra, y mire de dónde está recibiendo las cosas que está recibiendo, y mire de dónde está predicando las cosas que está predicando: de la quinta dimensión.

[JBP] Todo aquel que practica las cosas, en este tiempo final, de la Dispensación de la Gracia, miren dónde se encuentra. “Y las cree (dice), las cree o las practica”.

¡Ay de aquellos que se han puesto a mirar para atrás y a ir para atrás con su grupo, y a hacer cosas de Laodicea, de la Dispensación de la Gracia!

[WSS] Y entonces mire usted quién es su rey: Luzbel…

[JBP] Nuestro Rey es el Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, el Ángel del Pacto, encarnado en este tiempo final en medio de esa Casa, de esa Iglesia.

[WSS] … mire a quién le está sirviendo entonces: a Luzbel.

Por eso es que como ese lugar ya fue convertido en el edén de Satanás, por eso Dios dice a Sus hijos: “Salgan de ahí, salgan de ahí”. Y entonces son colocados en el Edén de Dios, arriba.

[JBP] ¿Dónde es el Edén de Dios? La Edad de la Piedra Angular.

Y está la advertencia: “¡Salid de ella, pueblo mío!” [Apocalipsis 18:4]. Y es lo que Dios ha hecho en este tiempo: advirtiéndoles que estén en la Casa donde el Espíritu Santo está dentro, en donde la Sangre está aplicada, que es el Espíritu Santo, y así el ángel de la muerte no puede matar a ninguno.

La seguridad está ahí. Por eso él decía: [WMB] “Quédese ahí, no entre… a regañadientes”, eso lo decimos acá; pero en esa parte donde leímos, que él dice: [WMB] “Entrando quejándose” *. Usted entra, y dice “quejándose”; mire [WMB] “mejor quédese adentro, en donde está seguro (dice el hermano Branham), y no vaya a salirse afuera, en donde no está seguro, no está a salvo”. Donde usted está a salvo es dentro de esa Casa.

*[Estudio “En el Monte un refugio: La Edad de la Piedra Angular”, 2025/ago/02 (sábado), págs. __-__ (f), págs. __-__ (T_): 62-0513E “Dejando escapar la presión”, párr. 92]

Hay muchas casas (como leímos ahí), muchas iglesias con diferentes nombres; pero una sola tiene el Espíritu Santo en medio de ella.

Y todos los que están, los grupos que están con esa Casa, que, aunque no estén en el país donde está, vienen a ser identificados delante de Dios como personas que están dentro de la Casa de Dios en donde el Espíritu Santo está.

Así que no se preocupe que esté en otro país: las cuerdas se han extendido a todas esas casas, y usted está dentro de esa Casa; vamos a decirlo más claro: dentro de La Gran Carpa Catedral; porque están siguiendo ese ministerio y están identificados con ese ministerio.

Todo aquel que no está identificado con el ministerio bajo Carpa: está en estos grupos que leímos. Tan sencillo como eso.

Y esa palabra es la que usaba el hermano William mucho, y vean el porqué: porque era tan sencillo todo, que el pueblo, cuando viera el cumplimiento de todo lo que él trajo, ¡ahí se iba a dar cuenta que era tan sencillo! Y quizás la palabra “tan sencillo como eso” se iba a hacer todavía grande. Porque es tan sencillo (pero no hay otra palabra para decir “sencillo”… simple), que cuando Dios estaría cumpliendo eso, muchos dirán: “¡Es que eso no puede ser así! ¡No, no puede ser!”. Mejor prefieren esperar a que regrese uno de los profetas para que ellos lo cumplan.

Pero Dios ha enviado el profeta mayor, luego de Jesús, a esta Tierra. Y ahí podemos decir: ¡Tan sencillo como eso! (jejeje). Y ese es el siervo fiel y prudente, al cual puso su Señor sobre Su Casa, que le está dando el Alimento a tiempo a los escogidos de Dios, en donde está esa Señal aplicada dentro de esa Casa.

LA SEÑAL APLICADA DENTRO DE LA CASA”, que es la Edad de la Piedra Angular; nuestra dispensación: la Dispensación del Reino.

Y lo podemos decir con propiedad: ¡Es nuestra edad!, ¡es nuestra dispensación!, ¡y estamos dentro de la Edad de la Piedra Angular y dentro de la Dispensación del Reino!, en este tiempo de preparación, para pronto recibir todas las promesas que faltan; lo cual la más grande es el cuerpo eterno y glorificado que Él ha prometido para nosotros.

