--- type: 'activities' language: '' title: 'El Verbo, la Palabra encarnada, en Su manifestación final ' date: 2025-03-14 activity: 1 author: 'Dr. José Benjamín Pérez Matos' city: 'San Pedro Sula' state: '' country: 'HN' duration: '' thumbnail: 'eef008b5-ab75-44e8-a600-c51125fce448' draft: true youtube: '' video: '' audio: '' booklet: '' simple: '' updated: 2025-03-14T16:22:38.000Z related: '' translations: files: ---
(Primera actividad)
Bueno. Muy buenos días a todos. El Señor les bendiga. El Señor les bendiga grandemente. Es realmente una bendición grande poder estar acá en Centroamérica, aquí en Honduras. Y como hablaba con Sarita: que desde el año pasado tenía el deseo de venir acá; y hoy se ha cumplido ese deseo de estar con ustedes y compartir unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra, que es lo más importante, por lo cual estamos aquí.
Nada se puede hacer sin la Palabra. Vean, por la Palabra fue que se hicieron los Cielos y la Tierra. Y todo lo que nosotros necesitamos está en la Palabra.
Lo que Dios está llevando a cabo en este tiempo es lo que en la primera porción se llevó a cabo bajo la Dispensación de la Gracia: era por medio de la Palabra, de la revelación de quién era el Hijo de Dios. Creer en Su Venida, en Su Primera Venida, creer en esa Palabra en el Lugar Santo: la persona recibía un cuerpo teofánico de la sexta dimensión; y lo creó la Palabra. Se llevó dos mil años, alrededor de dos mil años, en esa Obra.
Ahora, ya tenemos la primera porción, y nos falta este cascarón: “Señor, ahora ¿qué vas a hacer conmigo?; porque ya tengo la primera parte. ¡Dame de la segunda porción!”.
Ahora, ¿cómo íbamos a recibir o vamos a recibir esa segunda porción? Pues de la misma forma que se recibió la primera. Pues entonces buscamos: La primera porción se recibió creyendo en el Verbo, en la Palabra que se hizo carne; pues entonces, ¿dónde está el Verbo hoy? ¡Pues hay que buscarlo!, hay que buscar el cumplimiento de Su Venida.
Las siete edades terminaron. Y ese Ángel que le apareció a María dio las Buenas Nuevas y se fue; pero dejó, vean ustedes, su Mensaje, en el cual nos mostraba cómo sería ese cumplimiento [San Lucas 1:26-38].
Y miren, para la Dispensación del Reino, que es el tiempo del cumplimiento de Su Venida…; porque en ese entrelace dispensacional aún todavía Él estaba en el Trono de Intercesión. Pero recuerden que el Séptimo Sello, el Séptimo Sello comienza con un nacimiento; como comenzó el Séptimo Sello dos mil años atrás. Y él dice que [WMB] la Venida del Señor sería en simplicidad; dice: [WMB] “Como vino Juan el Bautista, y como vino el Señor, allá en un establo”*.
*[Los Sellos, pág. 472, párr. 165]
Ahora, para Su Segunda Venida había que buscar un niño que había nacido, luego un joven, luego un adulto. Y vean ustedes, iba a llegar el momento en que el pueblo lo recibiría de la edad en donde comenzaría ese ministerio dispensacional, pero que estaba ya en medio del pueblo; como estuvo en medio del pueblo Jesús de Nazaret.
Y en el momento en donde Él —a través del Espíritu Santo—, el Espíritu Santo estaría operando ese ministerio mesiánico, desde ahí había un avivamiento, había una atracción; que el pueblo que ya estaba listo para recibir esa doble porción, decía: “Pero como que aquí… como que me estoy pareciendo a eso que está hablando”.
¿Por qué se está pareciendo a eso que está hablando usted - a eso que está hablando esa persona?, ¿y por qué usted dice que se está pareciendo a eso? Porque usted es Palabra.
Y Él… Dice: [WMB] “Pero cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —(¿la qué?) la Palabra de Dios encarnada en un hombre”*.
*[Los Sellos, pág. 256, párr. 121]
Entonces, al nosotros tener la primera porción —que es Palabra—, esa teofanía hala. Dice: “Pe-… ¡este Imán, este Gran Imán, me está halando! ¡Hay una atracción que tengo! ¿Qué será?”.
Pero cuando mira a través del velo, dice: “¡Pero eres Tú, Papá! Padre celestial, ¡eres Tú, Padre Eterno! ¡Mi Padre glorioso ha venido a buscarme!”. Pero vean ustedes que siempre Él lo cumple en simplicidad.
Y él en el 2000 nos habló, en un mensaje, que se estaba entrando en una etapa, o sea, la etapa séptima, y que no sabía hasta dónde iba a durar*.
*[2000-04-23 “Palabras de saludo y cierre de bautismos” / Estudio Bíblico #267, 2022/dic/25 (domingo), págs. 22-25 (f), págs. 148-151 (T4)]
Recuerden que en ese año se empezaron los bautismos; y si se empezaron los bautismos, entonces nos muestra que se estaba llegando a la parte final de la Dispensación de la Gracia, en donde es en la Dispensación de la Gracia que se llevó a cabo el bautismo en agua (en agua literal): sumergiéndose la persona; mostrando allí la muerte, sepultura y resurrección del Señor, en Su Primera Venida.
Y vean, se comenzó allí esa etapa, en donde en ese momento todavía se pensaba, y el pueblo pensaba, que ya Dios estaba llevando a cabo todo. Aun se pensaba que ya el Título de Propiedad estaba en la Tierra.
Recuerden que todo lo que habló el hermano Branham, y nuestro hermano William, de este tiempo: ellos estaban reflejándolo, mostrando, lo que sería este tiempo. ¿Por qué? Porque ya Dios se los llevó, y en ninguno de ellos se cumplió lo que fue prometido: que la Iglesia-Novia recibiría la Fe de Rapto; porque si fuera en uno de ellos, téngalo por seguro que no estuviéramos aquí: ya el Milenio hace rato estuviera empezado. ¿Ven lo sencillo que es todo?
Ahora miren, en este mensaje: “LO QUE RETIENE AL SEÑOR JESUCRISTO EN EL TRONO DE INTERCESIÓN”, este fue predicado el 11 de noviembre del 2001, él nos dice allí:
LO QUE RETIENE AL SEÑOR JESUCRISTO EN EL TRONO DE INTERCESIÓN
Dr. William Soto Santiago
Domingo, 11 de noviembre de 2001
Cayey, Puerto Rico
Y ahora, hemos visto que, por cuanto el Amor de Dios es tan grande para con nosotros, para con todos Sus hijos, y Cristo dijo que ninguno se perderá (“Nadie los arrebatará de mi mano” [San Juan 10:27-28]), Él no puede salir del Trono del Padre, Él no puede salir del Trono de Intercesión, hasta que haya entrado al Cuerpo Místico de Cristo hasta el último escogido de Dios; y así queda dentro del Nuevo Pacto, cubierto con la Sangre del Nuevo Pacto y sellado con el Sello del Espíritu Santo, que es la Vida de la Sangre de Cristo.
Y ahora, todo esto, dice el reverendo William Branham que queda…: “Le queda a Cristo (¿dónde?) en el futuro”. Todavía Él está en el Trono del Padre…
[JBP] O sea, para esa fecha, vean, todavía…; y después, más adelante (si nos vamos a lo extremo), todavía en el 2018 vean ustedes que se llevaban a cabo bautismos. Pero recuerden que estamos en un entrelace - en ese tiempo se estaba llevando a cabo un entrelace; y ese entrelace comienza unos años antes y se extiende.
Ahora miren, dice: [WSS] “Todavía…”, dice:
[WSS] … “… en el futuro”. Todavía Él está en el Trono del Padre, en el Trono de Intercesión, haciendo intercesión hasta que se complete el Cuerpo Místico de Cristo: hasta que haya entrado al Nuevo Pacto hasta el último escogido de Dios escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.
Y luego Cristo entregará - tomará el Título de Propiedad, lo abrirá en el Cielo, y lo traerá y lo entregará a un hombre para que se lo coma y se haga carne en él.