Pero para obtenerlo tiene que haber una preparación, hay una trayectoria; porque lo que vamos a recibir nosotros no es cualquier cosa; es algo tan grande que uno mismo dice: “Pero yo no soy merecedor de esto”. Bueno, ¡pues Dios te ha hecho merecedor! Es por Su gracia. “Es que yo no soy nadie”. ¿Cómo vas a decir que no eres nadie? ¡Tú eres un atributo de Dios, un hijo de Dios! No puedes despreciar lo que Dios ha dicho de ti.

¡Tú eres un vencedor! ¡Tú eres una Columna de Fuego manifestada en la Tierra! Hemos salido de la Gran Columna de Fuego; por lo tanto, ¡pues somos Columnas de Fuego también!

Así que sigamos adelante.

El camino no nos fue dicho que iba a ser fácil. Nos ha [sido] dicho que iba a ser duro, nos ha sido dicho que iba a ser un camino difícil. Pero ¿usted no cree que Dios puso los mejores guerreros para el final? ¿Ve? ¡Claro que sí!

Entonces, si nos puso para este tiempo, entonces usted dice: “No, espérate… A ver, vamos a sumar 2 + 2 = 4 aquí. Aquel en la Biblia… ¡Rayos!, ¡aquel sí que era un guerrero que no le tenía miedo a nadie! Pero ¿y por qué no lo puso aquí en este tiempo?”.

Y uno empieza a pensar: “¡Jum!, y yo con un poquito de temor o de miedo… Este otro, allá venció tantas cosas, le pasaron todas esas cosas, ¡y siguió él adelante y venció!, ¿y no lo puso Dios en este tiempo? Y a mí me puso a vivir en este tiempo…”.

Entonces empieza a hincharse el pecho: “Espérate, espérate, ¡que yo soy más valiente que este!, y que este, y que este, y que este, y que este, ¡que todos juntos! Yo soy más valiente que todos. Todos ellos estaban mostrándome, señalándome a mí. Si allá ellos vencieron con todo lo que pasaron, ¡ps!, si esto que me está pasando aquí, ¡yo lo venceré también!”. ¿Ve?, y usted sigue adelante.

Cuando uno mira la historia bíblica, y mira los profetas y las personas que pasaron por todas esas luchas y pruebas, y ven que al final ellos han vencido, pues nosotros decimos: “Pues también, por eliminación (vamos a decir), nosotros también venceremos”, y llegaremos a esa meta, la cual está trazada ya, que es la victoria.

Así que viendo la Sangre aplicada estamos seguros. No se salga de ahí, sino más bien manténgase ahí, en donde está seguro.

Y dentro de la Casa se supone que usted no escucha a nadie, solamente la Voz de Dios.

Si usted está todavía teniendo conversaciones con el enemigo, entonces verifique dónde usted está. Y tenga cuidado, porque el ángel de la muerte puede pasar, y se iba a llevar a esa persona que está infundiendo incredulidad, y usted esté envuelta o envuelto en medio de una conversación…, sea como sea la conversación: escrita, por texto, por llamada, personalmente; y usted está dándole oído…; en vez de decirle: “Para, para, para. Vamos a seguir trabajando, vamos a seguir haciendo esto; pero no me hables del asunto”; y usted se sigue poniendo a favor o prestándole oído; porque si usted es medio chismoso y le encantan los chismes, pues sigue ahí platicando: “¡Ajá!, ¿de verdad?, ¿y tal cosa?”, y sigue ahí…; pero usted es un creyente: ¡Tenga cuidado!, porque el ángel de la muerte, si pasa y se va a llevar a esa persona, ¡se lo puede llevar a usted enredado!, porque no está dentro del lugar seguro.

Esas advertencias que Dios nos ha dado, y nos está dando, [es] para que no se descuiden y pierda tiempo con los incrédulos. Porque ¿de qué le vale a usted escuchar, perder una hora o dos horas o tres horas escuchando un incrédulo? ¿Eso le va a venir de bien para prepararse para su transformación? ¡No le va a servir de nada!; más bien, raíces de amargura, odio, entra en el corazón, y eso hace un efecto.

Y después llega a la casa malhumorado, tirando: “¡Ahí escuché a este hablar mal de acá! ¡Ahí escuché a este, lo otro!”. Ahí le da con dos o tres cosas a hablar también, y empieza a hablar ese odio:

—“Pero ¿qué fue lo que te dijeron?”.