[JBP] Ahora, vean por qué cuando usted vio a ese Título de Propiedad encarnado en un hombre, usted lo identificó. Al principio quizás estaba viendo un poco nublado…; y… recuerden, por la mañana con el sereno, los que se levantan y han dormido en alguna hamaca (¡tan rico que es el frío de la mañana!)…
Nosotros en Caja de Muertos, que es una isla que está en Puerto Rico, al sur, a veces íbamos en un día ya… Julio, para pescar, y los…; yo era pequeño. Y nos llevaba allá un viernes, o un jueves para viernes, jueves para viernes; casi siempre era o miércoles para jueves, o jueves para viernes (eso estamos hablando del 86, 87 por ahí, 88…, 1988 por ahí); y nos quedábamos en las hamacas de un día para otro, y por la mañana… ¡tan rico que es levantarse en la mañana, y uno…!, pues cuando uno está en la cama, pues prende la luz y enseguida se pone de día; pero en la mañana pues empieza el sol a clarear, uno no ve tan clarito, y se levanta y empieza a mirar todo.
Les puse ese ejemplo por los niños (si…); pero vean, así es en… cuando - así es cuando comienza una dispensación: se comienza a mirar; pero vean ustedes, ven a un hermano y dice: “Pero ese como que yo lo conozco”. Pero se van un poquito más adentro: “Oye, pero esto que está hablando, esto como que es familiar para mí”.
Y comienza a identificarse esa Palabra con Palabra, y Palabra con Palabra; y más se va haciendo, esa sombra [va acercando sus manos poco a poco hasta que las junta con un palmoteo –Ed.], ¡y se suelda y se sella!
Y cuando hace esto [ ] dice Él: “Es que esto es parte de mí. ¡Esto era lo que Tú prometiste por el precursor!, ¡esto era las Buenas Nuevas que nos trajo ese poderoso Arcángel!; porque macha bien conmigo, encaja, engrana bien conmigo”.
Él vino a buscar a Sus hijos, Él vino a buscar creyentes. Él no vino a buscar incrédulos; Él vino a buscar a aquellos que serán transformados.
Por eso usted y yo estamos aquí, hoy, en esta mañana; porque hemos venido a buscar ¿qué? Más Palabra, que esa Palabra se encarne en nuestras vidas, y vaya produciendo en nuestras vidas lo que produjo ¿en quién? En Abraham y Sara.
¿Por qué dice “alrededor de esa Palabra”? Miren, la conversación que tenían Abraham y Sara, en ese tiempo… ¿Recuerdan cuando el hermano Branham lo cuenta y lo narra?: [WMB] “Ella poniéndose a tejer… —‘¡Ay!, ¿no te ha crecido algo por ahí? Estás igual’”*. (No, espérate… acá). O sea…, ¿ven? (disculpa…).
*[62-0311 “La más grande batalla jamás peleada”, párrs. 169-176 / Estudio Bíblico #457, 2024/oct/20-3 (domingo), págs. 35-37, 39-40 (f), págs. 211-213, 215-216 (T3)]
Y vean ustedes que ellos, luego que Elohim le habló esa Palabra, ellos no dudaron; y ellos siguieron: esperanza contra esperanza, esperanza contra esperanza.
Mira, no importa que eran ancianos, ellos se encontraron con Elohim [Génesis 18:1-15]. ¿Y qué más, allá arriba, hay después de eso? Podían haber muchos: “No, pero si Sara es vieja y tú viejo, ¿cómo van a tener hijo?”.
O sea, pueden haber muchas murmuraciones, muchas interpretaciones en este tiempo de la Palabra, ¡pero no hay quien le despinte a usted que alrededor de esta Palabra que está siendo hablada, usted será transformado, y yo también!
No importan los personificadores, las imitaciones, los murmuradores, los burladores; no importa nada de eso. Usted siga perseverando: Palabra contra Palabra.
Recuerden que tienen que haber esos grupos; porque si no, entonces hay que preocuparse. ¿Ve? [WSS] “Preocúpate cuando no hablen mal”, me decía él. Y uno dice: “Pero es que nadie quiere que hablen mal de uno”.
Pero vean que es que en todos los tiempos tienen que estar todos los grupos. Y en este tiempo, como están los ministerios de Moisés y Elías, esos Segadores, y está llevándose a cabo esa segregación, es donde más marcado cada vez se va a ver esos grupos; tan así, que ellos mismos se van a identificar, y se están identificando cada vez más y más, ¿cómo? Con sus acciones.
Pero los escogidos de Dios, los primogénitos de Dios, sí están llevando a cabo sus acciones. ¿Cómo? Obedeciendo, escuchando, recibiendo lo que Dios prometió que se estaría llevando a cabo en el cumplimiento de la Visión de la Carpa.
Ahora miren, continuando acá… Nos desviamos un poquito para la hamaca, pero ya nos levantamos. Ahora ya estamos más de día, ya está… ¿acá qué hora es? [Hna: 5:40]. 5:40, ya está amaneciendo; o sea, está rayando el alba; en donde allí vimos, en ese momento del Ángel con Jacob, era así un momento así: rayando el alba [Génesis 32:24].
Y rayando el alba de un nuevo día dispensacional: hijos e hijas de Dios seguirán agarrados de ese Ángel. No lo van a dejar ir, hasta que reciban la promesa de su transformación. Nada ni nadie le puede arrebatar esa bendición a usted.
Pueden estar halándole a usted los pantalones y las faldas: —“¡Pero suéltalo!”. —“No, que no vayas con él”, o: “no, que…”. Usted dice: “¡Suéltame!”, entonces usted es que le dice. El Ángel le dijo: “Suéltame, porque raya el alba, me tengo que ir” [Génesis 32:25-26]. Y usted en algún momento le tendrá que decir a aquellos que luego van a ver: “Suéltame, porque me tengo que ir”.
Será una despedida triste; pero se les ha advertido, se les ha dicho, lo que tienen que hacer, para no pasar por la gran tribulación. Ese es el momento que yo he dicho que se cumple más plenamente de esa tristeza, de ese dolor; porque pudiendo recibir… (recuerden que es por predestinación también), pero que al final lo van a reconocer. Dice: [WSS] «en la Tercera Etapa tendrán que reconocerlo»*.
*[Estudio “En la 3ra Etapa: Tuvieron que reconocerlo”, 2022/nov/17 (jueves), pág. 14 (f), pág. 24 (T3): 63-1110M “Almas encarceladas hoy”, párr. 279 - [WSS] «En la 3ra Etapa: tuvieron que reconocerlo».] [Compilación, pág. 276]
Y se le va a venir en su mente todo lo que hicieron mal en contra de la Obra de Dios, y lo que pudieron hacer para bien y no lo hicieron. Dice que es el lloro y el crujir de dientes [San Mateo 13:40-43, 13:49-50]; pero eso será y se cumplirá plenamente en aquellos que habían recibido el Mensaje del precursor, habían recibido el Mensaje del Arcángel Gabriel, pero no recibieron al precursado.
[Dr. José B. Pérez] Ahora miren, sigue diciendo aquí nuestro hermano William [“LO QUE RETIENE AL SEÑOR JESUCRISTO EN EL TRONO DE INTERCESIÓN”]:
[WSS] Y luego Cristo entregará - tomará el Título de Propiedad, lo abrirá en el Cielo, y lo traerá y lo entregará a un hombre para que se lo coma y se haga carne en él. Ese es un misterio muy grande, pero lo vamos a dejar quietecito; porque vean, ese Título de Propiedad, que es tan importante en el Cielo, y que nadie podía abrirlo sino Cristo, ahora Cristo lo toma, lo abre, y luego lo trae a la Tierra y se lo entrega a un hombre.
Es que para la adopción tiene que venir Cristo con ese Título de Propiedad y entregarlo a un hombre del Cuerpo Místico de Cristo, y tiene que ser un mensajero…
[JBP] O sea que para la adopción, para la transformación, tiene que estar el Título de Propiedad en la Tierra, y tiene que estar encarnado.
—“Y ya los mensajeros se fueron, ya nuestro hermano William se fue, pues entonces ¿dónde está ese Título?; porque tiene que estar encarnado para que llegue mi transformación”.
[WSS] … tiene que ser un mensajero: el mensajero que esté en ese tiempo ([JBP] ¡Pero qué claro!, ¿ah?: “El mensajero que esté en ese tiempo”), el que le toque ministrar en ese tiempo en el Cuerpo Místico de Cristo.
[JBP] ¡Oye!, más claro… [Hnos: no canta un gallo] no canta un gallo.
Si tiene que ministrar el Espíritu Santo por medio de un instrumento, o de un…- por medio de un velo de carne, pues tiene que tener un mensajero, un hombre, en medio del pueblo. Y ya los mensajeros se fueron, y ya el último también Dios se lo llevó; lo cual, en este tiempo final van a regresar en la resurrección; y ya unos 30 a 40 días, nos vamos.