Y ahí empieza a hablar la persona:

—“Es que me dijeron esto”; y ahí infunde a la esposa, al hijo.

Y el hijo se va allá, y con sus compañeros: “Oye, a papi le dijeron tal cosa”, ¿ve? Y el veneno sigue corriendo y sigue dañando a las personas, y sigue trayendo incredulidad, que es lo que quiere el diablo (!).

Ahora, cuando usted está en ese ambiente de las cosas positivas, y creer las promesas, y hablando todo lo bueno, entonces cuando llega a la casa: “¡Oh, bendito sea Dios! ¡Hoy pasé un día glorioso! ¡Estamos cerca! ¡Hoy repasé un extracto que me enviaron!, ¡qué tremendo esto, lo otro!”. ¿Ve la diferencia? Y entonces queda un ambiente en el hogar hermoso.

No le dé oído, no pierda tiempo con personas muertas (como leímos ahí); no vaya a ser que lo confundan, y el diablo entonces ponga su sello ahí; y cuando el ángel de la muerte pasa —que es la Palabra—, usted quede espiritualmente muerto.

Bueno, hemos visto la Casa con esa Señal, que es la Señal aplicada, que es el Espíritu Santo encarnado. O sea, la señal es el Espíritu Santo encarnado en la Casa de Dios, la Edad de la Piedra Angular.

EL ESPÍRITU SANTO COMO SEÑAL”. “LA SEÑAL: EL ESPÍRITU SANTO ENCARNADO EN LA EDAD DE LA PIEDRA ANGULAR”, que es la Casa en donde Dios está habitando hoy, en medio de Su Iglesia.

Que Dios les bendiga, muchachos, Dios les guarde. Tengan una semana muy próspera. Dios les abra todas las puertas, todos los caminos; Dios los cuide de todo peligro, y Dios los cuide de sus descuidos. Tanto aquí los trabajadores en La Gran Carpa como también en todos los lugares donde también están trabajando en las diferentes áreas en la Obra de Dios: que Dios los guarde, los cuide, y les abra las puertas en todo; los prospere espiritualmente y físicamente también, materialmente también; y que sigan preparándose para su transformación.

Ya acá estamos viendo el avance de lo… el techo, en el auditorio donde nos reuníamos. Ya faltan unos… ¿cuántos? Unos… [Edwin: 100 pies a cada lado] unos 100 pies; o sea, la parte de la punta; y ya queda el salón completamente arreglado el techo; estaba delicadito.

Así que deseamos que Dios también use este lugar, el cual también se va a hacer pequeño, se va a llenar también. Me decía: [WSS] “Todos los lugares se te van a hacer pequeños. Todo el terreno se te va a hacer pequeño”.

Y también Santita le pregun-… le decía: “¡Oye, esto queda grande!”. Yo le daba la vueltita a Santi para que le dijera. [JBP] “Mira, esto así y esto así, para que le digas, en lo que yo voy; o llévale esto, llévale lo otro, este video”. Y ella llegaba: “Mira, acabo de ir allá, y vi ese terreno que están pelando en el otro lado”, o “vi el área del púlpito”, o “vi tal cosa”; y él le decía: [WSS] “Él…, se le va a quedar pequeño todo eso; a él se le va a quedar pequeño todo”, siempre le decía eso.

Y cuando yo llegaba, ya él había visto todo: [JBP] “Mira, hermano William, aquí esto y lo otro; mira lo… cómo vamos acá, el terreno ya, que se empezó a pelar este de aquí, este de acá”; y él se quedaba mirándome (je); me decía: [WSS] “Todo eso se te va a quedar chiquito”. O sea que lo que viene es grande en este tiempo final.

Pero ya, para ese tiempo, ya la Iglesia-Novia está lista. Gracias a Dios que nos está dando este tiempo para prepararnos y estar conscientes de que el poder de Dios será manifestado en toda Su plenitud. No en una porción, ¡en toda Su plenitud!, en la Iglesia, donde está el Espíritu Santo.

Y para ese poder, pues Dios tiene que aumentarnos la fe; tiene que estar la fe aplicada en el lugar correcto; tiene que ir Dios… ir aumentándonos día a día esa fe. Una fe que no había en las edades. Solamente es en nuestro tiempo que esa fe, que es la Fe Perfecta…, que aun en el tiempo del hermano Branham, él decía: [WMB] “Apenas…”.