Ahora, hay un misterio ahí, grande, con ese ministerio de Moisés y Elías, porque para ese ministerio (que es el ministerio de esos tres años y medio) Dios estará llevando a cabo una Obra; de lo cual pues ya eso corresponde a los que se van a quedar; y para ese tiempo la Novia estará en la Cena de las Bodas del Cordero. Ahora, eso, luego estaremos abundando más de todo eso.
Pero nosotros nos estamos preparando para la transformación y ese rapto a la Cena de las Bodas del Cordero.
Ahora, dice… (disculpen) dice:
[WSS] Es que para la adopción tiene que venir Cristo con ese Título de Propiedad y entregarlo a un hombre del Cuerpo Místico de Cristo; y tiene que ser un mensajero: el mensajero que esté en ese tiempo, el que le toque ministrar en ese tiempo en el Cuerpo Místico de Cristo.
Ya los siete ángeles mensajeros terminaron; por lo tanto, el único que estará en la Tierra será el siervo fiel y prudente, llamado el Ángel del Señor Jesucristo; ese será el que recibirá ese Título de Propiedad.
[JBP] Porque el Ángel es el que ha estado en cada edad obrando en cada velo de carne, dándole la porción correspondiente. Siempre es ese Ángel: el Ángel del Señor; pero ese Ángel se haría carne en el fin del tiempo.
¿Y saben una cosa? Está La Carpa; está siendo llevado a cabo la predicación, la Enseñanza; está un pueblo recibiendo toda esa Enseñanza, toda esa revelación; está llevando a cabo en los países todo ese Programa que él dijo que [WSS] se cumpliría en varios países*: esa Tercera Etapa llevando a cabo, en esas primeras fases, que es la Palabra siendo dada, siendo revelada; pues entonces, al final, usted dice: “Bueno, 2 + 2 = 4”.
* • [Estudio “El Ángel del Señor en forma de Columna de Fuego”, 2024/jul/17 (miércoles), págs. 30-32 (f) (T3)] [Extractos “La Visión de La Gran Carpa Catedral - Vol. I”, págs. 523-524]: 2008-12-20-2 “Palabras de saludo a las damas”
• RM 2014-09-13 “El Señor Jesucristo cambiando de Cordero a León de la tribu de Judá”
• [Estudio “1er, 2do, 3er halón”, 2024/ago/11 (domingo), págs. 21-26 (f), págs. 165-170 (T2)]: 2005-12-23 “La visita del Arcángel Gabriel”
Si tenemos todo eso, pues ¿qué podemos decir? ¡Pues que tenemos a ese Ángel encarnado! Tenemos al Ángel que era diferente a los demás encarnado, cumpliendo, llevando a cabo, lo que Él prometió.
Jesús dijo en una ocasión: “Si no creen en mí, pues crean en las obras; ellas son las que dan testimonio de mí” [San Juan 5:37, 8:18]. Por lo tanto, lo que estamos viendo son las Obras del Espíritu Santo, las Obras de la Columna de Fuego, cumpliendo lo que Él prometió.
Ahora, dice:
[WSS] Ahora, cuando lo reciba, pues ya en él y en su grupo se habrá cumplido lo correspondiente al contenido de ese Título de Propiedad bajo el Séptimo Sello; o sea que se está cumpliendo el Séptimo Sello, se está manifestando el contenido del Séptimo Sello, los escogidos que están bajo el Séptimo Sello.
[JBP] O sea, tienen que estar bajo un Sello.
Ustedes están bajo el Séptimo Sello, ustedes están bajo ese Ángel que era diferente a los demás.
“Pero…”, dice:
[WSS] Pero todavía la Segunda Venida de Cristo no se ha cumplido ([JBP] dice nuestro hermano William allí)…
[JBP] Para cumplirse la Segunda Venida se necesitaba el Verbo encarnado. Y él dice ahí:
[WSS] Pero todavía la Segunda Venida de Cristo no se ha cumplido, porque Él viene con el Libro de la Vida del Cordero, que es el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos.
[JBP] Ahora, todo esto (vean ustedes) nos fue hablado (y en muchas ocasiones nos hablaba); y todo quedó velado, no estaba abierto todavía, porque estábamos en el Lugar Santo.
Pero una vez que ese velo se abrió, y escuchamos esa Voz: “¡Sube acá! ¡Tú eres un águila! ¡Ven a lo Alto!”, y ya entonces, ahí podemos ver lo que vio en el tabernáculo de Moisés y en el templo de Salomón, en su tiempo, ellos, que vieron la Columna de Fuego reposar, entrar al lugar santísimo, no al lugar santo.
Ahora, le damos gracias a Dios que estamos viendo lo que nuestro hermano Branham vio: él vio esa Columna de Fuego hablando con alguien. Y así es como Dios está hablándole a Su pueblo: por medio de ese instrumento, de ese alguien que él vio.
Hoy usted lo está viendo, hoy usted lo está recibiendo. Usted no está recibiendo ese cuerpo de carne, ¡usted está recibiendo el que está dentro del cuerpo de carne! Pero Dios obra siempre por medio de un instrumento; es Su forma, es Su manera, no puede obrar de otra manera.
Ahora, ¡bienaventurados vuestros ojos porque ven, vuestros oídos porque oyen, y vuestra boca que testifica ¡y da gloria a Dios! de que le ha podido abrir el entendimiento, las Escrituras, para identificar a Aquel que lo ha venido a buscar!
En este tiempo, en la etapa del amor divino, es la Obra que Él está llevando a cabo con cada uno de ustedes, personalmente, individualmente, en el alma, en el corazón; y esa Obra la está haciendo la Palabra.
Continúen recibiendo toda esa Enseñanza, toda esa revelación; porque alrededor de esa Palabra usted y yo seremos transformados.
Pueblo hondureño: el pueblo que Dios escogió para habitar en este lugar: continúen preparándose para obtener todas esas promesas. ¡Y Honduras estará en el glorioso Reino Milenial! [“¡Amén!”]. Así que no nos estaremos viendo solamente acá en estos cuerpos, ni en la Cena de las Bodas del Cordero, sino que en el Milenio y en la eternidad.
Dios bendiga a Honduras, Dios bendiga a los escogidos de Honduras, y les derrame de Sus grandes bendiciones sobre este país.
Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y hemos visto “EL VERBO, LA PALABRA ENCARNADA, EN SU MANIFESTACIÓN FINAL”.
“EL VERBO, LA PALABRA ENCARNADA, EN SU MANIFESTACIÓN FINAL”.
Que Dios les bendiga y les guarde. Hoy viernes 14 de marzo, el cual en esta madrugada está el eclipse, ¿verdad? La luna en sangre. Y todas esas señales nos muestran muchas cosas en el Programa Divino, en el cual debemos estar apercibidos.
Hoy es una de las fiestas, estaba viendo ahí, creo que es el Purim, pero de eso podemos hablar luego; y ahí creo que el salmo que leen es el Salmo 22.
Ahora, muchas cosas se están llevando a cabo en estos días. Recuerden que por este tiempo fue la aparición de los Ángeles al hermano Branham, que luego comenzó a predicar Los Sellos con el mensaje: “DIOS EN SIMPLICIDAD”, el día 17 de marzo.
O sea, que estamos en unos días muy importantes en el Programa Divino.
Que Dios nos ayude a captar todo y ver todo lo que Dios está llevando a cabo; y que no se caiga ningún Alimento: ninguna revelación al piso o por tierra, sino que caiga en esta tierra; y que la recibamos, para que esa Palabra —cualquiera que sea…, aun la más sencilla: un “Dios les bendiga”— caiga ahí y produzca eso para lo cual esa Palabra es hablada. Aunque no le entienda algunas cosas, usted créala, ¡créala de todo corazón!; y no le preste atención a interpretaciones ni añadiduras a la Palabra, sino: quédese con la Palabra, quédese con la revelación que Dios está llevando a cabo y trayendo en este tiempo.
Bueno, esperamos que Dios nos hable hoy todo lo que tenga que hablar en esta actividad; y que reciba Él esta actividad con agrado, y Él se agrade del pueblo hondureño, de todo lo que haga para Él, para Su gloria y para Su honra; que Él reciba en este día toda gloria y toda honra, por los siglos de los siglos. Amén.
Dios les bendiga, y Dios les guarde a todos
Amén, Dios te bendiga.