¿Sabes lo que es “apenas”, esa palabra? Apenas es algo… ‘casi nada’. [WMB] “Apenas tenemos suficiente fe para sanidad divina”*, ¡y miren todo lo que ese hombre… Dios en Espíritu Santo hizo a través del hermano Branham! Era algo que tú decías: “¡Wao!”. ¡Todo lo que Dios hizo a través de él! Primeramente la Palabra, la revelación que nos trajo; y también milagros que se hicieron; y él dice que: [WMB] “Apenas…”. Ahora, ¡¿cómo será la plenitud en hijos e hijas de Dios, sin limitaciones?!

*[Los Sellos, pág. 104, párr. 37]

Entonces, él dice: [WMB] “Lo que ustedes han visto en parte…”*. ¡Pfss! O sea: “¡Ustedes no han visto nada! ¿Ustedes se sorprenden de esto? (jeje). Sorpréndase cuando Yo vaya a obrar en medio del pueblo, ¡en ustedes y en medio de ustedes!”. Ahí sí que usted va a decir: “¡Uff, esto sí que era grande! ¡Esto sí que es lo grande!”.

*[Citas, pág. 119, párr. 1057: 63-1229E “Apartando la mirada hacia Jesús”, párrs. 38-39] [Compilación de extractos “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”, pág. 286]

Lo más grande es lo que Dios está haciendo hoy: trayéndonos la revelación más grande, que es la del Séptimo Sello; lo cual él no abrió. Hoy está siendo abierto ese misterio, el cual contiene la Fe de Rapto. Sin la apertura de ese misterio, la Fe de Rapto no la iba a obtener la Iglesia.

No fue obtenida en el tiempo del hermano Branham, tampoco fue obtenida en el tiempo del hermano William; porque si hubiese sido obtenida ahí, no estuviéramos aquí; estuviéramos ya en el Milenio hace rato.

El tiempo para la Fe de Rapto es ahora, en donde fue dicho que en una Gran Carpa Catedral se iba a estar dando a conocer el misterio del Séptimo Sello, el misterio el cual contiene los Truenos, que es la Fe de Rapto, la Venida del Señor con Sus Ángeles*. Y es lo mismo que el pueblo hebreo va a ver. Porque la Venida del Señor, para la Iglesia es el Séptimo Sello; y para Israel es el Sexto Sello, que son los ministerios de Moisés y Elías; todo en uno.

*• [Estudio Bíblico #490, 2025/feb/14-2 (viernes), pág. 47 (f), pág. 91 (T3): 2016-09-11 “Melquisedec, el Rey de Paz”, pág. 20] • [Estudio “La encarnación de la Palabra en los hijos de Dios”, 2025/feb/15 (sábado), pág. 14 (f), pág. 106 (T3): RM 2011-03-26 “Palabras de saludo a los pastores”] • [Estudio Bíblico #491, 2025/feb/16-2 (domingo), pág. 66 (f), pág. 228 (T3): 2012-07-07 “Dios vindicando Su Palabra en cada tiempo”]

Bueno, “EL ESPÍRITU SANTO ENCARNADO EN LA CASA DE DIOS HOY”, que es la Edad de la Piedra Angular, en donde está el Nombre, en donde están los verdaderos adoradores: adorando en espíritu y en verdad.

Que Dios les bendiga y les guarde.

Hoy, lunes 4… Se fue ya la… más de la mitad del año, ¡ya estamos en agosto! Cuando nos demos cuenta estamos en diciembre ya. Hoy lunes 4 de agosto de este año 2025.

Este año que nos falta, estos meses, deseamos que Dios nos dé todo lo que necesitamos. Si lo da todo este año… Porque en el año que estamos viviendo, siempre es el año que deseamos que Dios cumpla todo. Pero sabemos que no podemos adelantarnos, ni tampoco podemos atrasarnos. Él es el que lleva el comando aquí: el Espíritu Santo. Él es nuestro Líder. Solamente un liderato: el Espíritu Santo.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos; y muchas gracias por estos momentitos en donde hemos estado hablando de la Sangre, que es el Espíritu Santo en el lugar correspondiente, que es la Casa de Dios, la Iglesia de Dios, en la etapa y edad y dispensación correspondiente; y en el ser humano como templo: en el alma; no en el espíritu.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

LA SEÑAL DEL ESPÍRITU SANTO ENCARNADO EN LA CASA DE DIOS, LA EDAD DE LA PIEDRA ANGULAR”.